Print this page

Eso de convocar a multitud de jugadores durante las etapas preparatorias de un equipo nacional nunca dio buen resultado. Ni siquiera cuando Brasil soñaba con el tricampeonato, allá por 1965, y Vicente Feola hizo compartir concentración a tres selecciones distintas con vistas a elegir a la que jugaría la World Cup 66: el resultado fue catastrófico y el de Inglaterra el peor mundial en la historia de Brasil, eliminado por primera y única vez en la fase de grupos. No era para menos: Feola no repitió una sola alineación, haciendo participar a los 22 de su lista excepto el tercer portero.

En México, algo parecido se intentó las dos veces que nuestro país fue sede mundialista. Dos años antes de 1970 y 1986, los entrenadores Cárdenas y Milutinovic integraron copiosas listas en busca de su alineación base, aunque también preocupados por satisfacer las exigencias de los clubes más influyentes. Ni una ni otra Selección alcanzó a mostrar los verdaderos alcances de nuestro futbol de aquellos días: no hicieron el ridículo, pero tampoco pasaron de cuartos de final. Y algo parecido le sucedió a España en 1982: demasiados convocados, demasiados intereses encontrados y un resultado mediocre.

 

Viene esto a colación porque durante la semana se debatió hasta el cansancio la extraña integración del Tri de Juan Carlos Osorio para la última fecha FIFA anterior al inicio del hexagonal: europeos fuera, excepto Marco Fabián, y algunos llamados que nadie entendió ni, por supuesto, impidieron esa burla de partido que fue lo del sábado en Nashville. Un auténtico desperdicio. Y Osorio cargó con las culpas, cuando la única que le corresponde ha sido apechugar con los designios de sus empleadores, que son quienes mueven el tinglado en función de sus intereses internos y con la mirada puesta en la taquilla: desde esa perspectiva, lo mismo da Chana que Juana, y Nueva Zelandia que Panamá o Timbuctú. Total, los chicanos acuden y alientan, las televisoras pagan y al fin de lo que se trata de es de sortear las presiones de los “dueños” locales y sus pares europeos , y váyase a saber si también de representantes, agentes y metiches de los pelajes más diversos. Porque aquí todo lo que sea lucro importa y cuenta por encima del futbol, los futbolistas y la afición.

Conmebol

Lo interesante de la semana ocurrió en canchas sudamericanas, donde desde hace década y media se desarrolla la eliminatoria mundialista más larga y azarosa del planeta. De entrada, reflectores para Brasil, que recibía a la débil Bolivia y la apaleó sin miramientos. Con sus dos anotaciones, Neymar, que dejó el campo a los 67’ con una cortada en la frente, llegó a 300 sus goles en su vida profesional. Los que completaron el 5–0 de Natal los hicieron Filipe Luis, Gabriel Jesús –4–0 concluyó la primera etapa– y, hacia el final, Firmino. Neymar, no jugará mañana en Venezuela por acumulación de amarillas, pero queda limpio para el estelar Brasil–Argentina de la siguiente fecha FIFA.

Para el líder Uruguay, recibir en el Centenario a Venezuela olía a pan comido, pero el caso es que, antes de que Lodeiro y dos veces Cavani, ya en el segundo tiempo, dieran forma al 3–0 definitivo, la vinotinto erró inconcebiblemente varias ocasiones. Suele ser eso lo que diferencia a los equipos grandes de los pequeños.

Los ches, de visita en Lima, se adelantaron dos veces en el marcador (a través de Ramiro Funes Mori, hermano del delantero del Monterrey, y de Higuaín), pero fueron alcanzados por los peruanos con golazo de Guerrero a los 58’ y penal regalado por Mascherano y convertido por Cuevas (84’). Por descontado, la crítica bonaerense atacó con severidad a la albiceleste, incapaz de resistir atrás la presión que le pone la táctica contragolpista del “Patón” Bauza. Incluso dudan que Messi, el gran ausente, hubiera podido remediar el desbarajuste. Para colmo, recibirán mañana a Paraguay sin tres titulares de la zaga –Funes Mori, Otamendi y Zabaleta–, coleccionistas distinguidos de tarjetas amarillas.

Aunque para drama, el de Chile. En Quito, el doble campeón de América fue un positivo desastre, y ya crecen los rumores sobre serias divergencias en el seno del plantel, disputas entre los capos de vestidor que complican el futuro de Pizzi y del equipo mismo, cuya situación en la tabla se torna crítica. La goleada ecuatoriana a un Claudio Bravo desasistido por sus defensores la concretaron Antonio Valencia y el lateral zurdo Christian Ramírez en el primer tiempo, y Felipe Caicedo volviendo apenas del vestidor (46’). Chile recibe mañana a Perú y Ecuador visita a la verde Bolivia en las alturas de La Paz.

Partido flojo en el Defensores del Chaco, resuelto a última hora por la visitante Colombia mediante un acertado globito de Erwin Cardona (93’), que viajó desde Monterrey hasta Asunción para suplir la baja de James Rodríguez. Sabido es que Paraguay anda de capa caída, pero tampoco los cafeteros estaban para tirar cohetones cuando se encontraron con esos tres puntos de oro. El martes, en Barranquilla, Colombia–Uruguay, nada menos.

Posiciones

Al cabo de 9 jornadas –la mitad exacta de un arduo maratón–, Uruguay ha cosechado 19 puntos, Brasil 18, Ecuador, Colombia y Argentina 16, Paraguay 12, Chile 11, Perú ocho, Bolivia siete y Venezuela dos. Al final califican cuatro, y el quinto irá a repechaje.

Europa en marcha

Todo empezó el jueves, cuando la Roja española visitó a Italia en Turín dentro del Grupo G. Y casi la derrota, porque una pifia infantil de Buffon le abrió a Vitolo la ruta del gol; lo evitó el penal lanzado por De Rossi casi al final. Partido muy disputado pero de escasa calidad entre dos equipos en formación. Luego de dos fechas, este Grupo G es encabezado por Albania (seis puntos), seguida de italianos y españoles con cuatro e Israel con tres; Macedonia y Leichestein no han puntuado ni será fácil que lo consigan.

Al día siguiente, Francia y Holanda siguieron un mismo libreto: 4–1 de los galos a Bulgaria e idéntico marcador de los neerlandeses sobre Bielorrusia, en tanto Suecia se despachaba 0–1 a Luxemburgo. Los tres vencedores se encuentran empatados en cuatro puntos dentro del Grupo A y se augura una batalla formidable por los dos puestos para Rusia 2016.

Aunque Portugal vapuleó sin piedad a Andorra en su visita al principado –cuatro goles de Cristiano en masacre de 0–6–, los lusos no pasan de terceros del G–3, que encabeza con autoridad Suiza, luego de vencer a Hungría en Budapest por 2–3, con golazo de Ricardo Rodríguez, mucho orden sobre el campo y notorio acierto de cara al portón magiar. El líder suizo marcha con seis puntos, por cuatro de un sorprendente Islas Faroe –venció 0–2 a Letonia– y tres de Portugal: al campeón de Europa le está costando arrancar.

Un grupo enredado al máximo es el D, donde hay cuádruple empate a cuatro puntos entre Gales, Serbia, Austria y Eire. Como espectáculo sobresalió el 2–2 entre galeses y autriacos del jueves, en Viena. Salvo sorpresas, Georgia y Moldavia harán ahí de comparsas.

El G–H lo encabezan Bélgica y Grecia con 6 cada uno. El viernes, los belgas dieron en casa una eficaz demostración de superioridad sobre Bosnia–Herzegovina (4–0), en tanto los helénicos disponían 2–0 de la vecina Chipre, y Estonia –ahora con tres puntos, mismos de los bosnios– se entretenían haciéndolo goles al novato Gibraltar (otro 4–0).

¿Alemania e Ingleterra? Los teutones nunca tienen ni tendrán problemas: el sábado dispusieron de Chequia sin despeinarse (3–0: dos de Müller y uno de Kroos). Aunque Azerbaiyán tiene también seis puntos, en el G–C ni ellos ni los checos ni los irlandeses le van a hacer sombra al campeón del mundo. Lo de los ingleses es otro cantar: se quedaron sin DT debido a las insensateces de Alardyce –un video lo mostró explicando detalladamente cómo burlar las normas de la FIFA en materia de fichajes–, y aunque derrotaron sin problemas a Malta (2–0) y el G–F apenas ofrece problema, con ellos nunca se sabe.

En cambio, mientras cuente con Lewandowski –triplete de goles el sábado, en el 3–2 sobre Dinamarca–, Polonia caminará sobre terreno llano. Allá que los daneses riñan con Montenegro y Rumania la segunda plaza, pese a que, por ahora, todos ellos empatan a 4 puntos.

Preferencias de Usain Bolt

Hace unos días, un periodista gringo buscó al rey de la velocidad terrestre para que le aclarara si son ciertos los rumores de que, una vez retirado de las pistas, buscaría ingresar profesionalmente a la NFL. “Qué pamplinas”, le replicó el jamaiquino: “nunca se me ha ocurrido jugar futbol americano, no me interesa ese deporte… en cambio, si me ofreciera un contrato el Manchester United, no me lo pensaba dos veces”.

Read 397 times
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…