La atención sobre la nueva Ley Estatal de Educación se ha centrado en la incorrecta interpretación –derivado en mucho, por una mala redacción de la norma– de que se busca expropiar los planteles de universidades y escuelas. Sin embargo, el mayor mérito de la legislación es que busca frenar los abusos frecuentes que cometen los centros de enseñanza de particulares, como es el último exceso mediante al cual se busca cobrar un mes adicional de colegiatura, en medio de la cuarentena por el Covid–19, sin que se tenga un sustento para ello.

Ayer en las redes sociales abundaron las quejas y muestras de malestar por lo que muchos internautas sienten que es un claro abuso más de las escuelas particulares, que se han inventado una treta para cobrar un mes adicional de colegiaturas, sin importar lo dañado que están las economías familiares y que no tienen el soporte para exigir ese cobro adicional.

Para entender ese abuso, se parte del siguiente contexto:

Este día concluye el ciclo de Clases a Distancia o también llamado Aprende en Casa, dirigido al sector básico de la educación. Se trató de un esfuerzo de la SEP federal para que millones de estudiantes de este sector no perdieran el ciclo escolar. Los alcances de este sistema –que eran clases por internet o televisión— fueron muy limitados, ya que mucha gente no tuvo los medios para poderlo seguir o simplemente las familias no se pudieron adaptar. Pese a todo, es un intento muy destacado para aminorar los daños de la pandemia.

A partir del lunes, inicia por unos días otro programa que se llama Verano Divertido, que a decir de Esteban Moctezuma Barragán, el titular de la SEP federa, ya no es un espacio de enseñanza sino de actividades lúdicas, es decir de juegos y entretenimiento para los escolares que siguen confinados para evitar los contagios de coronavirus.

Luego de ese segundo programa, el ciclo escolar 2019–2020 concluye este 19 de junio, en el cual todos los alumnos serán aprobados, con base en las carpetas de experiencias, es decir las tareas, que los estudiantes tendrán que entregar a sus maestros de grupo.

Pese al anterior esquema, en muchas escuelas privadas se ha planteado ampliar el fin del ciclo escolar, para que este concluya hasta el 24 de junio.

La justificación es que terminando el Verano Divertido, se tenga una semana adicional de “repaso” de los conocimientos aprendidos en el actual ciclo, que fue una combinación inédita de clases presenciales y virtuales.

La realidad, es que es la forma de que muchas escuelas justifique el cobro de un mes adicional de colegiaturas.

Muchos comentarios ayer en redes sociales van desde que quienes se quejan que la cuarentena dejó muy maltrechos los ingresos familiares y consideran que es un abuso que, ahora se tenga que hacer pagos de colegiaturas, pese a que los alumnos no fueron a clases presenciales a estas escuelas.

Y hasta los que observan que ese mes de colegiatura es por únicamente una semana de clases, ya que el resto de los días de junio, lo que recibieron los alumnos en las pantallas de televisión o de computadora fueron sesiones de contenidos elaborados por gobierno federal, no por los planteles privados.

Lo cierto es que ahora es cuando las escuelas particulares se tendrían que mostrar solidaridad con los alumnos y sus tutores. Es un periodo difícil en que la economía se paralizó y aún no queda claro cómo acabara el desarrollo de la pandemia. No son tiempo para hacer más complicada la vida.

Aunque el problema es que para los propietarios de escuelas privadas, no en todos los casos, el tema de la enseñanza es un negocio, no una vocación

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