El centenario natal de Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno (Sayula, Jalisco, 16 de mayo de 1917-Ciudad de México, 7 de enero de 1986) lo celebra su familia con el estreno de Cien años con Juan Rulfo, serie para televisión, en particular con el capítulo tres dedicado a la fotografía entre los siete episodios filmados por su hijo Juan Carlos.

La serie es producto de ir acumulando en la mesa de la casa de Juan Pablo (Rulfo, también hijo del escritor) y de todos los que participan, un montón de cosas que necesitaban orden y esta serie fue poner orden a eso, para que la audiencia tenga la posibilidad de ver todo este universo de una manera lo más amorosa y flexible posible, dijo Juan Carlos Rulfo.

La proyección es gratuita y se realizará esta noche del centenario en la sala Guillermo del Toro del Instituto Cultural Cabañas y en ella estarán el director y su hermano Juan Pablo, junto a otros integrantes de la producción y especialistas en la obra del escritor, con quienes se realizará una mesa de diálogo moderada por Benito Taibo.

La serie, en un maratón de sus siete capítulos, será presentada en septiembre en Ciudad de México, en la semana de cine mexicano; también habrá una exposición fotográfica y luego será transmitida por los canales de televisión pública del país para posteriormente ser vendida a empresas extranjeras, luego del interés mostrado por Netflix y Televisión Española

Recopilación testimonial

Juan Carlos Rulfo dijo que todo comenzó a gestarse entre 1994 y 1995, cuando conoció el llano grande al sur de Jalisco y empezó a preguntar a las personas si sabían algo de su padre, de quien no le decían mucho, aunque sí de otros familiares, en especial del abuelo, Juan Nepomuceno, Cheno, quien murió asesinado.

‘‘Sin querer se inició una recopilación testimonial de todo un aspecto histórico que tiene que ver con Jalisco, todo lo relacionado con la guerra cristera y sin darme cuenta tenía enfrente a varios personajes icónicos de esa región y que, de casualidad, conocieron a mi abuelo o eran peones y mozos de las haciendas”, explicó.

En la serie, además de los personajes de esa región de la sierra de Amula, conocida como el llano grande, donde están municipios como Sayula, Ayotlán, Tolimán, San Gabriel o Tuxcacuesco, se podrá apreciar la opinión sobre Rulfo que tenían escritores ya fallecidos, como Juan José Arreola, Günter Grass, Eduardo Galeano y René Avilés, así como multitud de actores con los que se relacionó en su etapa cinematográfica, comenzando por Ignacio López Tarso.

Juan Carlos Rulfo dio una sinopsis de los capítulos y dijo que el primero, titulado El llano en llamas, tiene que ver con el espacio en que se crea todo lo que fue Rulfo y su obra.

Un espacio como el sur de Jalisco, en el llano grande, donde mataron al abuelo Cheno, se dio la guerra cristera, donde mi padre acabó viviendo en el Luis Silva, internado donde estuvo cuatro o cinco años que marcaron profundamente su infancia, luego cómo recorrió el centro de Guadalajara bastante tiempo y conoció a su futura esposa, mi madre.

En el capítulo siguiente, Pedro Páramo, el director se dedica a buscar todas las interpretaciones que se dan respecto de esa novela, la opinión de las personas y de los especialistas, lo que representó a escala cultural que fuera publicada a principios de los años 50 del siglo pasado en un país que salía de la guerra cristera y recibía un impulso modernizador.

 

El tres, que se presenta este martes, tiene que ver con la fotografía. Vamos a buscar dónde las tomó, nos lleva a un viaje de pata de perro y cada foto tiene una historia. Nos gusta seguir al viajero y nos da como nostalgia cuando encontramos el lugar y llegamos a un espacio en el que él estuvo. Cada foto es un viaje y cada viaje tiene que ver con una construcción literaria que ayudó mucho con el planteamiento general de su obra.

En el capítulo cuarto se aborda el séptimo arte en la vida de Rulfo, en el momento en que ya estaba de bajada la época de oro del cine mexicano, cuando sedientos productores buscaban escritores para crear argumentos novedosos.

“Ahí está mi padre tratando de hacer lo que pudo, los directores intentaron hacer lo que pudieron también, de adaptar sus obras al cine hasta que hace poco, en una de las últimas películas, Zona Cero, de Carolina Rivas, se empieza a tener un sentido más propio de lo que es una adaptación cinematográfica de las obras de Rulfo.”

Juan Carlos Rulfo dijo que ese capítulo es como un viaje a través de todas las adaptaciones cinematográficas, con narraciones de quienes participaron en sus películas: Blanca Guerra, Ignacio López Tarso, Pilar Pellicer, María Rojo.

Quehacer en el indigenismo

El capítulo quinto es sobre la antropología, el indigenismo en la vida de Rulfo, cuando los proyectos supuestamente modernizadores en el país comienzan a desplazar a comunidades autóctonas en Puebla, Oaxaca, Veracruz. Su paso por el Instituto Nacional Indigenista (INI) y su recopilación antropológica del trabajo que sobre México se había hecho por expertos de otros países.

Él importó en el INI todo el trabajo antropológico que se había hecho de México por universidades extranjeras, porque no había a escala local. Logró atraerlas, se hacen traducciones y es lo que existe hoy del estudio antropológico aquí, curioso, pero así es.

El sexto capítulo es sobre la faceta de escritor, lo que pasó con él, dónde se quedó, las dudas en torno a si volvería a escribir, lo que sucedió con La Cordillera y tantos otros mitos que hay alrededor de este personaje que él mismo construyó.

El capítulo final es un epílogo de lo que Rulfo representó como personaje literario en la cultura universal; se entrevista a escritores de otras latitudes, desde Japón hasta Marruecos, pasando por Francia y Estados Unidos.

Read 146 times Last modified on Tuesday, 16 May 2017 15:13
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