Payday loans
Payday Loans
/ ¨ / Protección Civil de Puebla prevé caída de ceniza por actividad del Popocatépetl / ¨ / Chiapas una de las entidades federativas con mayor marginación y rezago social: CNDPI / ¨ / Intimidan a estudiantes del CENHCH que están en contra de la construcción del observatorio turístico / ¨ / Tranquilidad en el albergue indígena de Chihuahua no será embargado / ¨ / El Museo de Arte Moderno del Estado de México rinde homenaje póstumo a Carlos Olvera / ¨ / Esperan superar el millón de visitantes en la Feria de Puebla 2013 / ¨ / Sólo se aprovechan 20 de 50 becas para el extranjero del Covecyt debido a la falta de dominio del inglés / ¨ / Acuerdan proteger derechos humanos y laborales de trabajadores mexicanos temporales en Canadá / ¨ / IFE destruye 83 mil 859 credenciales de elector debido a que nunca fueron recogidas / ¨ / Maestros de la CETEG bloquean tiendas departamentales por siete horas / ¨ / CEDH emite medidas cautelares para proteger la vida de migrante Hondureño en Chiapas / ¨ / La Zona Maco México Arte Contemporáneo, un atractivo para Europa / ¨ / Aumenta el número de repobrados en el IPN; 40% adeudan de una a cinco materias: Yoloxóchitl Bustamante / ¨ / Abogado pide que por su estado de salud, Gordillo no asista a la primera audiencia / ¨ / OCDE aplaude que sus recomendaciones hayan sido contempladas en la reforma en telecomunicaciones / ¨ / Reforma educativa viola tratados y acuerdos en materia de derechos humnos: afirma ANAD / ¨ / Coparmex insiste en llevar a cabo clases extramuros en Guerrero / ¨ / Suspenden el pago de salarios de más de 2 mil 500 integrantes de la sección 59 del SNTE en Oaxaca / ¨ / Indispensable dejar fuera de la cruzada contra el hambre a los fabricantes de comida chatarra: ONG / ¨ / En Tamaulipas la sequía provoca pérdida de más de 90 mil hectáreas de cultivos / ¨ /
Noticias:
¿Reforma educativa? Manuel Gil Antón Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 1
MaloBueno 
( 1 Vote )
Sábado, 22 de Diciembre de 2012 07:38
Hay en México 77.8 millones de personas mayores de 15 años. Más de cinco millones (5.4) son analfabetas, 10 no terminaron primaria y 16.5 se fueron sin concluir la secundaria. En conjunto, 32 millones en rezago educativo. Cuatro de cada diez en ese rango de edad no pudieron ejercer el derecho a la educación obligatoria que manda la Constitución (Datos del documento de la UNAM). Propongo llamar a esta situación, de una manera más precisa, rezago escolar pues el dato deriva de los años cursados.

Hay, junto con este problema, otro y peor: la mayoría de los estudiantes que sí terminan la secundaria, al ser examinados, no saben escribir ni comprender lo que leen, o realizar cálculos elementales: 80%. Este fenómeno puede nombrarse rezago educativo sin rezago escolar.

Si habiendo terminado los estudios no se dominan las destrezas básicas, mucho menos cuando se ha dejado de asistir a la escuela. Por ende, todo el rezago escolar tiende a ser rezago educativo, y el egreso de la secundaria, para 8 de cada 10, significa contar con un certificado sin capacidades fundamentales para aprender. Al continuar estudiando, llevarán consigo ese lastre académico que explica, en parte, la salida prematura de cientos de miles en los niveles posteriores.

El rezago escolar más el rezago educativo sin rezago escolar es enorme. Al 41% que no pudo terminar los 12 años obligatorios, hay que sumar a los egresados de secundaria que, aprobados, no saben lo que se ha de saber, ya sea que sigan o dejen de estudiar. El panorama, entonces, es grave: si dejas la escuela, o te deja la escuela, no hay capacidades básicas; y si aguantas hasta terminar la secundaria, en una alta proporción, tampoco. La desigualdad social condiciona el abandono, y la ineficiencia de los procesos de aprendizaje conduce a la culminación formal sin aprendizaje de la mayoría.

Ante este panorama, lo que se ha llamado reforma educativa es, con precisión, el intento de modificar las relaciones (otra forma) de gobierno, control y conducción del sistema educativo. Son, en el mejor de los casos, condiciones necesarias, pero no suficientes, para enfrentar el desbarrancadero en que se encuentra el aprendizaje de la población en el país.

Una vez escritos los cambios en la Constitución, palabras, viene la prueba del ácido: los procedimientos, mismos que se reflejarán en la reforma a la Ley General de Educación y la conformación del Sistema Nacional de Evaluación Educativa con la autonomía del INEE. El diablo, o el éxito, estarán en los detalles.

Así las cosas, comparto algunas preguntas: el Servicio Profesional de Carrera, ¿será organizado de tal manera que sean los profesores, a través de comisiones dictaminadoras de pares, los que lleven a cabo los concursos de oposición para el ingreso, y posteriormente evalúen el desarrollo de las y los maestros? Eso sería lo propio, y central, de una actividad profesional.

Los concursos de oposición o valoraciones para el desarrollo de la carrera docente, ¿se reducirán a exámenes de opción múltiple, o se adecuarán a la complejidad del trabajo para generar ambientes de aprendizaje? ¿EL INEE evaluará al sistema educativo, o se habrá de encargar, además, de organizar, y llevar a cabo, los mecanismos de ingreso, promoción y permanencia de todos los profesores?

La encomienda es distinta y tiene consecuencias muy diferentes. Si se modifican los procedimientos para ser docente y las condiciones de su desarrollo, ¿cambian, y cómo, los acuerdos establecidos en las Condiciones Generales de Trabajo entre el SNTE y la SEP? ¿Para todos o sólo para los nuevos contratos? ¿Se modificará la noción de “definitividad” en el puesto una vez que se obtiene la plaza, si ha sido la demanda, y el logro, central de los sindicatos, traducido como inamovilidad en el empleo?

Hay muchas más preguntas. Pienso que sus respuestas tienen que tener, como rumbo, reducir cuanto antes el rezago educativo. Que todos estén en la escuela, aprendan lo que vale la pena para pensar y sean críticos de un país que, entre otras cosas, ha llevado a su sistema educativo a este desastre: no aprendes lo necesario si te vas o te quedas en la escuela. Vaya contradicción.

Profesor del Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México

 

Escribir un comentario