Primer día laboral del nuevo alcalde de Tehuacán, Andrés Artemio Caballero López, y de inmediato demostró que su forma de gobernar será rayando el fanatismo religioso, pues apenas se había estrenado como edil y mandó a retirar un monumento dedicado al Mole de Caderas porque grupos cristianos consideran que se trata de una figura satánica, pues al tener dos cabezas de machos cabríos se estaría  invocado al diablo.

El 18 de octubre de 2018, cuando Felipe Pataje Martínez tenía tres días en el cargo de edil de Tehuacán, se inauguró el monumento al Mole de Caderas, que es el alimento de mayor identidad cultural y culinaria de esa ciudad. La figura que, consiste en una olla de barro de donde asoman dos cabezas de chivos –ver imagen–, fue una donación de artistas plásticos, que recibió el recién estrenado gobierno surgido de las filas de Morena.

La colocación de ese monumento estuvo acompañada de dos polémicas:

Primera: se dijo que era una donación y luego se aprobó un acuerdo de Cabildo para que se cubriera el costo a los artistas que los elaboraron. Nunca se supo cuánto se les acabó pagando. Ese movimiento fue parte de la opacidad financiera que dominó a la gestión de Felipe Patjane y que provocó su caída como edil en noviembre de 2018, situación que lo mantiene en la cárcel acusado de daños a la hacienda pública del municipio.

Segunda: el mismo día en que el público conoció el nuevo monumento, varias organizaciones de iglesias cristianas mostraron su abierto malestar contra la estatua, al acusar que por tener la representación de dos machos cabríos se está difundiendo signos satánicos. La cual es una expresión que surgió en la Edad Media, en la que monjes empezaron a demonizar esa figura, que primero en la Grecia clásica y en la Roma imperial habían sido la representación de los dioses de la fertilidad y la sexualidad.

Ese enojo de los cristianos pasó desapercibido en 2018. Sin embargo, esos mismos grupos después tomaron otra importancia, por ser parte de las fuerzas básicas del Partido Encuentro Social, el cual hace dos años formó parte de la coalición Juntos Haremos Historia que permitió el triunfo lopezobradorista, pese al malestar del sector progresista de Morena.

Resulta que en 2018, cuando se formó la candidatura a la alcaldía de Tehuacán la nominación a edil recayó en el empresario ferretero Felipe Patjane como aportación de Morena y la suplencia fue una cuota para el PES, en la figura de Andrés Artemio Caballero, quien es apoyado por una importante facción de pastores de iglesias cristianas.

Un año más tarde, cuando cayó Patjane y de manera ilegal el cabildo se negó a llamar al edil suplente, hubo muchas movilizaciones de fieles y pastores cristianos exigiendo la alcaldía para Andrés Artemio Caballero, advirtiendo que si no les daban esa posición –que legalmente la correspondía a Caballero López– se vengarían en las urnas en contra de la 4T.

Finalmente, luego de una larga y desgastante espera de 7 meses, de tres fallos judiciales y la incompetencia del Congreso local, finalmente el sábado llegó al cargo de alcalde Andrés Artemio Caballero, quien de inmediato inició con el pago de facturas.

Por un lado, mandó a quitar el inofensivo monumento al Mole de Caderas y darle la razón a los grupos religiosos que siguen atorados en fanatismos medievales, pues son los que se movilizaron para que le dieran la razón jurídica al nuevo edil; y por otro lado, nombró como secretario general del ayuntamiento a José Momox Sánchez, quien era el presidente estatal del PES.

Ya por la noche, el ayuntamiento quiso taparle “el ojo al macho” y dijo que el monumento lo quitó para darle mantenimiento. Una versión que no se creen ni los cristianos que oraron para desaparecer esa figura que les revivía sus más profundos temores dogmáticos.

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