Brenda Betancourt cuida de su pequeña hija después de haber sido internada por covid, en el Estado de México.
Brenda Betancourt cuida de su pequeña hija después de haber sido internada por covid, en el Estado de México. Nayeli Cruz

 

 

Daniela Saucedo creía que el cansancio y el dolor de espalda eran molestias por sus últimas semanas de embarazo. La maestra de un colegio privado en Monclova, Coahuila, descubrió que estaba esperando a su tercera hija a finales del mes de abril. En el calendario ya tenía la fecha programada de su alumbramiento: 12 de enero. Pero el coronavirus trastocó todos los planes de la familia. En cuestión de horas, lo que parecía un resfriado severo se convirtió en una cesárea de emergencia, en mascarillas de oxígeno e intubación y así, ocho días después de dar a luz Daniela perdió la batalla contra la enfermedad. Como ella, 281 mujeres embarazadas han fallecido por el virus desde que inició la pandemia en México.

Daniela, de 30 años, ingresó por su propio pie a la clínica 7 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) el pasado 27 de diciembre. Tres días después, los doctores decidieron practicarla una cesárea de emergencia, la única vía para intentar salvarla a ella y a su bebé. Sus familiares, que para entonces ya también presentaban síntomas de covid, se vieron obligados a seguir a la distancia, a través de breves mensajes de WhatsApp, el progreso de su enfermedad. Karina Saucedo, hermana gemela de Daniela, recuerda con la voz hecha jirones la valentía con la que su hermana peleó por su vida y la de su hija. “Fueron días de mucha angustia, de mucha oración, era un temor grandísimo por la vida de las dos” relata. La bebé nació la madrugada del 30 de diciembre y aunque sus signos vitales eran estables debía seguir en observación y a la espera de la confirmación de su prueba de coronavirus.

En el área materna, antes de ser trasladada al área covid, Daniela pudo tener entre sus brazos unos momentos a la recién nacida. Ya en la zona más roja del contagio, el 1 de enero, gracias al celular de un enfermero pudo realizar una videollamada con sus otros dos hijos, de cinco y tres años. “Mi hermana siempre fue muy positiva y con una fe inmensa, su semblante era desgarrador porque se veía pálida, se veía mal. Pero ella trataba de quitarse la mascarilla para hablar”, relata Karina sobre este último contacto que Daniela tuvo con sus hijos.

Pese al cóctel de medicamentos y del suministro de oxígeno, su nivel de oxigenación se desplomó dejando como única alternativa la intubación. “Lo único que pidió a los doctores fue que le pusieran un radio o un celular con música cristiana, porque en su fe estaba la idea de que iba a salir adelante y de que iba a ser la decisión de Dios”, describe Karina. La familia Saucedo y muchas personas más oraban en espera de un milagro. Sin embargo, tras poco más de 24 horas de ser intubada Daniela falleció dejando a su esposo, a sus tres hijos y al resto de su familia con un profundo dolor.

La palabra covid-19 no alcanza para explicar su muerte ni dar consuelo a la familia Saucedo. “No sabemos si realmente fue porque (en el hospital) no tenían las condiciones, quisiera entender, quisiera tener esas respuestas, no van a quitar el dolor, pero nos ayudarían a entender un poco”, señala Karina. A poco más de un mes de su muerte la tristeza sigue presente, pero también su legado de amor: “Ella era una excelente mamá y esos días que se sentía mal, que le dolía la espalda tanto, que tosía tanto, a pesar de que le decía que se quedara en la cama ella le quería hacer de desayunar a los niños, con eso me quedo, con la entrega que tenía por sus hijos”, recuerda entre lágrimas su hermana.

Daniela fue una de las 61 mujeres que murió durante el mes de enero a causa de la covid-19 en México. Desde que inició la emergencia sanitaria a la fecha han fallecido, al menos, 281 mujeres embarazadas por covid y 53 decesos más tienen sospecha del virus, según las estadísticas de la Secretaría de Salud. En 2020, el coronavirus fue la primera causa de mortalidad materna en el país con 202 casos confirmados y 46 sospechosos de un total de 934 fallecimientos, superando otras causales como los trastornos hipertensivos y hemorragias. Con estas cifras, la razón de mortalidad materna en el país se ubicó en 46,6 defunciones de mujeres embarazadas por cada 100.000 nacimientos al cierre del año pasado, una de las tasas más altas de América Latina.

Hilda Eugenia Argüello, secretaria técnica del Observatorio de Mortalidad Materna, explica que al inicio de la pandemia la mortalidad materna se registraba más en el tercer trimestre de embarazo, “pero a finales de 2020 comenzó a cambiar este rostro y ahora las que más se están muriendo están ocurriendo más en el puerperio, es decir cuando ya dieron a luz y están en los 42 días después del embarazo”. Aunado al virus, la especialista, señala que la reconversión de hospitales para atender la pandemia y la deserción de médicos y especialistas han tenido un impacto en el grado de atención de partos y emergencias obstétricas. El apunte de la portavoz del Observatorio se confirma en las estadísticas: las defunciones maternas se elevaron un 34% en 2020 respecto al año previo al pasar de 695 a 934.

“Me dolía respirar, pero pensaba que era por mi bebé”

Ante la escalada de muertes y casos de coronavirus el pasado 28 de enero la Secretaría de Salud emitió un aviso epidemiológico para que el personal sanitario reforzara la atención a las mujeres embarazadas. El director general de Epidemiología, José Luis Alomía, reconoció un alza de defunciones y casos inéditos para este grupo de la población durante enero y confirmó que 10.504 mujeres embarazadas en México habían resultado positivas por coronavirus en 2020.

Uno de estos contagios fue el de Brenda Betancourt, quien durante el octavo mes de gestación de su primera hija comenzó a percibir los signos de la enfermedad. “Sentía un dolor muy fuerte en la garganta y como el 2 de octubre, ya me empezó a dar fiebre y ya no dormía, pero como no tenía termómetro pues no me medía la temperatura, solo sentía mucho frío, y luego ya me dolía respirar, pero pensaba que era por mi bebé”, narra la mujer de 22 años.

El 4 de octubre acudió al hospital materno y, aún sin confirmar el resultado de su prueba, se decidió su traslado al hospital 72 del IMSS, en el municipio de Tlanepantla, Estado de México. Inmediatamente después de su ingreso comenzaron una serie de ultrasonidos y radiografías que arrojaron un primer diagnóstico de neumonía.

“El 8 de octubre yo noté que mi bebé ya no se movía tanto. La doctora hacía una cara que me espantaba más, se fue unos minutos y cuando regresó me dijo que mi bebé tenía sufrimiento fetal con taquicardia. Me dicen que tienen que hacer una cesárea de emergencia. Solo me dieron la oportunidad de hablar con mi esposo y justo cuando iba a entrar al quirófano me confirman que mi prueba salió positiva” narra.

Pese a la angustia, la anestesia y el sofoco por las mascarillas que usaba durante el parto, Brenda recuerda con claridad que le dijo al doctor que si en algún momento tenía que decidir entre su vida y la de su hija eligiera a su bebé. Por este motivo fue un alivio escuchar su llanto en la sala de operaciones, aunque por el riesgo de contagio no se le permitió abrazarla. Madre e hija luchaban por su vida en diferentes plantas del mismo hospital.

Contrario a su hija prematura que día a día iba ganando peso y fuerza en sus órganos vitales, la salud de Brenda se deterioraba, signo inequívoco de que el virus iba ganando terreno. “Yo sentía que me iba a morir, que ya no aguantaba. Un día, creo que fue como por el 12 de octubre, le pude marcar en la madrugada a mi mamá y juntas nos pusimos a orar”. A la fiebre y la falta de oxigenación se sumaba la angustia de pensar que moriría sin ver a su hija. “Sentía mucho miedo, miedo porque traje un bebé al mundo y quién lo iba a cuidar, yo sabía que mi mamá lo iba a cuidar, pero no iba a estar yo, quería estar para ella, quería verla crecer”, afirma entre sollozos.

Brenda no sabe si fueron los medicamentos, las oraciones de su familia o las ganas de conocer a su hija lo que la hicieron salvar la vida tras una agonía de 19 días. Y una semana después de su alta, el 28 de octubre, ella y su esposo fueron a recoger a la bebé al hospital. “Sentí mucha emoción, porque así como ella luchó para estar conmigo, yo luché para estar con ella, cuando yo la vi toda la esperanza volvió a mí”, concluye.

Brenda Betancourt cuida de su pequeña hija después de haber sido internada por 19 días en una clínica del IMSS en el Estado de México.
Brenda Betancourt cuida de su pequeña hija después de haber sido internada por 19 días en una clínica del IMSS en el Estado de México. Nayeli Cruz
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Pfizer reanuda envío de vacunas. Ayer arrió al aeropuerto de la Ciudad de México de un nuevo cargamento de vacunas de Pfizer, luego de un mes de suspensión. Foto Cristina Rodríguez
 
 

El presidente de la República emitió ayer un inusual reconocimiento al segmento empresarial que durante años, directa o indirectamente, pero de manera marcada a lo largo del sexenio en curso, era mencionado como parte de la mafia del poder (con sus excepciones, obviamente).

La mayoría de los empresarios de México, los integrantes de la iniciativa privada, están ayudando, porque generan empleos, porque dan trabajo y porque están pagando los impuestos, puntualizó, y dio ejemplos, como Carlos Slim y el señor Larrea (Germán Larrea Mota Velasco, dueño del contaminante y abusivo Grupo México, antes virtualmente innombrable en labios andresinos sin señalarlo como social, económica y políticamente tóxico).

También encomió el apoyo de televisoras privadas para la difusión de contenidos educativos en función de la pandemia: Benjamín Salinas, de Televisión Azteca; Bernardo Gómez, de Televisa; Olegario Vázquez Raña, de Imagen, y Francisco González, de Milenio.

El amoldamiento andresino tuvo lugar luego de que en la conferencia presidencial matutina se le preguntó si ya había algún avance de Ricardo Salinas Pliego, dueño de Grupo Azteca, en el pago de los 40 mil millones de pesos que debe al Servicio de Administración Tributaria, según cálculos de la directora de esta oficina, Raquel Buenrostro.

El tabasqueño respondió: “No tengo información, es un asunto que está atendiendo el SAT, pero todos están ayudando, todos están contribuyendo, nadie se niega a contribuir, a ayudar (...) Los grandes empresarios, las grandes corporaciones están ayudando, están pagando sus impuestos. A veces me dicen: ‘¿Cómo ayudamos?, ¿cómo apoyamos?” (todas las citas sobre este tema, en (https://bit.ly/3bdZeKh)./

Pues sí, los tiempos y las circunstancias cambian: ayer también el Presidente de México aseguró que había llegado a un acuerdo con las principales compañías de telefonía móvil para extender el servicio hasta en las comunidades más apartadas de México. Habrá de verse.

A propósito, Esteban Moctezuma Barragán rindió protesta ayer en el Senado como nuevo embajador de México en Estados Unidos, luego de ocupar la Secretaría de Educación Pública desde el inicio del sexenio en curso.

Tal vez uno de los registros más notables de su paso por la oficina educativa haya sido el insertar en el presupuesto público la estructura de las orquestas juveniles de Televisión Azteca, que él organizó como parte de sus casi 15 años al servicio de una fundación de Ricardo Salinas Pliego. Sostenidas históricamente con aportaciones económicas de gobiernos estatales y federales de distintos signos partidistas, es decir, filantropía con sombrero ajeno, el rescate de la llamada 4T a estructuras de orquestas fue parte de la ganancia del grupo empresarial, que ahora tendrá su Embajador Azteca en Washington, justamente cuando empresas de Salinas Pliego más empeñadas están en resolver problemas relacionados con dólares de paisanos, lo cual llevó a la muy osada intención de modificar la ley del Banco de México para favorecer los intereses del empresario que se la pasa ahora en redes presumiendo riqueza y reticencia a pagar, sin largo litigio, los impuestos de sus empresas.

Astillas

Félix Salgado Macedonio aún no es candidato oficial al gobierno de Guerrero, sino el aspirante único registrado por las directivas nacional y estatal de Morena. El consejo electoral de aquella entidad determinará, entre el 2 y 4 de marzo, si procede la mencionada candidatura, mientras arrecian las protestas contra el autodenominado toro sin cerca... En este episodio se juega su credibilidad la nueva directiva de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena. Hay insistentes especulaciones en el sentido de que convalidará la postulación del incalumniable senador con licencia... Y, mientras los apagones, el plan de energía eléctrica elaborado por Manuel Bartlett y la dependencia mexicana de Estados Unidos siguen en la cartelera del debate público, ¡hasta mañana!

Twitter: @julioastillero

Facebook: Julio Astillero

Llega el 14 de febrero y con él un mar de pétalos de rosa, citas románticas y bombones en cajas rojas. El Día de San Valentín saca la vena más romántica de las parejas, independientemente de la situación que atraviesen. Pero ya sabemos que, como nos ocurre a cualquiera, las relaciones evolucionan y no siempre se encuentran en el mismo punto, sin importarles la llegada del que muchos consideran "el día más romántico del año". Hoy, coincidiendo con esta fecha tan odiada como querida, te proponemos una selección de obras que representan algunas de las fases que atraviesa una relación entre dos personas, de principio a fin...

Tirar la caña: Coqueteo, de Eugene de Blaas

Los primeros pasos en una relación han cambiado mucho gracias a la tecnología: desde hace relativamente poco tiempo, internet se ha convertido en la manera más común de encontrar pareja y las aplicaciones de citas ya han superado a los amigos en el papel de celestinas, como os contamos en este artículo de Verne. Este hecho ha relegado a un segundo plano algunos de los tradicionales rituales de cortejo, pero algunos de ellos sobreviven gracias a obras de arte como las de Eugene de Blaas.

Este pintor italiano, que acabó convirtiéndose en uno de los más reclamados por los aristócratas venecianos del siglo XIX, inmortalizó algunas escenas protagonizadas por jóvenes venecianos con teatralidad y con un estilo muy clásico. Entre estas escenas se encuentran varias que representan esos primeros acercamientos, en los que la relación amorosa no es más que una promesa y apenas existen rojos suficientemente intensos para ilustrar el rubor en las mejillas de sus protagonistas.

Coqueteo, de Eugene von Blaas (1905)

Primera cita: La Confesión de Amor, de Jean-Honoré Fragonard

En nuestras primeras citas, todos somos un poco rococó. Los artistas de este periodo a menudo representan en sus pinturas las costumbres de una sociedad que busca insaciablemente la felicidad y que muchas veces la encuentran en los placeres. Las representaciones de hombres atrevidos cortejando y coqueteando con mujeres son bastante frecuentes en este periodo, en lo que comúnmente se ha querido llamar como temas galantes.

Jean-Honoré Fragonard es tal vez el artista más famoso del Rococó Pleno por su archiconocida pintura El columpio. Como en esta obra, la mayoría de sus pinturas presentan personajes especialmente emperifollados que protagonizan escenas íntimas a la par que sensuales, en las que la picardía se convierte en un elemento central. La obra que hemos elegido, La confesión de amor, es un claro ejemplo de ello, pues representa un encuentro íntimo entre dos amantes que acaba en declaración.

La declaración de amor (1771), de Jean-Honoré Fragonard, colección Frick, Nueva York (Estados Unidos)

Enamoramiento: En la cama: el beso, de Henri Toulouse-Lautrec

El siglo XIX en París trajo consigo el auge de los burdeles. Así pues, desde el momento en el que Toulouse-Lautrec pone un pie en la capital francesa, empieza a frecuentar estos antros, que le aportan una sorprendente tranquilidad, un refugio en el que su estatura (apenas alcanzaba el metro y medio) parece no importar tanto. Cuando en 1892 el propietario de un prostíbulo de la rue Ambroise le encarga una serie de pinturas para decorar sus salones, el joven pintor ya sentía estos locales casi como su hogar.

Las pinturas resultantes de este encargo están lejos de las escenas que suelen relacionarse con los burdeles, en las que los protagonistas bailan, se divierten y/o aparecen con un interés claramente sexual. En En la cama: el beso, una de las pinturas de esta serie, el artista retrata un momento de intimidad entre dos prostitutas del burdel, una escena marcada por la ternura. Y es ese tipo de besos, llenos de cariño, los que nos han hecho decantarnos por esta obra como la representación de ese enamoramiento dulce y ciego que caracteriza el principio de una relación.


En la cama: el beso (1892), de Toulouse Lautrec, colección privada

Rutina: Interior al aire libre, de Ramón Casas

A la fase de mariposas en el estómago, a la que comúnmente solemos referirnos como "enchochamiento", le sigue la rutina, tal vez una de las mayores causas de ruptura en los tiempos que corren. Los años y la convivencia hacen que esa magia del principio se vaya diluyendo poco a poco, aunque esto no siempre implique la muerte de la relación y sea más natural de lo que de primeras parece. En Interior al aire libre, Ramón Casas supo capturar a la perfección ese nuevo giro argumental en las relaciones, en el que la pareja disfruta (o no) de la compañía del otro sin la efusividad que caracteriza los principios.

Esta pintura, realizada por el artista catalán en 1892, es un retrato de su hermana junto a su esposo, tomándose un café en una terraza, disfrutando de la luz del día. El aparentemente contradictorio título es en realidad un claro reflejo de los verdaderos intereses del pintor: explorar su gusto por la arquitectura y la incidencia de la luz natural en este tipo de espacios, intereses que comparte con su amigo y compañero de profesión Santiago Rusiñol.

Interior al aire libre (1892), de Ramon Casas, colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Roces: En el coche, de Roy Lichtenstein

Roy Lichtenstein fue uno de los más grandes autores del arte pop americano. Sus obras, protagonizadas por imágenes arquetípicas de la América contemporánea, se inspiran en elementos de la cultura de masas como la publicidad, los cómics y las revistas. A partir de ellas, construye su crítica personal de la sociedad en la que vive.

La obra que hemos elegido, En el coche, forma parte de una serie que el artista lleva a cabo a principios de 1960 en torno al tema del romance. En este caso, extrae la escena de un cómic llamado Girls' Romances. La distancia que parece haber entre ambos amantes es la que nos ha hecho decantarnos por esta obra como representación del momento posterior a una discusión de pareja.


In the Car (1963), de Roy Lichtenstein, en una exposición en la Tate Liverpool (Inglaterra), en 2017. Paul Ellis (AFP via Getty Images)

Ruptura: Encuentro en la torre, de Frederic William Burton

El fin de la relación no siempre es consecuencia de la falta de amor. Si una ruptura casi nunca es plato de buen gusto, lo es menos en los casos en los que ambas personas se quieren y son otros los motivos que les impiden seguir con la relación. La obra de Frederic William Burton conocida popularmente como Encuentro en la Torre es un auténtico retrato del sentimiento que acompaña a dos personas que aún se aman pero están obligadas a separarse.

Esta escena trágica y a la vez romántica está inspirada en una antigua balada medieval danesa, en la que se narra la historia de amor imposible entre Hellelil y su guardia personal, Hildebrand, que en realidad era príncipe de Engelland. Y como la mayoría de los amores imposibles, el final no fue feliz: el padre desaprueba la relación y ordena la muerte del príncipe, que finalmente llevaría a la joven a morir también de pena. Muy influenciado por la pintura prerrafaelita, Burton, que conoció la historia a través de la traducción de su amigo Whitley Stokes, no se centra en el auténtico drama que protagoniza el relato, sino que prefiere imaginar e inmortalizar en su obra el que sería el último encuentro de los amantes, en el que se dan su último adiós.

El encuentro en las escaleras de la torreta (1864), de Frederic William Burton, Galería Nacional de Irlanda en Dublín

Melancolía: La novia del viento o La Tempestad, de Oskar Kokoschka

Con su característica pincelada pastelosa y frenética, Oskar Kokoschka inmortaliza en La novia del viento el abrazo final de una pareja con actitudes muy dispares: ella descansa plácidamente, ajena a lo que ocurre, mientras que él aparece perdido en sus pensamientos, más consciente de la tormenta que les acecha.

También conocida como La Tempestad, esta pintura se convirtió en el único recuerdo que le quedó al pintor del que fue su gran amor: Alma Mahler, viuda del compositor Gustav Mahler, una mujer que llevó la libertad por bandera. Kokoschka sintió un amor tan apasionado como turbulento por ella, que llegaría a su fin después de tres intensos años. La multitud de interpretaciones que ofrece la composición comparten un mismo sentimiento: la angustia de ese hombre, el propio artista, que sabe muerto su amor incluso antes de que este acabe. Y es que esta obra es la representación perfecta de la melancolía que caracteriza a un amor que se sabe perdido.

La diosa del aire o La novia del viento (1913-1914), de Oskar Kokoschka, en el Museo de Arte de Basilea (Suiza)

La soltería: Automat, de Edward Hopper

Si vas a pasar este San Valentín sin pareja, puede que esta obra te haga sentir más representado que las anteriores. Se trata de Automat, obra que recibe su nombre por el tipo de local en el que se encuentra su protagonista, unas cafeterías muy populares en los años 20 neoyorquinos, en las que los clientes se servían su propia comida a través de máquinas expendedoras. La retratada, una mujer bastante emperifollada, se toma un café en la más absoluta soledad, pese a encontrarse en la gran ciudad. Todos son preguntas (lo común en la obra de Hopper): "¿Cómo ha acabado en ese local?". "La soledad, ¿le pesa o le alivia?". "¿En qué puede estar pensando?".

La casualidad quiso que la primera vez que esta obra viera la luz fuera el San Valentín de 1927, fecha en la que se inauguró la segunda retrospectiva del artista en una galería neoyorquina. Hasta poco antes, Hopper era más conocido por sus paisajes impresionistas que por los retratos solitarios por los que le recordamos en la actualidad. Con el tiempo se convertiría en una de sus pinturas más emblemáticas.

Automat (1927), de Edward Hopper, en Des Moines Art Center (Estados Unidos)

La CFE informa que el nuevo apagón –el otro fue el pasado Día de los Inocentes– se debe a un vórtice polar que afecta a Estados Unidos. Pero nos deja a oscuras en eso también porque no explica de qué se trata un vórtice polar. Tal vez nos ayude a entenderlo esta exposición de David E. Rovella, de Bloomberg. Se trata de fluctuaciones violentas en el aire polar, de las que los expertos culpan, en parte, a la industria petrolera y tienen que ver con el cambio climático. Afectan a la propia industria. Sus efectos: “La producción de petróleo de Estados Unidos se ha desplomado en más de 2 millones de barriles al día, ya que el clima más frío en 30 años causa estragos en los estados productores clave que rara vez tienen que lidiar con las heladas explosiones árticas. De hecho, el clima implacable ha empujado los precios del gas natural hasta 24.000 por ciento desde hace apenas una semana, deteniendo el fracking e incluso las entregas de Amazon. Las fuentes renovables también están en problemas, al igual que las compañías eléctricas. ¿No entiendes cómo un planeta más caliente puede ser responsable del frío escalofriante? Así es como funciona la ciencia, explica David E. Rovella. Eso, desde luego, no alivia los problemas que tienen millones de usuarios de la CFE.

Otra vez se cayó el sistema

No abona a la idea de que la CFE es una empresa eficaz y bien manejada el hecho de que haya lastimado a los usuarios con dos apagones: el del pasado Día de los Inocentes (28 de diciembre) y el actual. Las empresas privadas generadoras de electricidad toman ambos sucesos contra la comisión, en esta lucha que están librando con el gobierno de la 4T para que no haya cambios en el sector y tumbar el proyecto de la nueva ley eléctrica. Se trata de la guerra de los diablitos; lo que quisieran es que la CFE se viera reducida sólo a suministrar energía a los usuarios que ilegalmente están colgados a la red y a los gobiernos de los tres niveles. No falta el comentario mordaz de que a Manuel Bartlett se le volvió a caer el sistema.

Pañales

La Comisión Federal de Competencia Económica detectó la posible colusión de empresas en el mercado de productos de higiene personal, particularmente en pañales, protección sanitaria femenina y para la incontinencia, a fin de manipular los precios y restringir la oferta, por lo que inició un procedimiento a fin de que las compañías respondan a los señalamientos. Hasta ahora no se han revelado sus nombres, pero de ser culpables podrían enfrentar sanciones que van desde multas hasta prisión de cinco a 10 años. ¡Uy, que mello! Al cártel de bancos involucrados en la especulación con bonos del gobierno mexicano, la comisión que encabeza Alejandra Palacios impuso una multa de 35 millones de pesos después de tres años de esforzadas investigaciones. El caso tenía un cuantía de centenares de millones de pesos. Si se tardan igual en investigar al supuesto cártel de los pañales, el expediente despedirá un olor muy feo.

Cerveceros

Por violar un acuerdo entre compañías y utilizar de manera indebida el logotipo de la marca Corona en bebidas que no son cerveza, Grupo Modelo demandó a la empresa estadunidense Constellation Brands ante una corte de Nueva York. La bebida en cuestión es la Corona Hard Seltzer, un producto a base de agua, tintura, saborizante y alcohol, que se presenta con la tipografía y colores de una de las marcas más conocidas de cerveza en el mundo. Dicha bebida ha tenido mucho éxito, pues a seis meses de haber salido al mercado se colocó como el cuarto producto con mayor consumo en el ramo. Por su parte, Constellation asegura que la demanda carece de fundamentos legales y que Grupo Modelo busca frenar su competencia. Este litigio se suma a otro, cuando el gobierno federal, después de una consulta pública, canceló la construcción de una planta en Mexicali por considerar que dejaría sin agua a la población.

Twiteratti

Las vacunas de Pfizer para los trabajadores de la salud, segunda dosis. Casi medio millón llegaron ya a CDMX y Monterrey conforme a lo previsto. El plan de vacunación sigue su curso.

Escribe Marcelo Ebrard C. @m_ebrard

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El presidente Andrés Manuel López Obrador dio cuenta, a través de sus redes sociales, de una reunión con empresarios de la industria telefónica con los que llegó a un acuerdo tendiente a ampliar a todos los rincones del país –hasta los más inaccesibles– la red de comunicación en beneficio de los mexicanos que aún viven sin ese servicio.

“Una buena noticia: logramos un acuerdo entre el sector público y las principales empresas de telefonía móvil del país para que pronto haya señal y servicio hasta en las comunidades más apartadas de México. Este acuerdo fue posible por los buenos oficios de Bernardo Sepúlveda, presidente del consejo de Altán Redes, así como de Salvador Álvarez, director general de dicha empresa.

“Lo más importante es que se logró unir las voluntades de directivos como: Mónica Aspe Bernal, de AT&T; Camilo Aya Caro, de Movistar, y Daniel Hajj Aboumrad y Carlos Slim Domit, de América Móvil”, refirió el mandatario.

Redes abiertas

Luego de la mediación del gobierno federal anunciada por el presidente López Obrador, Altán abrió a todos operadores móviles, incluyendo a Telcel, AT&T y Movistar, su infraestructura a través de servicios de usuario visitante o roaming, en localidades de menos de 5 mil habitantes, para ofrecer servicio 4.5G LTE a sus usuarios, y con ello contribuir a cerrar la brecha digital.

Con el llamado roaming social se busca cerrar la brecha digital y tener impacto directo en el desarrollo de las comunidades menos favorecidas. A la fecha da cobertura de red 4.5G LTE a 61.66 por ciento de la población de México. El objetivo con el que se formó esta asociación público-privada en el sexenio pasado fue cubrir 92.2 por ciento de la población en 2024.

“Es un ganar ganar para todos, pues los operadores pueden aprovechar la infraestructura ya instalada de Altán y llevar conectividad a sus clientes en zonas donde no tenían cobertura; además, la red compartida suma más usuarios en zonas con poco tráfico, lo cual da sostenibilidad a la red y, por último, promovemos la sana competencia en estas localidades, lo que representa un beneficio para los usuarios finales”, comentó Salvador Álvarez, director general de Altán Redes.

Según los reportes de la empresa, el despliegue de infraestructura que se realiza permitirá llegar a 70 por ciento de la población en México este año, además de procurar un programa de cobertura social a zonas de alta marginación y exclusión digital a nivel nacional para cubrir a 100 mil localidades de menos de 250 habitantes y a más de 14 mil localidades de 250 a 5 mil habitantes.

Wednesday, 17 February 2021 00:00

“Jérôme Lindon. Mi editor”

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Fotografía: Bazar Leviatán

 

Contra la voluntad, la errata aparece en casi todos los libros. Recordemos la imagen del demonio Titivillus que entraba en los monasterios de la Edad Media para inducir a los escribas al error. Nada maravilla más al ser humano que resaltar las imperfecciones, mostrarlas a los observadores como si se tratara de un espectáculo de la unión entre lo feo y estúpido. Las redes sociales son el telón de este imaginario tenaz.

 

Confieso que mientras estuve a cargo de algunas ediciones, sentí que algo merodeaba mi silencio lector. Y así fue: la errata apareció. Venga esto a cuento porque hace poco terminé de leer Jérôme Lindon. Mi editor (2009) de Jean Echenoz que publicó la española Trama editorial. Escrito la noche en que Lindon murió, como si se tratará de un homenaje a la editorial, a través de anécdotas el escritor francés recrea la figura de quien fue su editor. El 9 de enero de 1979 Echenoz se decide a mandar una novela con la esperanza de tener un libro; pero no sólo eso, se trata de la búsqueda de un par, alguien con otros ojos que pueda dar un vistazo a su obra y “si éste editor pudiera ser Jérôme Lindon estaría, por supuesto, todavía mejor”.

Lindon estuvo a cargo de Les Éditions de Minuit con la firma de autores como André Gide y John Steinbeck; con Georges Bataille, al frente de la colección de Sociología. Para el año de 1955, la editorial sumó a Alain Robbe-Grillet como director literario. Fue durante ésta y la década del 60 cuando se agregaron las voces de Michel Butor, Margarite Duras, Samuel Beckett y Claude Simon, entre otros. En otras palabras: una editorial total.

Pero Echenoz lo que hace es humanizar a una figura que, ante muchos, aparece como autoritaria, hace un recuento de su primer acercamiento:

Estoy aterrorizado. El señor Lindon es un hombre delgado y alto, de morfología enjuta, con una cara larga y austera pero sonriente, aunque nunca tan sonriente como entonces, y de mirada aguda; abreviando, un hombre muy intimidante que está a punto de hablarme de mi novela con entusiasmo, y yo no contesto nada, no comprendo nada de este entusiasmo.

La idea de un editor, en el mejor de los casos, es la de aquel que hace un llamado al escritor para hacerle algunos comentarios en torno a su manuscrito; sin embargo, Lindon ante el primer manuscrito de Echenoz, no hace apenas ninguna observación, lo que sí le preocupa y eso lo veremos a lo largo del libro es el título con el que aparecerán las obras, esto únicamente cuando un libro le ha gustado mucho. Es partidario de una puntuación demostrativa de la frase con ayuda de las comas a pesar de que existen escritores que consideran el ritmo propio de la frase ya que éste puede sostenerse sin la necesidad de ellas. Echenoz recuerda un legado de su editor, “el singular…cuando se puede utilizar en una frase es siempre más eficaz que el plural”.

El editor de Echenoz fue un tipo al que le gustaban las sorpresas, cuando apareció su primera novela vio su rostro en una esquina de Le Monde, era un editor preocupado por la publicidad, por llamar a diario a sus autores y por contar, las veces que fuera necesario, sobre la primera lectura que hizo de Molloy.

Les Éditions de Minuit tiene en su catálogo varios Premios Goncourt como Jean Rouaud en 1990 o el propio Echenoz en 1999, se trata de uno de los galardones más importantes de Francia, creado por Edmond de Goncourt, en memoria de Jules Huot de Goncourt, fue entregado el 21 de diciembre de 1903 por vez primera. Hoy en día es un reconocimiento más bien simbólico, pero asegura un éxito de ventas. Algunos de los galardonados han sido Simone de Beauvoir, Maurice Druon, Amin Maalouf, Tahar Ben Jelloun, Margarite Duras y Pascal Quignard.

Este pequeño tratado de la edición hace un recorrido que va de 1979 a 2001, año en que muere Lindon. A finales del año 2000 cayó enfermo y fue pocos meses después, abril de 2001, cuando la figura del editor tal como la conocía Jean pasó a otro plano. Aun así, podemos mantener un diálogo con el trabajo de este francés que, como otros, se tomó en serio su trabajo y que nos recuerda que errar es de humanos. Este libro aparece, entonces, como una celebración a las letras.

Wednesday, 17 February 2021 00:00

Censo 2020, la mutación de los sin religión

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Los ateos ya no necesitan pedir asilo, el último censo de 2020 les ha dado carta plena de ciudadanía. Una de las grandes sorpresas del último censo ha sido el crecimiento de ateos, agnósticos y sin religión en el país. Para el censo de 2020, 10 millones 211 mil 52 mexicanos indicaron que no tienen religión, mientras 3 millones 103 mil 464 personas se declaran creyentes, pero sin adscripción religiosa. Esta cifra representa un crecimiento notable respecto del censo de 2010. La mayor parte de este segmento, se ubica en la población joven de entre 15 y 39 años que de manera porcentual alcanza cerca de 50 por ciento. En el mapa geográfico de los sin religión y ateos, sobresalen las urbes grandes del país, en especial la Ciudad de México. Ahí se concentra cerca de 27 por ciento. En contraste, los católicos y protestantes se han atrincherado. Hay una notable baja de los católicos y los protestantes están estancados. En cambio, el campo de los evangélicos de corte pentecostal ha tenido un crecimiento moderado pero sostenido de 3.7 por ciento.

¿Cómo leer el incremento de los sin religión, ateos y creyentes sin adscripción religiosa? ¿Estamos ante un creciente proceso de secularización, distanciamiento de lo religioso y desinstitucionalizacion de las creencias religiosas? Es claro que el censo 2020 muestra una proporción significativa de encuestados que no pertenecen a una religión. Dicen tener fe, pero no se ven a sí mismos como personas religiosas. De manera similar, las personas que se declaran ateas, hacen apenas la diferencia con el agnosticismo, esto es, las personas que declaran no tener certeza y que no se han decidido si creen en la existencia de un dios. También el deísmo, que es creer en un dios sin pretender pertenecer a una religión. Estamos ante un proceso complejo e implacable, de distanciamiento de las creencias administradas por instituciones o iglesias. Los números revelan que podríamos estar en la antesala de una deconstrucción de lo religioso. Los principales actores de esta metamorfosis cultural se centran en personas jóvenes, con un nivel medio y alto de escolaridad que residen en los grandes centros urbanos. Resalta en el mapa, la Ciudad de México y su zona conurbada mexiquense. ¿Estamos en el umbral de un proceso de secularización radical, donde Dios puede estar presente, pero ya no en el centro, que no otorga ya el sentido de cohesión en la sociedad? Por tanto, se presentaría un amague de deconstrucción de lo religioso-institucional en un sector punta de la sociedad.

Para hablar de ateísmo, primero debemos definirlo. En varios sitios web los ateos se definen así: El ateísmo no se trata de no creer en dioses o de negar su existencia: es la ausencia de fe en ellos. Aquellos que se ven a sí mismos como ateos prefieren enfatizar su falta de fe en lugar de su negativa a creer. Sin embargo, el ateo carga un estigma peyorativo. En el pasado reciente eran considerados personas inmorales o indulgentes. Un ateo era aquel que no cree en la divinidad tradicional ni cultural diseñada por la religión. Por tanto, un ateo no es portador de la cultura religiosa, es decir, la moral ni de los códigos de conducta. Es considerado, así, como un transgresor social. Históricamente ha existido persecución y discriminación contra los ateos que llevaron lamentablemente a violaciones de derechos y acoso. En la Edad Media, la Santa Inquisición en Europa los persiguió considerando el ateísmo como blasfemia. Un ateo puede, por supuesto, hacer suyos valores judeocristianos: no matar, no robar, no codiciar a la esposa del vecino, entre otros. Queda claro que la moralidad ni la ética social son parte de un monopolio religioso. A pesar de ello, el fundamentalismo afirma que uno sólo puede comportarse correctamente si cree en Dios.

Bajo las sociedades modernas, la pluralidad, la tolerancia y la libertad religiosa han dado plenos derechos a los ateos y agnósticos. En Occidente es cuestionada la ateofobia. Pero hay que decirlo: en algunos países islámicos e India aún persisten acechanzas y arbitrariedades. La Ilustración en Occidente, concebida desde el siglo XVIII, es ante todo una prueba de libertad del individuo y de la democracia. Los laicos aceptaron la religión de los demás, siempre que no se imponga la religión de los demás. Esto se elevó en México con las leyes liberales de Reforma 1859-1863, que tuvieron como objetivo consumar el proceso de separación entre la Iglesia y el Estado.

Michel Onfray, filósofo nietzscheano iconoclasta francés, afirma que los tres monoteísmos están animados por una misma pulsión de muerte genealógica. Comparten una serie de idénticos desprecios: odio a la razón y a la inteligencia; odio a la libertad; odio a todos los libros en nombre de uno; odio a la vida; odio a la sexualidad, las mujeres y el placer; odio a lo femenino; odio a los cuerpos, deseos, impulsos. En lugar de todo esto, el judaísmo, el cristianismo y el Islam defienden la ley y la fe, la obediencia ciega y la sumisión, el gusto por la muerte y la pasión del más allá. Exaltan el ángel asexual y la castidad, la virginidad y la fidelidad monógama, esposa y madre, alma y espíritu. En otras palabras, la vida crucificada y la nada celebrada.

El censo de 2020 muestra un México más plural y diverso. Sigue siendo mayoritariamente católico y religioso. Sin embargo, como nunca en la historia del país los no creyentes se instalan de manera notoria y nos revelan cómo vivir sin Dios.

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Wednesday, 17 February 2021 00:00

El retorno de la CNTE

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No son las decenas de miles de maestros y maestras que hasta hace poco llenaban las calles y Zócalo de la capital, pero la presencia de la Caravana de la Coordinadora desde Michoacán y Jalisco trae el mensaje claro de que en México tampoco en este sexenio se ha resuelto la problemática de la relación del Estado, gobiernos y legislaturas con la educación pública. Es decir, la relación con los estudiantes y sus escuelas y comunidades y con los maestros y académicos del país. Es una relación, además, cada vez más resistente a los vientos de participación y conocimiento, democracia y bienestar, y que especialmente en las pasadas dos décadas ha hecho crisis: UNAM (1999-2000 y 2019-2020); IPN (2014); UAM (2008, 2019); nivel básico debido a la modernización neoliberal y su intocado andamiaje (2006, 2010, 2012-2018, 2020 en adelante), en las normales (Ayotzinapa, Mactumaczá, Tiripetio, El Meche y otras) y una docena de universidades presupuestalmente postradas durante años.

En ausencia de una visión y acciones para establecer una nueva relación, las erupciones surgen violentas, se reprimen o remiten y quedan a la espera de condiciones apropiadas para repetirse una y otra vez. Como ahora que comenzaremos a salir a un panorama crispado: la frustración que ha generado el desempeño de la SEP de Moctezuma Barragán; la desesperación y tensión del confinamiento; la angustia y depresión por los contagios y las muertes cada vez más cercanas; la ausencia enorme de una conducción democrática y de Estado; la centralización autoritaria contra los intentos de organización de maestros y estudiantes y, para colmo, el balde de agua fría de la promesa de la nueva secretaria de educación: ni siquiera para que nada cambie habrá algunos cambios.

El problema de la relación Estado-educa-ción y sus actores, es que por razones históricas y de Estado se creó y se mantiene no un sistema educativo, sino uno preponderantemente de control (corporativo, presupuestal, político, social, ideológico), que una y otra vez reprime y se alza sobre las necesidades propias de un verdadero proceso educativo. O, si responde a ellas, es sólo para burocratizarlas y generar autoritarismo y verticalidad (véase el manejo de la pandemia o la Ley General de Educación Superior). Un sustrato inestable y tenso, inadecuado para sostener e impulsar una educación creativa, libre, autónoma, funcional, capaz de apasionar a niños y jóvenes, a sus maestros y comunidades. La educación básica y universitaria funciona entonces a partir de la coacción burocrática, no del entusiasmo y organización de comunidades.

Hay dos aspectos claves en ese sistema de control: la negativa a la participación democrática de los profesores y estudiantes y comunidades en escuelas e instituciones de todos los niveles y, como consecuencia, el trato de segunda a quienes han hecho de la educación su profesión y compromiso de vida. En otras palabras, no a la participación democrática –desde el aula hasta el sistema en general, pasando por el programa, escuela o institución, zona, entidad, región, nación. Participación que es clave para una revitalización creativa de la educación y que tiene como componente indispensable el trato digno a sus trabajadores, en lo económico y en lo profesional, a fin de tener condiciones y tiempo para reflexionar y construir conocimiento junto con los estudiantes. Parafraseando a la CNTE, democracia y más salario.

En lugar de eso, en México se ha creado una castrante relación con docentes e investigadores de todos los niveles. Se les subordina y excluye de la conducción de la educación y hasta de la participación en la determinación de sus condiciones de vida y trabajo. Así, para el nivel básico, constitucionalmente (artículo 3, párrafos seis y siete) corresponde al Estado fijar las condiciones de trabajo de los docentes tomando como referencia no lo que se establece en la norma laboral máxima del país para todos los trabajadores (artículo 123) sino disposiciones especiales como la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros, que, como en tiempos de Peña Nieto, excluye la bilateralidad efectiva y niega plazas estables a egresados de normales. Y en las universidades, situación semejante. En el tercero constitucional (fracción VII) se dice que el ingreso, promoción y permanencia de los académicos lo definirán las universidades (es decir, unilateralmente las autoridades). Y de ahí la precariedad académica, plazas congeladas o ya apalabradas, cargas académicas y su recompensa económica fuera del ámbito bilateral. Por eso, la queja que traen maestros de Michoacán y Jalisco es perfectamente válida: no hay cambio, ni, menos, transformación. Y, con sólo venir y decirlo, abren la puerta a pensar en la profundidad y dirección del cambio que necesitamos. Por eso, ¡Bienvenida la Caravana!

*UAM-Xochimilco

Joan Margarit. Foto: Xavier Cervera
 

"Es la biblioteca de un arquitecto", señala con razón Joan Margarit (Sanahuja, Lérida, 1938). Los estantes de libros que recubren las paredes no llevan puntales verticales, pues forman parte de los mismos muros de la casa. Una casa que, al igual que su ingente obra poética, ofrece un refugio a la intemperie del vivir.

Aquí se ha pasado el annus horribilis, que quizá comencemos a dejar atrás con la vacuna, el Premio Cervantes 2019 confinado, pero no se queja, al contrario. Y eso que en su caso ha sido terrible por partida doble o triple. "Mi mes de marzo fue descubrir que tenía un linfoma sin saber de qué tipo era. Un mes tratándome con aspirinas, porque no podía entrar a un hospital a hacerme una biopsia", explica. "Esa es la estadística que nunca tendremos nunca: la cantidad de muertos que no pudieron atenderse en un hospital por un problema grave a causa de la pandemia", dice Margarit.

"Soy una persona de riesgo, por cuatro factores: uno es el linfoma; otro, la quimioterapia; otro, mi edad y el último es la pandemia", dice el arquitecto catalán a sus 82 años. "Los médicos me aconsejan que no vea a nadie ni vaya a ningún sitio; lo máximo que hago es algún paseo solitario", explica. Con sus nietos ya mayores, uno en Nueva York y otro en Viena, mantiene contacto vía WhatsApp.

«Llevo un año de confinamiento, pero me ha afectado muy poco", dice y no miente. Se lo ve bien. Tiene buenos cimientos, no cabe duda. Si acaso, un tanto más delgado, pero "del bigote para arriba estoy perfecto", bromea. Y eso porque "toda la vida he deseado estar confinado, pero no lo llamaba así. Le daba otros nombres, como soledad". Y el año de reclusión le ha dado, a pesar de todo, sus frutos. "Acompañado por mi mujer, la Raquel de mis poemas, he hecho un nuevo libro, que es lo que ya tocaba", avanza.

Pregunta. ¿Ya tiene título?

Respuesta. Animal de bosc, en castellano Animal de bosque. Son setenta y pico poemas y saldrá cuando lo decidamos. Será de manera prácticamente simultánea también en inglés, porque ya lo hemos traducido con la traductora de toda mi obra, Anna Crowe, como Wild Creature.

"Cuando escribí 'Joana', durante la agonía de mi hija, me di cuenta de que, si el poema es bueno, procura consuelo"

P. Se ha cobrado en poesía la adversidad de este año funesto...

R. Eso siempre. El libro que más amo es Joana, fue escrito en los ocho meses en que duró la agonía de mi hija, que murió de cáncer de páncreas. Recuerdo que estaba solo en casa y hablé con la poesía. Le dije sé perfectamente que opinas que no se debe escribir un poema en caliente. Yo lo admito y lo secundo, pero esta vez o me lo toleras o no vuelvo a escribir un puñetero poema en mi vida. Esta historia parece una tontería, pero no lo es porque entonces me di cuenta de la potencia de la poesía. Si el poema es bueno, como sucede en la música, procura un consuelo

P. Entre las muchas cosas que nos robó la pandemia, también se cuenta el discurso del Premio Cervantes...

R. Pues fue el mejor Cervantes que podría tener, sin discursos ni historias. Se lo dije a los reyes y les agradecí mucho la deferencia de haber venido a Barcelona sólo a traerme el premio. Estuvimos dos horas hablando sin prensa con una libertad que tampoco ellos gozan habitualmente. Fue una buena conversación muy agradable e impensada. Como es lógico el discurso lo tenía preparado, lo tenía que haber pronunciado en abril. Ahora lo tiene el ministerio de Cultura, pero no puedo adelantar nada hasta que ellos lo hayan publicado.

 

Versos en lengua materna

P. ¿Ni siquiera el contenido?

R. Se llama El discurso de las lenguas. Trata sobre una cuestión que va ligada a mi descubrimiento de la gran diferencia entre la prosa y la poesía. Puedes escribir prosa en la lengua que tu sepas, pero con la poesía has de empezar el poema en tu lengua materna. Si pasas revista al canon, verás que no hay un puñetero poeta que no escriba en su propia lengua materna. Pero no hay bibliografía sobre este tema. Yo he leído siempre a Rilke, desde muy joven, y en la mitad de mi vida me di cuenta de que sus poemas franceses valen muy poco, no son comparables. Con Borges en inglés es el mismo caso.

P. ¿Eso lo descubrió tarde, a partir de L'ombra de l'altre mar en 1981?

R. Hice cuatro poemarios en castellano que tuvieron algún éxito, pero no estaba satisfecho. Le daba vueltas a la cuestión, cómo puede ser que piense un poema y escriba otro. Un día Martí i Pol dio a leer a alguien una de mis cartas en catalán para preguntar si el autor de esa carta podría escribir un poema en catalán. Sin esperar la respuesta se me hizo la luz. Debía de tener 38 años, ya había escrito cinco libros en castellano y escribí otra decena en catalán. De esos quince libros en mi obra completa queda uno solo que se titula Restos de aquel naufragio. Y ahora tengo la suerte, que no tienen muchos poetas, de que mi obra completa comience al final de la treintena, en mi madurez.

"Cuando me di cuenta de que debía comenzar a escribir el poema en mi lengua materna, me dio una tristeza infinita. ¿Por qué tenía que abandonar el castellano? Decidí que no lo haría"

P. Además de animal de bosque, ¿usted es un animal bilingüe?

R. Y qué culpa tengo yo de la Guerra Civil. Nací en plena guerra y eso ha tenido consecuencias lingüísticas: me daban coscorrones para que hablara en castellano y al mismo tiempo me lo enseñaban. Después de años de escribir en castellano, cuando me di cuenta de que debía comenzar a escribir el poema en mi lengua materna, me dio una tristeza infinita. ¿Por qué tenía que abandonar el castellano? Decidí que no lo haría. A las injusticias que había padecido no iba a añadir otras. Yo al poema lo llevo encima meses y voy acumulando versiones. Es la primera la que debe ser en catalán, pero a partir de la segunda hasta la numero treinta ya hay dos lenguas. Es la inspiración, por decirlo así, lo que no puedes eludir. La que debe ser en tu lengua materna.

P. ¿Por qué la vejez por sí sola no le merece especial respeto?

R. Mire, uno de los momentos más dramáticos de mi vida de rapsoda fue cuando me pidieron unas lecturas para la tercera edad. Así la llaman con ese respeto absurdo que en el fondo no es un respeto, sino una huida. Me hicieron recitar en el aula magna de una universidad ante trescientos viejos que no entendían nada y me di cuenta de que era un esfuerzo inútil. Si alguna cosa funciona en la poesía es la verdad. Si la poesía es comedia, mejor no sigas. Y la verdad es de muy difícil acceso, te ha de coger leído. Con las dificultades que tienes a los setenta u ochenta años no puedes empezar de cero con la poesía. El lector de poemas necesita una preparación, no es un pasatiempo para cuando te jubilas. Es que la vida no perdona cuando en su tiempo no has hecho lo que debías. Si tú quieres una vejez potente la has de haber fabricado anteriormente. La vida en esto no perdona, y no regala nada. Del mismo modo que le permite a un joven que entienda ciertas cosas, pero no que las comprenda. Si las comprendiera, no abriría el mercado cada mañana. Ahora si has llegado leído a viejo, pues ya puedes comprender lo que quieras.

Escribir a la intemperie

P. ¿Cree que el despojamiento y la simplicidad ha marcado la evolución de su poesía en las últimas décadas?

R. Creo que sí, pero la simplicidad, el despojamiento se produce en todos los caminos. Por ejemplo, en algo lo más alejado a mí, como la religión, es evidente que profundiza más en la religión un fraile franciscano que un cura del Vaticano. Esa austeridad es básica. Perderte en la complejidad, no digo que no se pueda producir, pero no es lo normal. La experiencia y el aprendizaje te permite decir lo mismo con menos palabras.

P. Una medida de la sabiduría...

R. Supongo, el aprendizaje va en esa dirección...

P. Usted se define como un poeta que construye casas. Yo siempre lo vi al revés, como un arquitecto que construye refugios poéticos, casas de palabras.

R.Es lo mismo, es simétrico. Pero fíjese una cosa, estamos hablando de los dos oficios más antiguos de la humanidad, muy primarios. Quizá sólo la medicina también lo sea. El Código de Hammurabi habla del médico y del arquitecto. El ojo por ojo y diente por diente es ni más ni menos que si al médico se le cae la casa y mata a la mujer, pues se matará a la mujer del arquitecto.

"Puede que el tema global de toda la buena poesía sea la intemperie. Vamos allí y vamos a ver qué hay. Y eso se puede lograr porque la verdad siempre es un consuelo"

P. Se lo pregunto porque el tema de su obra, más que la pérdida o el dolor, como aseguran algunos críticos, es sobre todo la intemperie...

R. Puede que el tema global de toda la buena poesía sea la intemperie. Quizá sea la palabra que mejor lo resume. La intemperie del novelista trabaja de otro modo, describiendo un mundo en el que te puedas introducir y te proteja. La poesía tiene otros recursos y simplemente te la cuenta. No la des por sabida, vamos allí y vamos a ver qué hay. Y eso se puede lograr porque misteriosamente es un consuelo. La verdad siempre es un consuelo.  

P. Lo cierto es que usted consigue una síntesis inaudita entre el tono y la forma de oda para una materia elegíaca.

R. ¿Y qué quiere decir elegíaca? Yo no sé lo que es eso. Yo sé de matemáticas y de cálculos de estructuras, para que tu casa no se caiga. De odas y elegías saben los profesores de literatura, yo no lo necesito. Sé lo que he de buscar para hacer un buen poema para un lector, porque es a él a quién consuela. A mí me consuela Hölderlin. Y la música, que es un estadio anterior o posterior, no lo sé. Rondan por los mismos arrabales de un tango, Hölderlin y Beethoven. Pero no te fíes de los románticos...

P. ¿Por qué?

R. Hombre, no tienes más que ver cómo acaba el Romanticismo y su causa que es la Ilustración. Nos creímos que podíamos ser ilustrados y así acaba el siglo XX gracias al Romanticismo y la Ilustración.

Una especie dudosa

P. ¿Un poeta le teme a la muerte?

"La nuestra es una especie muy dudosa, por eso cubre tanto, se peina y se falsifica tanto. Yo me voy de este mundo con mis dudas sobre su viabilidad"

R. Si es joven, sí. Lo único que te da una cierta distancia con la muerte es la vejez, si te ha cogido leído. Si no es el caso, más miedo tendrás. ¿Por qué yo ahora no estoy atemorizado y tengo un linfoma que no he logrado curar con nueve sesiones de quimioterapia y los servicios que me puede prestar hoy la ciencia? Hombre, porque tengo 82 años, voy a cumplir 83 pronto y me coge leído. Por lo tanto, no me siento estafado, sería ridículo que me pusiera a patalear porque quisiera más. Es la comprensión de lo que está sucediendo, aquello que necesita un poeta más que nadie para hacer un buen poema. Por eso un buen poema es un consuelo también. Ya no hay más tiempo y no vale la pena lamentarse. Esa es la única ventaja de la edad.

P. ¿Cree, como aseguran muchos, que esta pandemia nos hará mejores?

R. No, si no, no habría una tercera ola. La especie ha tenido muchas pandemias y no pasa nada. Se siguen manejando esas mentiras piadosas, y las mentiras no son piadosas. Son eso, mentiras. Se hacen homenajes a los ancianos muertos y a la especie no le importan nada los ancianos, sino los jóvenes. A usted no le importan los ancianos, sino su madre y su padre, no me mienta. En fin, verdad y poesía. La verdad no siempre es bella, verdad y belleza no siempre van de la mano, éste es el gran equívoco romántico. La nuestra es una especie muy dudosa, por eso cubre tanto, se peina y se falsifica tanto. Yo me voy de este mundo con mis dudas sobre su viabilidad. Si te pido que me expliques la diferencia entre los tiempos de Homero y los actuales, no tendrás más que una manera a través de la ciencia y la técnica. La diferencia entre Agamenón y el general Montgomery ya me dirás cuál es. La especie en este sentido no ha avanzado nada.

@MatiasNespolo

Wednesday, 17 February 2021 00:00

¿El universo sin estrellas?

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Imagen de estrellas (NGC 6397) tomada por el telescopio espacial 'Hubble'.
Imagen de estrellas (NGC 6397) tomada por el telescopio espacial 'Hubble'.T. Brown S. Casertano/ AFP

 

Algún día el universo dejará de construir estrellas. La materia prima de la que están hechas se agota a medida que se crean estrellas nuevas. Cuando la estrella envejece se recicla solo una parte de su material. En el futuro, las galaxias agotarán el gas necesario para formar estrellas jóvenes. Así nos salen las cuentas, ni siquiera el universo dispone de recursos ilimitados.

Sabemos además que es imposible que las estrellas existan antes de la época en que se formaron los primeros átomos de hidrógeno en el cosmos. Estimamos que las primeras estrellas se formaron entre 200 y 400 millones de años después del Big Bang, pero determinar cuándo el universo vio la primera luz de una estrella es uno de los objetivos del telescopio espacial James Webb (NASA, ESA y la agencia espacial canadiense), que se espera lanzar a finales del 2021.

El número total de estrellas que existen a día de hoy en el universo se espera que aumente solo un 5% del valor actual. Teniendo en cuenta que se hizo la luz después de la época de la recombinación (cuando se unen protones y electrones para formar hidrógeno) y que sabemos que hay un después en el que no nacerá ninguna más, la conclusión es sencilla: vivimos en la edad de las estrellas. ¡Y qué edad más maravillosa nos ha tocado! Proporcionan energía a la mayor parte de los seres vivos aquí en la Tierra y quizás en otros muchos lugares del cosmos y hacen brillar a las galaxias, porque una galaxia solo se mantiene mientras lo hacen sus estrellas.

En la edad de las estrellas las nubes de gas frío colapsan para formar estrellas, planetas y enanas marrones. Las estrellas procesan el gas por fusión nuclear enriqueciéndolo químicamente y a lo largo de sus vidas reciclan parte de este material devolviéndolo al medio interestelar a veces en forma de vientos suaves y a veces de manera explosiva.

Cuando se dejen de formar estrellas y la evolución estelar convencional haya cesado solo nos quedarán los restos, las brasas o cenizas estelares: enanas blancas, estrellas de neutrones y agujeros negros

Pero vamos a centrarnos en lo que las estrellas no devuelven. Cuando se dejen de formar estrellas y la evolución estelar convencional haya cesado solo nos quedarán los restos, las brasas o cenizas estelares: enanas blancas, estrellas de neutrones y agujeros negros. La mayor parte de las estrellas que existen son estrellas de baja masa y estas acaban sus días como enanas blancas. Este será también el destino final del Sol. Por tanto la mayor parte de la masa del universo quedará en forma de enanas blancas aisladas que serán las protagonistas absolutas del futuro. Ellas, las estrellas aisladas convencionales, las que no llaman apenas la atención ahora, las que no se apagan de manera violenta mediante explosiones, ni monopolizan la imaginación de las películas de ciencia ficción como los agujeros negros. Ellas, las enanas blancas, las “degeneradas”, tendrán su momento de gloria en el futuro.

Pero, ¿qué es exactamente una enana blanca? Es una estructura que a pesar de haber agotado el combustible nuclear consigue vencer la contracción gravitatoria gracias a la física cuántica. Es una campeona. Le gana la batalla a la gravedad ejerciendo presión para detener el colapso utilizando a sus electrones y a la propiedad mecánico cuántica que provoca que cuando se les somete a altas densidades no toleran estar en el mismo espacio con la misma ropa que otro (o dicho bien, que dos electrones no pueden tener los cuatro números cuánticos iguales), en eso consiste lo que se conoce como la degeneración de electrones.

Hay muchas enanas blancas en la cercanía del Sol, pero son muy débiles porque son pequeñas y se van enfriando

Hay muchas enanas blancas en la cercanía del Sol, pero son muy débiles porque son pequeñas y se van enfriando. Una de las primeras que se descubrió es la compañera de Sirio (la estrella más brillante del cielo norte en realidad es un sistema doble). Son de las estructuras más densas que existen: en el tamaño de un planeta como Marte (ahora que está de moda) se concentra la masa de una estrella como el Sol. Y ahora vendría contar lo de que en una cuchara de café de enana blanca cabrían dos elefantes, pero dónde estarán los elefantes para entonces. Una enana blanca es material estelar de lo más fascinante, formada por un sólido de iones de carbono y oxígeno flotando en un mar de electrones degenerados. A medida que se enfrían sus núcleos se congelan (y no a 0 grados centígrados como el agua en la Tierra), cristalizando y liberando calor latente tal y como ha sido confirmado con GAIA recientemente. Un diamante es carbono cristalizado, así que la estructura de una enana blanca recuerda un diamante esférico del tamaño de nuestro planeta flotando en el espacio.

Este es el destino que les depara a las más pesadas, las que ahora tienen hasta ocho veces la masa del Sol. Sin embargo, la mayoría de las enanas blancas del futuro son actualmente estrellas M, enanas rojas, esas en las que están centradas algunas de las búsquedas de planetas habitables como CARMENES. Las enanas rojas son tan pequeñas que apenas han tenido tiempo de experimentar ningún tipo de evolución, se mantienen como Peter Pan congeladas en la infancia a pesar de que el resto de las estrellas ya han pasado por varias generaciones. Sus tiempos son otros, van más allá de la edad actual del universo y acabarán sin más como enanas blancas, pero esta vez la estructura que se enfriará será de helio en lugar de carbono-oxígeno.

Una gran cantidad de lo que se conoce como materia bariónica (esa de la que estamos hechos nosotros y las estrellas) acabará como remanentes degenerados

Una gran cantidad de lo que se conoce como materia bariónica (esa de la que estamos hechos nosotros y las estrellas) acabará como remanentes degenerados. Si dejamos pasar el tiempo suficiente, las enanas blancas se convertirán en negras, las galaxias se evaporarán expulsando la mayor parte de las estrellas, algunas colisionarán con agujeros negros y aquellas que están en sistemas binarios, si están lo suficientemente cerca, fusionarán debido a la emisión de ondas gravitatorias. Incluso los agujeros negros se evaporarán debido a la emisión de radiación de Hawking. Lo que ocurra después permanece en la niebla, depende entre otras cosas de la estabilidad del protón. Si el protón es inestable tendremos enanas negras emitiendo una luz de unos 400 vatios durante un tiempo, poco más que una farola y bastante menos de los 110 Megavatios diarios de las luces de navidad de Vigo. Si el protón es estable podemos esperar que las enanas negras más masivas exploten como supernovas aisladas en un universo oscuro y frío. Y estas sí, quizás, sean las últimas luces del universo.

 

Eva Villaver es investigadora del Centro de Astrobiología, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (CAB/CSIC-INTA)

Vacío Cósmico es una sección en la que se presenta nuestro conocimiento sobre el universo de una forma cualitativa y cuantitativa. Se pretende explicar la importancia de entender el cosmos no solo desde el punto de vista científico sino también filosófico, social y económico. El nombre “vacío cósmico” hace referencia al hecho de que el universo es y está, en su mayor parte, vacío, con menos de 1 átomo por metro cúbico, a pesar de que en nuestro entorno, paradójicamente, hay quintillones de átomos por metro cúbico, lo que invita a una reflexión sobre nuestra existencia y la presencia de vida en el universo. La sección la integran Pablo G. Pérez González, investigador del Centro de Astrobiología; Patricia Sánchez Blázquez, profesora titular en la Universidad Complutense de Madrid (UCM); y Eva Villaver, investigadora del Centro de Astrobiología

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Cultura

La embajadora de Donald Trump en la ONU, Nikki Haley, ante el tapiz del 'Guernica', en una imagen de 2018. Mary Altaffer/ AP El enorme tapiz que representa el Guernica de Pablo Picasso, una de las señas de identidad desde hace décadas de la sede de Naciones Unidas en Nueva York, ya no se verá más
La cantante Britney Spears, en Beverly Hills en 2018. Chris Pizzello/Ap   Ella se preguntaba a veces si aquello había sido lo más cerca que había estado de vender su alma al diablo. Sabía que era lo único inteligente que podía hacer en aquel momento, de todos modos. Simplemente, no veía otra
Ferlinghetti recita un poema en un acto en Nueva York, en 2005. Henny Ray/Ap   En una promoción de genios, Lawrence Ferlinghetti fue el primero que se enteró de casi todo. El primero en saber que “el poeta es un bárbaro subversivo” a las puertas de la ciudad que viene a
El filósofo Ibn Arabí, en un grabado del siglo XIX. Getty Images/Universal Images Group   Genio prolífico y viajero infatigable, Ibn Arabí fue uno de los grandes visionarios y místicos de todas las épocas. De padre murciano y madre bereber, creció y se educó en Sevilla, pero en seguida se
  La imagen como eje creativo, la tecnología como herramienta y la preferencia por técnicas analógicas para crear, son los elementos que, desde 2012, conforman el trabajo artístico del colectivo La Pesera, integrado por los artistas gráficos Nereo Zamítiz y Agnija Anča.  Desde su fundación en
Llega el 14 de febrero y con él un mar de pétalos de rosa, citas románticas y bombones en cajas rojas. El Día de San Valentín saca la vena más romántica de las parejas, independientemente de la situación que atraviesen. Pero ya sabemos que, como nos ocurre a cualquiera, las relaciones evolucionan y
Imagen de estrellas (NGC 6397) tomada por el telescopio espacial 'Hubble'.T. Brown S. Casertano/ AFP   Algún día el universo dejará de construir estrellas. La materia prima de la que están hechas se agota a medida que se crean estrellas nuevas. Cuando la estrella envejece se recicla solo una
'Idun y las manzanas', 1890. Idun es la guardiana de las manzanas que dan a los dioses la eterna juventud. Ilustración de Donald A Mackenzie, 1890.HERITAGE IMAGES / GETTY IMAGES     Las crónicas sajonas (y francas, y gallegas) los describen como unos auténticos mastuerzos. Rudos,
El financista británico Jonathan Ruffer en el Castillo de Auckland (Inglaterra). Barry Pells/Rhe Auckland Project     “Las personas somos como inmensas cuevas subterráneas, inexploradas incluso por nosotras mismas, y no agujeros cavados directamente en el suelo”, afirma el historiador
Foto gramas de las cintas nominadas 'Mank', 'The Life Ahead', 'Another Round', 'La Llorona', 'The Father' y 'Minari'.   Mank, película de Netflix, drama en blanco y negro ambientado en la edad dorada de Hollywood sobre la realización de Ciudadano Kane, encabezó ayer las nominaciones a
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El último féretro en México cubierto con la bandera republicana española ha sido el del poeta Enrique de Rivas Ibáñez, que nació en Madrid en 1931 y falleció en la tarde del domingo a los 89 años de edad. En su cabeza, que aprendió seis idiomas y gestó varias obras poéticas y ensayos, anidaba el
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