Arte

Arte (36)

El Museo Amparo ofrece un diálogo visual y auditivo en torno al arte en tiempos de Covid-19
 

No pretendemos entender la situación mejor que otros. No creemos que habrá un retorno a la normalidad anterior. No tenemos respuestas, más bien muchas preguntas. No tenemos un plan maestro, estamos reaccionando igual que todos. Sólo seguimos trabajando y esperamos, si todo sale bien, llegar al otro lado de la situación en buen estado físico y mental. Estamos todos en la misma sala de espera.

A manera de manifiesto, esos son los lineamientos que guían Sala de Espera | Sala de Estar, un proyecto experimental coordinado por Rafael Ortega y organizado por el Museo Amparo que tiene como plataforma sus redes sociales.

Con dicho proyecto se ofrecen dos espacios virtuales que permiten poner en contacto a los artistas y al público en un diálogo visual-auditivo constante y al mismo tiempo innovador, que genere planteamientos, preguntas y reflexiones con respecto a la situación que vivimos actualmente. 

Sala de Espera | Sala de Estar es también un proyecto de apoyo a la creación artística promoviendo a la vez la formación del público, pues ofrece la posibilidad de conocer y experimentar nuevas plataformas artísticas.

En el caso de Sala de Espera, explica el museo por medio de un boletín informativo, se desarrolla como un espacio donde se presentan piezas, trabajos, obras y/o acciones de artistas plásticos contemporáneos, con la finalidad de generar reflexiones en torno a la situación que cada uno vive respecto al tema de la cuarentena provocada por el Covid-19 y realizando propuestas experimentales. 

Las presentaciones se realizan en vivo todos los sábados a las 12 horas a través de Facebook Live y posteriormente permanecerán en la página web del Museo Amparo. 

Para este sábado 23 de mayo se presentará la obra La obsidiana y el mar, realizada por Noé Martínez, con una duración de 10 minutos. Como ocurre en cada presentación, Rafael Ortega establece un diálogo con los artistas invitados quienes comparten cómo viven el confinamiento. 

Mientras que Sala de Estar, se define que es un espacio de práctica artística donde se comparten obras con soporte sonoro cuya duración puede ir de uno a 15 minutos, en donde la idea es desconectar los ojos y abrir los oídos. 

Se trata de promover la escucha en un momento histórico donde lo visual causa preocupación, para así gozar de los sonidos y experiencias sonoras también en diferentes momentos del día, así, mientras se realizan otras actividades se puede disfrutar de este sentido.

En este caso, las presentaciones se realizarán todos los sábados de mayo a julio a las 16:30 horas, transmisión por Facebook y posteriormente permanecerán en la página web del Museo Amparo. 

El sábado 23 de mayo se abre la tercera Sala de Estar con la presentación de la obra de Félix Blume, cuyo título es Lluvias de mayo. Paso de Telaya, Veracruz, México. Cuenta con el apoyo de Fundación Casa PROAL y tiene una duración de 12 minutos. 

Sala de Espera | Sala de Estar, dice el Museo Amparo, es una forma de mantener contacto con el público y con la comunidad artística y dando continuidad a las formas de trabajo, en esta ocasión, abordando propuestas de arte contemporáneo. 

Este espacio virtual constituye un nuevo edificio del museo y una nueva forma de representación, a través de la cual esperamos establecer diálogos a nivel local, nacional e internacional con la comunidad, que nos permitan sobrellevar los días difíciles al tiempo de tener experiencias significativas y de reflexión.

Friday, 03 April 2020 00:00

Lola Álvarez Bravo, la primera fotógrafa mexicana

Written by

Dolores Martínez de Anda, mejor conocida como Lola Álvarez Bravo, fue una reportera gráfica, fotógrafa comercial y documental, retratista profesional y artista plástica. La obra generada a lo largo de su vida es considerada como una “biografía visual” del México del siglo XX.

Nació en Lagos de Moreno, Jalisco, en 1907 donde creció hasta que se mudó a la Ciudad de México en 1916, a los nueve años. Su historia familiar presentó diversas controversias, entre ellas, la misteriosa desaparición de su madre cuando ella era niña y la muerte de su padre durante su adolescencia.

Una vez en la capital, conoció a uno de sus vecinos, Manuel Álvarez Bravo, con el que se casaría en 1924 para después mudarse al estado de Oaxaca. Este hombre la inmiscuyó en el mundo de la fotografía, le enseñó a revelar películas y a hacer copias en el cuarto oscuro. Sin embargo, el matrimonio no funcionó y se separaron en 1934. La fotógrafa decidió conservar el apellido de Manuel una vez que terminó la relación.

A mediados de los años 30, Lola Álvarez comenzó su carrera en la fotografía en la revista El maestro rural, la cual era editada por la Secretaría de Educación Pública (SEP); posteriormente, colaboró con la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR) en 1934, pues un año antes conoció a Paúl Strand y María Izquierdo.

 
 
(Fotomontaje: Anarquia arquitectónica de la Ciudad de México/1950)
(Fotomontaje: Anarquia arquitectónica de la Ciudad de México/1950)

La carrera de Lola estuvo plagada de imágenes documentales de la vida cotidiana y experimentos de forraje y fotomural, de acuerdo con información del Instituto Nacional de la Bellas Artes (INBAL). Estuvo influenciada por dos figuras artísticas de relevancia: Edward Weston y Tina Modotti, ambos también eran fotógrafos.

Una de sus primeras exposiciones la presentó en el famoso Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México en 1944 y constaba de 28 fotografías. Más adelante, comenzó a realizar y promocionar exposiciones de arte mexicano y en 1951 abrió la Galería de Arte Contemporáneo.

Para los años 60, la fotógrafa se convirtió en jefa del Departamento Fotográfico del INBAL y fue parte del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), además de colaborar con diversas dependencias estatales.

“Galería de mexicanos: 100 fotos de Lola Álvarez Bravo”, fue una exposición que hizo la artista en 1965 donde mostró varios de sus retratos al público. Sin embargo, su primera exposición individual había sido un año antes.

 
(Foto: Tríptico de los martirios II/1950/Lola Álvarez Bravo -Archivo-)
(Foto: Tríptico de los martirios II/1950/Lola Álvarez Bravo -Archivo-)

Fue profesora de la Academia de San Carlos en la Ciudad de México. Entre los artistas mexicanos con los que colaboró se encuentran Diego Rivera, Rufino Tamayo David Alfaro Siqueiros y Frida Kahlo, esta última fue la protagonista de una de sus exposiciones.

“Frida y su mundo” fue el nombre de la serie fotográfica que presentó en el centro de exposición que fundó, el cual más adelante cambio su nombre a Galería Juan Martín, en los años 90. Desde entonces, la galería hace una exposición con más con 200 de sus mejores fotografías.

Una placa con su nombre fue colocada en el Teatro Degollado de Guadalajara, Jalisco, en noviembre de 1985, donde se inauguró una exposición de 80 fotografías. Finalmente se retiró de la fotografía en el año 1989.

Pasó sus últimos días de vida en la capital del país, cuatro años después de haberse retirado, el 31 de julio de 1993.

Asegura que no quiere morir con las botas puestas y que ya está pensando en la despedida, para la que preparará un espectáculo dedicado a las mujeres en la poesía. La Tati, la bailaora de Madrid, cita a El Salto en la academia donde sigue impartiendo clase y maestría para repasar sus casi 60 años sobre las tablas. Cuando empezó “era muy pequeña y una vieja bailando”, recuerda.

¿Voy a entrevistar a La Tati o a Francisca Sadornil Ruiz?
Es la misma. Francisca Sadornil Ruiz es el nombre de pila. Me iban a poner Tatiana, pero la Iglesia Católica en aquel momento —date cuenta de que yo vengo de la posguerra, de los años más complicados— no dejaba poner más nombres que los del santoral. Mi abuelo se llamaba Francisco, Paco, y mi madre pensó que si no podía llamarme Tatiana, me pondría Francisca. Yo soy la única niña de la familia, eran todos varones. En casa me decían “Tati”, “Tatirrina” o “Tatina” porque era muy menudita. Me quedé con Tati, pero soy Francisca Sadornil Ruiz, claro.

¿Por qué sigue trabajando?
Básicamente porque lo necesito. Y porque me gusta y puedo hacerlo todavía, aún puedo seguir dando algo de mí, en la enseñanza y en el teatro. Estoy bien físicamente y tengo la cabeza bien amueblada. Sigo trabajando porque me llaman. El día que no me llamen, me quitaré. Pero mientras sea una persona útil en el arte, lo haré… Comencé muy jovencita pero cuando empecé a ser más conocida y a triunfar fue con veintitantos años, antes trabajé en los tablaos. Entonces empezabas a ganar un sueldo desde el principio. Eran años muy duros, hacía falta un sueldo en casa. Yo empecé a trabajar por la necesidad, pero en vez de ser modista o cocinera, era bailaora, que es lo que sabía hacer. Y bien, creo.

¿Hasta cuándo lo hará?
No lo sé. No quiero morir con las botas puestas, la verdad. Me gustaría dejarlo cuando quiera. Estoy pensando en preparar mi retirada a partir del año que viene, cuando cumpliré 60 años en el escenario, que son muchos años. Quiero hacer un espectáculo dedicado a las mujeres en la poesía. Posiblemente lo haga en Madrid, París, Nueva York y México. Quiero retirarme bailando, decir hasta aquí he llegado. Cuando te vas a retirar es cuando más trabajo te sale, cuando más te llaman. Parece que te vuelven a descubrir otra vez. Si la salud me acompaña, me gustaría llevar una vida tranquila cuando me retire.

¿En qué se parecen bailar y enseñar a bailar?
Es muy diferente: bailar eres tú y enseñar es darte a los demás, entender que tienes que enseñar el oficio. El ego que normalmente tenemos todos los artistas está al nivel del alumno. Las buenas maestras son las que enseñan, no hacen copias. Yo no quiero que bailen como yo, les doy las herramientas para que bailen, les digo cómo tienen que mover las manos, cómo colocar la espalda. Yo las moldeo, las enseño para que después tengan un oficio y saquen su propia personalidad. A las que he enseñado a bailar son figuras, más o menos: María Juncal, La Truco... Son cuatro décadas enseñando, casi todas han pasado por mis manos y han desarrollado su personalidad. Tú me ves bailar y me reconoces. Soy autodidacta, el tiempo que estuve con La Quica hacía de chica de los recados, no me dieron una clase de baile en la vida porque no tenía para pagarla. Tuve que buscarme la vida desde que tengo uso de razón. Mi madre tenía un puesto en El Rastro, mi abuela uno de pipas y caramelos. Fuimos de los perdedores, como comprenderás la vida no fue fácil.

¿Cómo son los alumnos que se acercan a la academia?
Son muy especiales. Las clases son duras pero amenas, no me gusta la rigidez. Insisto, corrijo mucho, pero hablamos y me gusta tener una conexión con mis alumnas. Muchas hacen un gran esfuerzo económico para venir aquí, se sacrifican. A mí me ha humanizado mucho el enseñar. En el escenario eres la diva, la diosa, pero bajas y eres igual que todo el mundo, con los mismos dolores y sufrimientos.

¿Por qué empezó a bailar?
Porque lo traía en el ADN. No tenía tradición familiar sino que me salía. Viví con ese éxodo de andaluces gitanos que llegaron a Madrid en los años 50 y 60 a buscarse la vida, a mi barrio en El Rastro, en la calle Toledo. Me crié con ellos. La que me cortó el cordón umbilical era gitana, de Córdoba. Lo que se escuchaba en casa era la copla, lo que sonaba en la radio. No era el flamenco que conocí después, pero en la calle conocí los tanguillos. El cante me echó a bailar. Yo bailaba lo que escuchaba.

A los seis años comienza a bailar en la academia de La Quica, una bailaora sevillana, en la plaza de Vara de Rey.
Sí, a los seis o siete, pero yo ya bailaba, ya bajaba a la academia de Rafael Cruz, en esa misma plaza. Había dos sótanos, uno de Antonio Marín y Rafael Cruz, y otro de La Quica. Yo la veía a ella a través de un tragaluz y me fascinaba su personalidad. Un día su sobrino me sacó a bailar para ella, con el traje de la comunión cortado y mis calcetines blancos. Bailé unos tanguillos de Cádiz y a ella le hizo gracia y me dijo que me pasara a bailar. Pero yo no tenía dinero. Me pasé por allí y casi me quedé a vivir. Ponía seis sillas y un colchón encima para dormir, porque en ese sótano había mucha humedad. Cuando La Quica se acostaba, yo subía arriba, me ponía las batas de cola de las chicas y bailaba hasta que amanecía. Cuando entraba la luz por el tragaluz me acostaba para que ella no me regañara. A los dos años la estaba ayudando a dar las clases.

A ella no le gustaban muchas cosas que yo hacía porque yo no era académica, pero cuando empecé a enseñar me di cuenta de lo que aprendí con ella y también de que, en el fondo, yo sí era académica. He tenido que aprender a enseñar, a codificar los compases, a responder cuando las alumnas te preguntan, me he educado, he procurado instruirme sobre los cantes... El flamenco ahora está en los libros pero nunca lo estuvo. Tienes que aprenderlo in situ.

¿Qué aprendió con La Quica?
Disciplina, una parte humana porque era una persona maravillosa, y aprendí a enseñar. Me enseñó a ser maestra. Nunca pensé que podría enseñar, lo fui descubriendo poco a poco. Ella me dio mi primer trabajo, me dio mi primera bata de cola y fue mi maestra para ser maestra.

A los 12 años debuta como solista en el tablao La Zambra.
Sí, cerca de los 13. Llegué al flamenco por La Quica. El cuerpo de baile de ese tablao se iba un mes todos los años a París, al Teatro de las Naciones, y buscaban bailaoras suplentes. Yo estaba de aprendiz de sastre entonces —nunca pensé que fuera a trabajar bailando en un tablao, mi padre no tocaba las palmas ni cantaba—, pero ella le dijo a su hijo que fuera a buscarme. Y me quedé cuando volvieron. Luego me prorrogaron, de allí pasé a los tablaos.

Trabajó en muchos tablaos y en teatros por todo el mundo. ¿Dónde se sentía más cómoda?
No, muchos tablaos no. Cuatro en Madrid: El Duende, de Gitanillo de Triana y Pastora Imperio; Los Canasteros, de Manolo Caracol; Torres Bermejas y el tablao de Luisillo. Manolo Caracol debutó en Torres Bermejas cuando vino de México, donde había estado un tiempo. Ya había comprado Los Canasteros pero no le daban permiso para abrir. Estuvimos en una fiesta con el marqués de Villaverde, la duquesa de Alba y todo eso, y en esa fiesta le dieron el permiso. Yo conocí a Caracol en Torres Bermejas, que le pagaba 25.000 pesetas. Allí conocí a Fernanda y Bernarda de Utrera, al Niño Ricardo, a Carmen Amaya, que me quiso llevar con ella pero mi padre no me dejó. Yo ganaba 500 pesetas, para mí y para el guitarrista, y con eso éramos marqueses en mi casa. Fíjate qué casualidad, yo estaba con Caracol cuando le dieron el permiso para abrir Los Canasteros, y cuando se mató con el coche yo estaba en una fiesta con su hijo Enrique y Maruja Baena, su nuera.

Hasta los años 80, en el tablao estaban Terremoto de Jerez, La Paquera, Manuela Carrasco, Farruco... Los mejores de la historia, los que han marcado época, eso no volverá. Nosotros somos historia del flamenco, unos vivimos y otros murieron
 

He hecho mucho teatro, tenía 16 años la primera vez que fui a Holanda con el Festival Flamenco Gitano. Luego muchos espectáculos, muchos eventos, tanto de artista invitada como bailaora solista. También monté mi compañía y una S.L. que me buscó la ruina y la tuve que cerrar. El tablao ha sido mi escuela, allí aprendí el flamenco de verdad, y en el teatro lo desarrollé. Hasta los años 80, en el tablao estaban Terremoto de Jerez, La Paquera, Manuela Carrasco, Farruco... Los mejores de la historia, los que han marcado época, eso no volverá. Nosotros somos historia del flamenco, unos vivimos y otros murieron. A Isadora Duncan el teatro la llevó al baile y a mí el baile me llevó al teatro.

 

La Tati, bailaora y maestra de bailaoras
La Tati, bailaora y maestra de bailaoras. DAVID F. SABADELL

 

¿En qué momento se dio cuenta de que se podía ganar la vida con el baile, que ahí había una profesión?
No tenía otra opción, era bailaora. El primer sueldo lo gané bailando, no sabía hacer otra cosa. Con diez años me sacaron del colegio para ir a trabajar con mi madre. Yo quería bailar. Una cosa es bailar por gusto y otra es ser profesional, que es cuando cobras un sueldo. Con 13 años empecé a tener una carrera profesional.

Se habla de La Tati como la bailaora de Madrid.
Verdaderamente soy la bailaora más madrileña y más longeva. He hecho mi carrera en Madrid, he aprendido a bailar en Madrid y mis mayores éxitos han sido en Madrid. Nací en Madrid, me bautizaron y me casé en La Paloma. Hay otras bailaoras, pero a lo mejor no han tenido tanta proyección como yo. Eso de bailaora de Madrid me lo puso el periodista de El País Álvarez Caballero, yo era solo La Tati.

¿Cómo era ese Madrid en el que creció La Tati?
Flamenco, castizo. Había mucha relación entre los vecinos. La pobreza te une, las puertas estaban abiertas. Y en el tablao también pasaba, intentabas meter en la fiesta del señorito al cantaor que te lo pedía. Y si no entraba, reuníamos el dinero y le dábamos algo. En aquella época había gente que no tenía nada más que un pantalón negro y lo limpiaban con café.

Muchas veces era la única mujer en el tablao y en las fiestas, entre todos los viejos. Había afición, terminabas en un tablao e ibas a otro. Ahora todos son figuras, antes no. Antes íbamos a aprender y teníamos mucho respeto por las personas mayores. El flamenco es de los viejos. Tenemos que dar gracias a quienes nos enseñaron lo que era el flamenco, ahora el flamenco es más bien una incubadora.

¿El flamenco de entonces en Madrid se parece al de hoy?
No, ni el flamenco ni nada. Yo entiendo que el flamenco no tiene que pasar hambre para bailar bien y cantar bien, pero la necesidad de hacer ciertas cosas te obliga a hacerlas y hoy es otra cosa. Los artistas necesitan un tiempo de carrera, y quienes están en el conjunto son tan importantes como quienes están arriba. El flamenco es una cosa de unión.

En 1988 su espectáculo Apología Flamenca viajó a Estocolmo y posteriormente a París, donde coincidió con Camarón de la Isla. Se dice que a él le entusiasmaba el baile de La Tati. ¿Cómo era en la distancia corta?
Sí, lo estrené en Estocolmo y empecé a hacer giras por el norte. Lo de Camarón fueron tres conciertos en los que hacía parte de la Apología. Yo conocía a Camarón desde los años 60, cuando vino a Madrid, y tuvimos mucha relación. Él vivía en un hotel en la calle Barbieri, enfrente de Los Canasteros. Era como un hijo, durmió en casa muchas veces. Cuando vivíamos en Sevilla, se quedaba en casa cuando iba por allí.

Cuando lo de París, él acababa de hacer la película Sevillanas y le habían encontrado una mancha en el pulmón en un chequeo. Estaba también por allí Morenito de Illora, casado con una prima hermana de la mujer de Camarón, y Camarón le decía que quería cantarme. La primera noche el público solo quería a Camarón, pero cuando empecé a bailar me aplaudieron mucho.

Camarón era muy buena persona, un ángel. Cantaba porque lo tenía dentro pero yo creo que entró en un mundo que no era el suyo. Él era muy vergonzoso, siempre tenía la cabeza agachada pero por vergüenza. No sabía ni lo que ganaba. En París, en el Cirque d’Hiver, ganaba un millón de pesetas diarias. Era generoso, no tenía nada suyo, cantaba las cosas que escuchaba, no era creador. Paco [de Lucía] le adoraba y por eso le dio todos los derechos.

Entre 2000 y 2002 realizó la coreografía, la dirección artística y asesoría musical de una adaptación de La Casa de Bernarda Alba, una mezcla de teatro y flamenco. ¿Cómo fue?
Era teatro-danza. Cogimos el entierro, el ahorcamiento, las sábanas, el bordado... Las chicas aprendieron a cantar y a tocar el cajón. Pedimos los permisos a los sobrinos de Lorca. El montaje me costó nueve millones de pesetas. Luego lo gané. Tuvo diez nominaciones a los Premios Max de Teatro.

He leído que tiene un reconocimiento por parte de la Unesco pero no he encontrado ninguna información. ¿Cuál fue exactamente ese premio?
Soy Patrimonio Español por la Unesco a mi carrera artística, un año antes que el flamenco. Soy miembro del Consejo Internacional de la Danza de la Unesco. Recibí una carta, que no quería abrir porque pensaba que era una multa, y era esto. Quiere decir que estoy considerada una de las mejores bailarinas del mundo. Estoy con Nuréyev, Margot Fonteyn, Tamara Rojo… Puedo dar títulos oficiales firmados por la Unesco.

¿Qué le parece el espectáculo de Rosalía, su puesta en escena?
Es una fenómena. Claro que no es flamenco, pero eso qué importa. Es una chica muy inteligente, que vale mucho, guapísima, con un espectáculo muy trabajado y con mucho mérito. Es como Shakira o alguna de estas, que son buenísimas. Como eran gitanas, ¿Las Grecas hacían flamenco? No, por favor, vamos a ser sensatos. Rosalía es súper humilde, los padres se han gastado mucho dinero en escuelas y ahora sus espectáculos son geniales, a una dimensión de estrella, que es lo que es.

¿Qué es más importante para bailar flamenco: la cabeza, los brazos o las piernas?

Todo. La cabeza, porque sin cabeza no se puede hacer nada. El baile es integral. El baile es lo más completo, pero la gente sabe muy poco. Lo tiene todo: es sensual, duro, gracioso… Tienes que tener oído, memoria para los pasos, tienes que ser inteligente. Tienes que saber muchísimas cosas para bailar.

¿Se imagina cómo hubiera sido su vida sin bailar?
Yo es que soy La Tati, ni me lo planteo ni me lo puedo plantear. Date cuenta de que llevo 60 años bailando. He podido ser otra cosa porque tuve dos ocasiones de casarme con un multimillonario. Con anillo para casarme, pero dije que no.

¿Le ha dejado alguna herida?
No, me ha curado. Nací con las caderas hipertróficas y bailar ha hecho que no esté en una silla de ruedas. Cuando me han pasado cosas fuertes en la vida, el hecho de tener que pintarme y maquillarme para salir al escenario ha hecho que yo sea La Tati. Luchar contra las adversidades a través de la danza y el flamenco ha hecho que sea como soy.

Representar de manera estética y testimonial varios episodios de violencia, así como la manera en que algunas mujeres han resistido y sobrevivido a través del arte a las infamias de los que la ejercen, es el leitmotiv de la creadora escénica colombiana Sandra Milena Gómez, en su coreografía Malevolance, diferentes formas de salvarse a sí mismo, que desarrolla temporada en el teatro Sergio Magaña.

Esa obra propone conservar la memoria viva de las personas que han sido obligadas a desplazarse de su lugar de origen por la violencia, así como no olvidar y reconocer a esas mujeres que resisten y transforman el dolor en canto, baile y poesía para sobrevivir.

Malevolance... es una propuesta multidisciplinaria que amalgama danza contemporánea, testimonios sobre la violencia en Colombia, cantos tradicionales y música original. En escena, las bailarinas Mariana Denhi Estrada Romero, Anglaé Lingow Medina, Marlén García García y la misma Sandra Milena Gómez dan voz y cuerpo a mujeres que escriben poesía a los cadáveres encontrados en el río como una forma de darles un funeral digno. O aquella, ‘‘la loca del pueblo’’, quien ‘‘como Dios le dio a entender’’, reunió brazos, piernas, torsos, manos, despojos de varios cuerpos, sin importar cuál pertenecía a quién. ‘‘Buscando orden a lo que no lo tenía’’. 

Atrocidades de paramilitares

Malevolance, diferentes formas de salvarse a sí mismo integra una selección de testimonios del documental Cantadoras, memorias de vida y muerte en Colombia, de María Fernanda Carrillo, que se proyectan en diferentes momentos del trabajo coreográfico. Las creadoras escénicas hacen mención a ‘‘los ocho dolorosos tratados de paz en Colombia’’ y a las atrocidades perpetradas por los paramilitares.

También aluden lo que sucede en México, a la violencia provoca-da por el narcotráfico en Michoacán, y a la resistencia de las muje-res integrantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en Chiapas, ‘‘que para ser vis-tas se taparon el rostro y paraque las nombraran, ocultaron su nombre’’.

Con el diseño sonoro y música original de Andrés Solís, el cual genera diferentes estados emocionales y atmósferas, Malevolance... comenzó funciones el pasado día 11. Se escenifica martes y miércoles a las 20 horas en el teatro Sergio Magaña (Sor Juana Inés de la Cruz 114, colonia Santa María La Ribera, cerca de la estación San Cosme del Metro). La temporada concluirá el 11 de marzo.

 

La primera gran exposición internacional dedicada a la vida y obra de Gabriel García Márquez, inaugurada en Texas (EU), incluye la posibilidad de que cualquier persona use un código telefónico para escuchar al propio Gabo leyendo el inicio de Cien años de soledad.

Álvaro Santana-Acuña, comisario de la muestra explica en una entrevista a Efe que “Gabriel García Márquez: la creación de un escritor global” incluye una selección de más de 200 objetos del archivo del premio Nobel colombiano (1927-2014) y se puede ver en el Harry Ransom Center de la Universidad de Texas hasta el 19 de julio.

“La exposición recorre su vida y muestra documentos anteriores y posteriores a la publicación en 1967 de su novela clásica, Cien años de soledad, un libro traducido a más de 45 idiomas y que ha vendido más de 50 millones de copias, además de otras novelas, libros de cuentos, trabajos periodísticos, guiones cinematográficos y un legado profesional y personal que aún pervive”, indica.

En imagen, varias personas observan fotos y cartas del autor. Foto: EFE

Una generación tras otra, los lectores encuentran en sus obras personajes, situaciones, eventos, sentimientos, recuerdos que son significativos para ellos y sus obras, prosigue, han atraído a todo tipo de lectores, incluyendo personalidades como Oprah Winfrey, el expresidente Bill Clinton, Marlon Brando, Shakira, Fidel Castro y Jorge Luis Borges, entre otras.

De hecho a la inauguración de la muestra acudieron familiares de García Márquez y el cantante Rubén Blades, quien la recomendó en sus redes sociales.

En imagen, el hijo del escritor colombiano, Gonzalo García (1i) posa junto varios asistentes a la muestra, entre ellos, su comisario, Álvaro Santana Acuña (1d). Foto: EFE

Y confiesa su comisario que una de las particularidades de la exposición que más está gustando es la posibilidad de utilizar un código para llamar por teléfono “y escuchar al propio Gabo leyendo el primer capítulo de su obra maestra “Cien años de soledad” : “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía…”

Los visitantes también conocerán las relaciones personales que ayudaron a García Márquez a tener una influencia global, como revelan documentos con personajes de la vida política y cultural, desde Fidel Castro hasta el expresidente estadounidense Bill Clinton pasando por Francis Ford Coppola y Shakira.

“Incluso los lectores que más conocen a García Márquez se llevarán muchas sorpresas con esta exposición”, afirma Santana-Acuña, quien advierte de que “una de las cosas que hacen que “Cien años de soledad” sea tan famosa es el hecho de que no solamente tenga millones de aficionados por todo el mundo, sino también muchos críticos”.

En el archivo personal del autor que adquirió el Ransom Center en 2014 predominan los documentos en español e incluye los manuscritos originales y primeras ediciones de sus obras como “El coronel no tiene quien le escriba” (1957), “Cien años de soledad” (1967), “Crónica de una muerte anunciada” (1981), “El amor en los tiempos del cólera” (1985) y “Memoria de mis putas tristes” (2004), entre otras.

El archivo contiene también más de 2.000 cartas, borradores de su discurso de aceptación del Premio Nobel de 1982, más de 40 álbumes de fotografías documentando diversos momentos de su vida durante nueve décadas, las máquinas de escribir y las computadoras en las que escribió algunas de sus obras más famosas y álbumes con recortes de periódicos de todo el mundo que documentan meticulosamente cómo fue su carrera.

La exposición se abrirá en el Museo de Arte Moderno en Ciudad de México en otoño de 2020.

¿Qué somos? ¿Lo que mostramos a los demás? ¿Lo que ocultamos? ¿Lo que los otros ven? ¿Lo que imaginan? A. K. A. (Also Known As) gira alrededor de un adolescente en plena construcción de su identidad que se da de bruces con el racismo. Con esta obra, una de las revelaciones teatrales de Cataluña el año pasado y premiada con dos Max, se inauguró el miércoles el festival Temporada Alta Buenos Aires (TABA), que se extenderá hasta el próximo 16 de febrero.

Hip-hop, skate, redes sociales y despertar sexual forman parte del universo centennial de Carlos, el protagonista interpretado por Albert Salazar, que realiza un extenuante trabajo sobre las tablas. Sin casi público adolescente en su estreno en Buenos Aires, Salazar recibió una gran ovación por esta tragedia dirigida por Montse Rodríguez Clusella que conmociona también a los adultos.

TABA, en su octava edición, se ha convertido en un clásico de la escena veraniega de la capital argentina. Nació de la amistad artística entre el festival Temporada Alta, celebrado en las ciudades catalanas de Girona y Salt desde hace casi tres décadas, y de una de las salas de referencia del teatro independiente porteño, Timbre 4, fundada por Claudio Tolcachir. El festival español es una de las principales puertas de entrada a Europa de obras latinoamericanas y el puente abierto con Buenos Aires permite invertir la dirección migratoria.

Entre los platos fuertes de la programación procedente del otro lado del Atlántico está también Kassandra, del dramaturgo Sergio Blanco y dirigida por Sergi Belbel. La obra es también un monólogo, protagonizado por Elisabet Casanovas, que saltó a la fama por su papel de Tània en la serie televisiva Merlí. En esta versión del clásico griego, la esclava de Agamenón nació en un cuerpo masculino pero ahora es una transexual que vive exiliada y vende su cuerpo a desconocidos. La búsqueda de su identidad está atravesada por múltiples violencias. 

La tercera obra catalana que podrá verse en TABA es Hasta agotar existencias (Ensayando para que la muerte de mi madre no me pille desprevenida), de Verónica Navas Ramírez. La autora e intérprete invita a reflexionar sobre las relaciones entre madre e hija y la construcción identitaria a partir de la herencia social, de género, el lenguaje y el entorno social.

Navas Ramírez eligió el lenguaje del teatro documental para su obra, al igual que los chilenos Ítalo Gallardo y Pilar Rondero, directores de Amanecerá con escombros sobre el suelo, que pone en escena a cinco sobrevivientes del terremoto ocurrido en Chile en el año 2010.

Entre la docena de obras programadas figuran además piezas procedentes de Uruguay, México, Perú, Venezuela y Francia. Este último estará representado por Finir en beauté, una obra construida como un diario escrito a partir del día que murió la madre de Mohamed El Khatib, dramaturgo y director teatral de origen marroquí. Creada en octubre de 2014 en el Festival de Marseille, la obra dialoga con la memoria de una relación, de una lengua materna, de una historia y de unos paisajes compartidos.

Para dialogar en torno a Desiderio Hernández Xochitiotzin (Tlaxcala, 1922–2007), un personaje clave de la plástica regional y nacional, reconocido por el legado muralístico que dejó en su natal Tlaxcala, presentarán en Puebla el tomo uno de la biografía de este artista plástico que tiene un propósito: el proyectarlo desde la riqueza de la construcción histórica.

Bajo el nombre de Biografía. DesideriHernández Xochitiotzin. Tomo 1, la presentación contará con los comentarios de su compiladora Citlalli H. Xochitiotzin Ortega (Puebla, 1957), presidente de la Fundación Desiderio Hernández Xochitiotzin, la institución editora del volumen.

La presentación es organizada por el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla y está programada para el miércoles 12 de febrero a las 18 horas en la sala José Luis Rodríguez Alconedo del barrio del Artista  –8 Norte 410, Centro.

De reciente aparición, la Biografía. Desiderio Hernández Xochitiotzin. Tomo 1 fue publicada en el marco del 97 aniversario del natalicio del pintor, grabador, escritor, arquitecto, cronista, catedrático, investigador y restaurador, reconocido por la interpretación plástica que hizo sobre la historia de su pueblo, misma que plasmó en las paredes del Palacio de Gobierno de Tlaxcala.

En ella se recuperan los aspectos sociales, económicos, culturales y políticos inmediatos al pintor, a la par de su entorno familiar, su infancia y juventud en Puebla, y un sinfín de aspectos personales que dejan ver la historia personal del muralista.

Lo anterior, con el afán de dar a conocer los actos y las circunstancias que le dieron sustento a su personalidad, a la par de la época en la que vivió, con quien vivió, sus hábitos, su economía, en suma, lo que acontecía a su alrededor.

La presidente de la fundación e hija del muralista, Citlali H. Xochitiotzin, calificó que más allá del “bello sueño de bordar un libro de este tipo en el que se presupone que la hija del maestro sabe muchas cosas, que tiene todo el derecho de hacerlo”, sabía que el trabajo debía de tener cierta tesitura.

“Las individualidades son necesarias, pero también la disciplina, la academia y las metodologías”, dijo acompañada por la editora del volumen Mitlzin Sarmiento.

Expuso que la Biografía. Desiderio Hernández Xochitiotzin. Tomo 1 surgió cuando, como fundación, se dieron cuenta que las nuevas generaciones iban perdiendo la atmósfera que el maestro tuvo en vida.

Por tanto, dijo que se propusieron construir un personaje y una biografía que no fuera aburrida ni solemne, pero sí verídica y que proyectara quien fue el muralista, no desde la visión emocional ni los recuerdos infantiles ni la mirada amorosa de su hija, sino desde la idea de resaltar la figura de un personaje titánico.

Así, continuó la también poeta, narradora, funcionaria y promotora cultural, se buscó que la biografía tradujera a un personaje desde la riqueza de la construcción histórica, que hizo una diferencia en el arte y el muralismo mexicano.

Xochitiotzin Ortega indicó que fueron tres años de trabajo, de registro de imagen, de lectura y revisión de documentos y fuentes diversas. “Fue un trabajo de hormiga que nos confronta a todo el legado de un personaje que tiene vigencia, y que busca proyectar al personaje más allá: entre la juventud, los adolescentes y los niños”.

Destaca que la fundación y el Instituto Tlaxcalteca de Cultura (ITC) organizaron una serie de actos encaminadas a la valorar y la difundir la vida y obra de quien es considerado el máximo representante del arte plástico de Tlaxcala y el último muralista de México.

Los actos consideran la conmemoración de su aniversario luctuoso con la segunda entrega de la Presea Desiderio Hernández Xochitiotzin el día 10 de septiembre, y el Segundo Coloquio Desiderio Hernández Xochitiotzin, que iniciará un día después para analizar el impacto de la vida y obra de artista a nivel nacional e internacional.

Asimismo, la Fundación Desiderio Hernández Xochitiotzin donará al ITC alrededor de 8 horas de entrevistas al maestro. Actualmente, trabaja para que la obra del muralista forme parte del acervo del Museo Nacional del Arte (Munal).

La fundación se creó en 2010 y tiene como misión la protección y promoción de la obra de, pintor; desde entonces se ha dedicado a organizar diversos actos para que, a través de su figura, Tlaxcala tenga una presencia dentro del discurso histórico nacional con su concepto de la tlaxcaltequidad.

Han sido los años, los gastos y la falta de coordinación entre propietarios y gobierno los principales detractores de la obra artística que rodea al Polyforum Cultural Siqueiros, que se encuentra a la espera de una restauración integral, una “intervención quirúrgica” para este 2020, a cinco décadas de su concepción.

En el marco de la develación de la placa conmemorativa, el viernes 17, el recinto que incluye el mural más grande del mundo con 8 mil 500 metros cuadrados distribuidos en 12 paneles externos y cubierta, más el mural interior La marcha de la humanidad –concebida por David Alfaro Siqueiros como una “máquina armónica”–, recibirá este mismo mes el diagnóstico del qué, cómo y cuánto se requerirá para regresarlo a su máximo esplendor, según dio a conocer Dolores Martínez, subdirectora general del Patrimonio Artístico Inmueble en entrevista, como uno de los grandes pendientes del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).

El diagnóstico se trabaja de manera independiente al proyecto de la construcción de un edificio colindante al Polyforum, propuesto por los descendientes del empresario Manuel Suárez, mecenas de Siqueiros, mismo que está en vías de estudio para su posible aprobación por parte de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), que ya dio un primer Visto Bueno, según dio a conocer a Proceso tanto el INBAL como el arquitecto Esteban Suárez, nieto de Manuel Suárez.

A decir de Dolores Martínez, la prioridad es la obra artística, y eso el INBAL lo ha dejado en claro en las reuniones con los propietarios y el Gobierno de la Ciudad de México representado a través de Seduvi:

“La prioridad dentro de la obra artística es en específico la cubierta, eso está validado y autorizado por las áreas técnicas y normativas del instituto. En la última reunión, que incluyó recorrido y visita conjunta, se acordó separar el tema de la restauración integral del Polyforum del asunto de la gestión del desarrollo inmobiliario, un tema es la restauración de la obra mural y otro la edificación.

“Seduvi propuso una ruta de acciones para cumplir con su normativa, y ofreció recursos con un monto de hasta 20 millones de pesos para que se atendiera el tema de la cubierta”.

En un comunicado publicado el pasado 25 de noviembre, el INBAL y Cultura de la Ciudad de México asentaron que los 20 millones requeridos se ofrecieron a los señores Suárez “para atender un monumento que cuenta con declaratoria de Monumento Artístico por Decreto Presidencial publicado en el Diario Oficial de la Federación el 18 de julio de 1980”.

Y señala Martínez:

“Por lo pronto nosotros lo que hemos hechos son visitas de acompañamiento para seguir el estado de la cubierta, y el personal del Cencropam (Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble) ha realizado varias visitas técnicas para actualizar el estatus de los murales, tendrían un dictamen preliminar en enero y a partir de ahí un cronograma con datos técnicos específicos sobre los pasos a seguir para la restauración integral”. 

Según la subdirectora general del Patrimonio Artístico Inmueble aún “están a tiempo” de atender el Polyforum:

“La disponibilidad del instituto está en brindar las facilidades la restauración integral del recinto, es un tema que tomamos con toda responsabilidad.” 

–¿Por qué llegar al estado actual del Polyforum si se pudo prevenir?

–Creo que siempre atendemos a petición de los propietarios, la familia Suárez cuenta con autorizaciones del instituto desde julio-agosto de este año, hemos ido autorizando tanto por parte de la Dirección de Arquitectura y Conservación del Patrimonio Artístico Inmueble como del Cencropam y está autorizado desde esos meses, el asunto es que la familia quería avanzar junto con el tema inmobiliario, y nosotros propusimos que se separara la restauración del desarrollo inmobiliario.

El “proyecto del rescate”

En entrevista con el arquitecto Esteban Suárez, quien acompañó a Proceso a un recorrido por el predio y mismo Polyforum –cerrado desde 2017 con autorización del INBAL–, explicó que el “Proyecto Integral para el Rescate” se creó a partir de la experiencia de remodelación del Museo de Arte (MoMA) de Nueva York, Estados Unidos, que en la década de los ochentas concretó un proyecto de autosuficiencia. 

Para ello, el MoMA creó una torre de 55 pisos sobre la parte superior del museo, lo cual le dotó flujo económico para su restauración, ampliación y sostenimiento. Fue esta la explicación que Javier Suárez Ruiz, presidente ejecutivo del Polyforum Siqueiros, recibió en una asesoría de Glenn Lowry, director del MoMA, y tras ello buscó idear un proyecto integral.

Tras dos proyectos de prueba y error, rechazados por INBAL –el de 2005 implicaba la construcción de una torre sobre el Polyforum, con lo cual el recinto quedaba encerrado; y el de 2010 buscaba desplazar el recinto unos metros–, se llegó al proyecto actual que plantea edificar un inmueble de mil 321 metros cuadrados para oficinas y un hotel en el predio del Polyfoum (cuyo total es de 8 200 metros cuadrados), con lo cual, según Suárez, se garantizarían 12 millones de pesos anuales una vez que se concluya el proyecto de restauración, mantenimiento y promoción por los próximos 100 años.

Los fondos serían administrados por un fideicomiso privado que se creó en 2017 con la participación pública representada por el INBAL, la Secretaría de Cultura y Seduvi de la Ciudad de México, y la Universidad Nacional Autónoma de México.

Ese fideicomiso está firmado y en espera de los recursos para poder comenzar la restauración del Polyforum.

Entre los beneficios que se marcan en el proyecto del rescate, se destacaron el viernes 17, durante la presentación especial que se mostró al develarse la placa conmemorativa por los 50 años del Polyforum, los puntos siguientes:

–Creación de un fideicomiso privado con participación pública para administrar fondos privados para restaurar murales.

–30 millones de pesos de inicio para restauración total.

–Dos nuevos espectáculos de luz y sonido.

–Creación de dos nuevos museos: el Museo de Sitio del muralismo y el Museo del Mecenazgo.

–La restauración y renovación del teatro.

–Terrazas y gradas para apreciar murales exteriores (desde un piso elevado de la construcción del edificio).

–Jardines y áreas verdes.

–Nueva plaza cultural pública de 6 mil metros cuadrados.

La presentación (de la cual Proceso obtuvo copia) fue detallada por Esteban Suárez, quien refirió que el proyecto en su totalidad sería de tres años.

Como parte del proyecto, se han realizado “campañas de socialización” con vecinos de la colonia Nápoles –donde se ubica el recinto artístico–, con visitas guiadas y explicaciones, con lo cual se ha ganado la confianza de los mismos, pues muchos de ellos, aseguró Suárez, estaban mal informados:

“Parte de los acuerdos con el INBAL es revisar el proyecto de la construcción del edificio con el Instituto de Ingeniería de la UNAM, y al hacer eso se nos han ido los últimos dos años, de ahí que el proyecto aún este detenido pues con el cambio de gobierno ahora tenemos que poner al corriente al nuevo gobierno.

“La idea es que realicemos la restauración del Polyforum a la par del rescate integral (con el nuevo edificio), la idea es comenzar hacia febrero de 2020.

“El Louvre de París, cuando hizo su remodelación en 1980, amplió toda el área comercial del recinto, lo mismo hicieron el Guggenheim y el MoMA. Es una fórmula que han hecho museos privados y públicos en el mundo, tener áreas comerciales que aporten al autosustento de los recintos.”

El hecho de realizar ambas obras simultáneamente plantea la interrogante de su viabilidad, a lo cual Suárez responde:

“En todo el proceso del proyecto de la obra y restauración está inmiscuido el INBAL con el Cencropam, y el Instituto de Ingeniería de la UNAM (con un sistema de monitoreo con sensores), y eso nos da mucha tranquilidad. Lo que ha mantenido a las autoridades y la comunidad tranquila es la campaña de socialización en la que hemos informado puntualmente a vecinos y sociedad. Quien se acerque puede preguntar y recorrer el Polyforum… Sí, en efecto, está cerrado, pero a través de su página web se pueden realizar visitas guiadas.”

Finalmente asevera:

“Estamos tranquilos.”

Este reportaje se publicó el 19 de enero de 2020 en la edición 2255 de la revista Proceso

Pedro Almodóvar se puso a escribir Dolor y gloria influido por sus sensaciones de tranquilidad y de calma en la piscina donde se trataba su dolor de espalda hace unos veranos. “El mejor momento del día”. De esa corriente pasó a una corriente de su infancia, la del río donde su madre y las mujeres del pueblo lavaban la ropa. “Para mí era una fiesta y me di cuenta de que estaba escribiendo de mí mismo, del paso del tiempo”, aseguraba sobre el escenario. Finalmente, su inmersión en una vida que es la suya solo en parte, un juego de autoficción que lo mismo reproduce su casa en la pantalla que construye una infancia imaginada para el guion, le ha llevado a ganar siete goyas. Su canto de amor al cine (“no concibo la vida sin seguir rodando”, confesó) fue elegida la mejor película de la 34ª gala de los premios Goya.

En realidad, toda la ceremonia —larga, eterna— fue un homenaje a Almodóvar. Penélope Cruz y Ángela Molina le entregaron el premio a mejor dirección. “El cine de Pedro me ha hecho más libre”, aseguró con su galardón a mejor música en la mano el compositor Alberto Iglesias, que con este lleva 11: es la persona con más estatuillas. El premio a mejor actor protagonista fue para Antonio Banderas, el Salvador Mallo, trasunto de Almodóvar en su físico y en sus enfermedades, que no en sus vivencias. Para eso se habían montado unos Goya en Málaga: para que por fin el actor lograra su primer premio competitivo —recibió el de Honor en 2015— tras cinco nominaciones previas. Los más de 3.200 asistentes, el mayor aforo en las 34 ediciones de los premios, se pusieron en pie para aplaudirle. Muy emocionado, golpeando la estatuilla, renunció a dar su discurso preparado. “Todo esto es Pedro. Hemos pasado cuatro décadas y ocho películas… Nunca he conocido a alguien con la lealtad que tú tienes para tu cine”, arrancó. “Y tenía que llegar hasta aquí contigo”. Para cerrar sus palabras, Banderas celebró que se cumplían tres años de su infarto de miocardio. “No solo estoy vivo, sino que me siento vivo”.

En cambio, la magia de Málaga no sirvió para que Pepa Flores rompiera su silencio mediático y recogiera el Goya de Honor. Marisol se mantuvo consecuente con su ausencia de la actualidad desde hace 35 años y vio la gala desde casa. Mejor para ella, porque hubo bostezos constantes que no lograron superar Andreu Buenafuente y Sílvia Abril, presentadores en un inmenso escenario, el del palacio de deportes José María Martín Carpena, al que se le sacó partido en lo visual.

Otro momento almodovariano llegó con el reconocimiento, a sus 87 años, a Julieta Serrano, la madre en pantalla del cineasta, como mejor actriz secundaria. No lo recibió Penélope Cruz, la otra Jacinta de Dolor y gloria, en el metraje de la infancia del protagonista. En su lugar ganó el Goya a mejor actriz protagonista otra malagueña, Belén Cuesta, la mujer doliente y sufrida esposa de un topo de la posguerra civil española durante 33 años en La trinchera infinita. Otra presencia femenina refulgente llegó con Benedicta Sánchez, otra madre sufrida en Lo que arde, y mejor actriz revelación a sus 84 años. El drama de Oliver Laxe también recibió el premio a la mejor dirección de fotografía, una labor de Mauro Herce que otorga magia a las imágenes de Laxe. Belén Funes obtuvo el Goya a la mejor dirección novel por La hija de un ladrón.

Si la gala se planteaba como una fiesta, se fue de madre. Si era una competición a tres bandas, así se mantuvo hasta el final de la entrega. Pero en ese cierre, el resultado se desniveló a favor de Dolor y gloriaMientras dure la guerra, de Alejandro Amenábar, se llevó cinco estatuillas, entre ellos el de mejor actor de reparto para Eduard Fernández; La trinchera infinita, dos, para Cuesta y para su sonido. Intemperie, de Benito Zambrano, logró otros dos, el de mejor canción, para Javier Ruibal, y el de mejor guion adaptado, ya que se basa en la novela homónima de Jesús Carrasco.

Mujeres cineastas

Hubo tiempo para reivindicaciones de las cineastas que salieron a recoger un galardón —por cada mujer nominada había tres nombres, y Abril lo subrayó con un “Goya al mejor director… o director”—, mensajes contra el racismo, el cambio climático y la discriminación e, incluso, sin mencionarlo, el veto parental. El violonchelista Ara Malikian, libanés huido de la guerra, niño músico que atravesó fronteras para acabar en el madrileño barrio de Malasaña, es el protagonista del documental elegido como el mejor en su categoría. “He sido un refugiado y ahora se quiere hacer creer que somos los culpables de la miseria actual, y somos la riqueza de la civilización”. Almodóvar utilizó su premio al mejor guion original para recordarle al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que “en los próximos cuatro años va a ser el coautor del guion” de todos los españoles. “Espero que le vaya bien, porque así nos irá bien a los demás”. Hacía 15 años que un presidente, desde 2005 con José Luis Rodríguez Zapatero, no acudía a la ceremonia. Muchos de los asistentes aprovecharon la alfombra roja para mostrar su felicidad por ello. La gala sirvió también para que la Academia anunciase, en el discurso de su presidente, Mariano Barroso, que declaraba 2021 el año Berlanga, “para celebrar el centenario de su nacimiento”, que se cumplirá el 12 de junio.

En un momento de despiste, Almodóvar contó en la alfombra roja que Penélope Cruz será copresentadora del Oscar a mejor película internacional, lo que la actriz madrileña se tomó con humor: “La otra vez, hace 20 años, Antonio y yo pudimos darle la estatuilla a Pedro con Todo sobre mi madre. No sé quién me acompañará en esta edición… aunque el anuncio se iba a realizar la semana que viene”. Y se confirmó que la próxima película de Cruz será con Banderas y se rodará en España.

Arthur Fleck solo quería que su madre estuviera orgullosa. Ella le crió para “dar risas y alegrías al mundo” y él lo intentó como pudo: primero, como cómico. Pero, cuando vio que el mundo le daba la espalda, terminó convertido en asesino. En Joker. Y al fin logró que la gente le adorara: el público llenó las salas para verle y los críticos le aplaudieron. El séptimo filme más taquillero del año y, ahora, el favorito a los Oscar. Todd Phillips, director de Joker, bien puede reírse junto con su inquietante payaso: 11 nominaciones. Aunque le siguen, con apenas una candidatura menos, El irlandés, de Martin Scorsese, Érase una vez en... Hollywood, de Quentin Tarantino, y 1917, de Sam Mendes, como anunció este lunes la Academia de Hollywood. Dolor y gloria, de Pedro Almodóvar, optará al premio al mejor filme internacional en la gala, que se celebrará el 9 de febrero. Y Antonio Banderas, protagonista del mismo largo, competirá como mejor actor principal. Klaus, de Sergio Pablos, nominado en la categoría de largo de animación, contribuye a un hito del cine español: por primera vez, dos largos nacionales competirán el mismo año en la gala de los Oscar. La ceremonia, por cierto, no tendrá presentador, por segunda edición consecutiva.

El anuncio de las candidaturas refleja un año de incertidumbre, repleto de grandes películas pero sin una apuesta clara de cara a la gala. En las últimas dos ediciones, La forma del agua y Roma llegaron a la ceremonia con más nominaciones que sus rivales y los favores de los pronósticos. La primera ganó, la segunda fue derrotada por la sorpresa mayúscula que dio Green Book. Para la 92ª edición, cuesta atreverse a esbozar alguna previsión. Las otras nominadas a mejor película son Parásitos, de Bong Joon-ho, Historia de un matrimonio, de Noah Baumbach, Mujercitas, de Greta Gerwig, Jojo Rabbit, de Taika Waititi, y Le Mans '66, de James Mangold. Por una vez, en vez de mirar con impaciencia el calendario de estrenos, el público español ya puede opinar con conocimiento: todas las nominadas se han visto en salas, salvo Jojo Rabbit, que llegará este viernes 17 de enero.

La nominación de Parásitos a mejor película tiene especial mérito: es tan solo la decimosegunda ocasión (si se considera también Babel, que contenía varios diálogos en inglés) en la que una obra de habla extranjera compite por el Oscar principal. Ninguna ha ganado. Eso sí, la candidatura complica las opciones de Almodóvar: sería extraño que Parásitos pueda ser elegida como mejor obra del año y, sin embargo, no gane en un apartado más reducido, el de los largos internacionales. Otro indicio más: Bong Joon-ho opta al premio a la mejor dirección, junto con Scorsese —novena vez, el creador vivo más nominado—, Phillips, Mendes y Tarantino. El cineasta coreano compite también por el guion original, del que es coautor, y su película suma seis candidaturas.

La categoría de mejor dirección, por segundo año consecutivo, no incluye a ninguna mujer. Y en 2018, fue precisamente Gerwig la que rompió, con Lady Bird, una tradición habitual de los Oscar. La composición de la Academia de Hollywood —68% de hombres, 84% de blancos— puede ofrecer una explicación. Que las nominaciones reflejen el machismo de una industria que da menos oportunidades a las directoras es otra parte de esta realidad. Gerwig y Kristy Wilson-Cairns (por 1917) son las únicas mujeres que optan a los premios del guion. Y la afroamericana Cynthia Erivo, por Harriet, rompe el absoluto monopolio blanco en los galardones de interpretación.Tras el año del récord de seis premios a los creadores negros, la gala vuelve atrás. Puede que lo más diverso fuera la lectura de las candidaturas, fiada al actor surcoreano John Cho y a la intéprete y directora afroamericana Issa Rae. Y es probable que regrese también la protesta #OscarSoWhite que acompañó durante años el ninguneo de la ceremonia a todo el que no fuera blanco y caucásico. 

La Academia se atreve cada vez más, en cambio, a reconocer las obras de Netflix. Y, al mismo tiempo, la plataforma online ya produce películas que merecen las candidaturas a los Oscar. Esta vez, ha logrado 24 nominaciones, más que cualquier otro estudio, incluidas las dos a mejor filme de El irlandés e Historia de un matrimonio y la del documental American Factory, producida por Barack y Michelle Obama. Sin embargo, el año pasado, Roma arrasó con 10 candidaturas, Alfonso Cuarón ganó el premio a la mejor dirección, pero el galardón principal se lo llevó, entre mil polémicas, Green Book. Las incógnitas sobre la resistencia de Hollywood a entregar su preciado Oscar a un filme de Netflix siguen intactas. Y, además, este año los competidores también son colosos. Aunque, a la vez, los Oscar han tumbado al mayor titán de la industria: Disney, que lidera con amplio margen cualquier lista de recaudación y taquillazos, se conforma con las opciones de Jojo Rabbit, las tres nominaciones de Star Wars: El ascenso de Skywalker —candidatura número 52 para John Williams— y el posible premio a Toy Story 4.

Antonio Banderas también está rodeado de gigantes: el anuncio de su primera nominación le proporciona un gran reconocimiento, pero el camino de Joaquin Phoenix hacia el Oscar al mejor actor, por Joker, parece difícil de frenar. "Las opciones que tenemos van a ser complicadas, pero el premio consiste en la nominación y la importancia que eso tiene para nuestra cinematografía", señaló el actor en un acto en Málaga. Los otros candidatos son Adam Driver, por Historia de un matrimonio, Jonathan Pryce, por Los dos papas y Leonardo DiCaprio, por Érase una vez en... Hollywood. Entre las actrices principales, la reciente victoria en los Globos de Oro coloca a Renée Zellweger como la apuesta más sólida, por su retrato de Judy Garland en el biopic Judy. Compite con Scarlett Johansson, por Historia de un matrimonio, Saoirse Ronan, por Mujercitas, Cynthia Erivo, por Harriet, y Charlize Theron, por El escándalo (Bombshell).

Klaus tampoco encabeza las encuestas para el Oscar al mejor filme de animación: Toy Story 4 y Mr. Link: el origen perdido (ganadora del Globo de Oro) parecen tener, a priori, más opciones. Y ¿Dónde está mi cuerpo? es otra rival valiosa. Pero, para Sergio Pablos, alcanzar la gala con su ópera prima ya es un triunfo para enmarcar. El cine español no lograba una nominación en esta categoría desde Chico y Rita, en 2011, de dos pesos pesados como Fernando Trueba y Javier Mariscal.

El mismo quinteto de estrellas de los Globos de Oro peleará por el premio al mejor actor secundario: Brad Pitt, Al Pacino, Joe Pesci, Anthony Hopkins y Tom Hanks. En los galardones de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood triunfó Pitt, que todas las quinielas colocan como ganador también para los Oscar. Kathy Bates, por Richard Jewell, Laura Dern, por Historia de un matrimonio, Scarlett Johansson, por Jojo Rabbit, Margot Robbie por Bombshell, y Florence Pugh, por Mujercitas, se disputarán el premio a la mejor actriz de reparto. Dern, que ya se hizo con el Globo de Oro, es la clara favorita. Aunque Johansson ya puede apuntarse la medalla de ganadora moral: nunca había logrado una nominación. Se ha estrenado este año, directamente con dos.

Esta madrugada, falleció el artista plástico Jorge Cázares Campos a los 82 años de edad, uno de los exponentes del paisajismo más importantes del país.

La Secretaría de Turismo y Cultura de Morelos confirmó el deceso del pintor.

“Deja en México un valioso legado cultural, sus paisajes y obras quedan en memoria de este gran artista que puso siempre en alto el nombre de la entidad”, señalaron.

Por su parte, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura manifestó sus condolencias e indicó que su obra fue conocida a través de 200 exposiciones en América Latina y Europa.

El Instituto Morelense de Radio y Televisión indicó en sus redes sociales que se realizará un homenaje de cuerpo presente el día de mañana en el Jardín Borda en el estado de Morelos.

Cázares Campos estudió en el Instituto Regional de Bellas Artes de Cuernavaca. Su obra se centró en el paisaje —técnica: acuarela—. Sus cuadros reproducen la naturaleza, el aire, las flores y las llanuras de la inmensidad de la existencia.

Se hizo popular en todo México en la década de 1970, cuando la compañía La Central imprimió una gran cantidad de sus paisajes en el reverso de sus cajas de cerillos, de acuerdo con la página mexicoescultura.com.

El paisajista morelense llevó a cabo 200 exposiciones en México, Estados Unidos, Australia, Europa y Sudamérica.

La justicia brasileña ordenó, de manera provisional, que Netflix y la productora Porta dos Fundos retiren del aire La primera tentación de Cristo, una sátira de Navidad en la que se insinúa que Jesús tuvo una relación homosexual. La decisión del juez Benedicto Abicair, del sexto tribunal civil de Río de Janeiro, consideró que "el derecho a la libertad de expresión, prensa y artística no es absoluto". En la resolución, el magistrado añadió que "las redes sociales son incontrolables" y que todos pueden entrar a la plataforma de vídeo en línea "incluso menores edad".  

La Asociación Centro Dom Bosco de Fé e Cultura puso en marcha una petición (con más de dos millones de firmas) para solicitar el veto a la obra, que había sido denegado en primera instancia. El juez de apelación dijo que su medida seguirá valiendo hasta que se juzgue el fondo del asunto. La resolución del juez Abicair, la cual puede recurrirse, dice: "En virtud de lo expuesto, considero, por lo tanto, más adecuado y benéfico, no solo para la comunidad cristiana, sino para la sociedad brasileña, mayoritariamente cristiana, hasta que se juzgue el fondo del recurso, recurrir a la cautela para calmar los ánimos, por lo que concedo una medida preliminar provisional en la forma solicitada”. Netflix no ha hecho declaraciones sobre el caso. Extraoficialmente, EL PAÍS supo que la plataforma no ha recibido la notificación judicial.  

 

La primera tentación de Cristo, disponible desde el 3 de diciembre, fue objeto de críticas y causó polémica porque la trama insinúa que Jesús tuvo una relación homosexual. En la sátira humorística de 46 minutos, Jesús (Gregório Duvivier) regresa del desierto a su casa —donde le han preparado una fiesta sorpresa por su 30 cumpleaños— con un invitado especial, Orlando (Fábio Porchat), que deja implícito que él y el hijo de Dios tienen una relación (incluso le llama “Capricornio travieso”). Fue lo suficiente para atizar la ira de cristianos, políticos y pastores, que culminó en el ataque con una bomba molotov a la sede de la productora de los humoristas.

Este miércoles, el vicepresidente de Polonia, Jaroslaw Gowin, también pidió en Twitter que Netflix retire el especial navideño, que está en el catálogo global de la plataforma. Gowin mencionó a Reed Hastings, cofundador y director ejecutivo de Netflix, y adjuntó una petición online de su país, en la que más de 1,4 millones de personas solicitan la retirada de la producción del servicio de streaming.

La Interpol busca al sospechoso del ataque

Este miércoles, la Policía Federal brasileña incluyó el nombre del economista y empresario Eduardo Fauzi, sospechoso de atacar la sede de Porta dos Fundos a finales de diciembre, en la lista de la Interpol, permitiendo así que pueda ser detenido por cualquier fuerza policial del país en el que se encuentre. Fauzi permanece en paradero desconocido desde el 31 de diciembre, cuando la Policía de Río intentó cumplir la orden de detención emitida que la Justicia emitió contra él una semana después del ataque con cóctel molotov que cometió en vísperas de Navidad. Según la Policía, el empresario huyó a Rusia el 29 de diciembre.

Una autoridad brasileña en Moscú, la cual no quiso identificarse, ha comenzado a negociar con el Gobierno ruso para extraditar a Fauzi, según informó Globo News. El ministerio de Exteriores brasileño comunicó que todavía no se ha puesto en contacto con Rusia y que la solicitud de extradición le corresponde al Poder Judicial. Por su parte, el Ministerio de Justicia dijo que Río de Janeiro ya ha solicitado la extradición del sospechoso.

Page 1 of 3
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…