El presidente Donald Trump nombró al teniente general del ejército H.R. McMaster como su nuevo consejero de Seguridad Nacional el lunes, luego de una semana de difíciles negociaciones que mantuvieron en vilo a Washington.

El mandatario dijo a los periodistas en su residencia en Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida, que McMaster es un experto en contrainsurgencia, un "hombre de tremendo talento y tremenda experiencia".

"Estoy impaciente de sumarme al equipo de seguridad nacional y de hacer todo lo que esté en mi poder para hacer avanzar y proteger los derechos del pueblo estadounidense", declaró el general McMaster durante una breve rueda de prensa, ubicado al lado del presidente.

En la foja de servicios de H.R. McMaster figura que sirvió en Irak en las guerras de 1991 y de 2004 a 2006 y en Afganistán.

Su predecesor en el cargo, el general retirado Michael Flynn, fue llamado a renunciar la semana pasada luego de desinformar al vicepresidente Mike Pence sobre conversaciones mantenidas con el embajador ruso ante Estados Unidos en relación a sanciones impuestas por Washington a Moscú.

Trump tomó la decisión de designar a McMaster tras pasar un fin de semana largo en su lujosa residencia en el estado de Florida, al término de una dificultosa búsqueda de un candidato para remplazar a Flynn.

El presidente vio, por ejemplo, cómo uno de sus elegidos rechazaba asumir el puesto de director del Consejo de Seguridad Nacional (NSC, por su sigla en inglés, el gabinete de política exterior de la presidencia estadounidense, un cargo de alto contenido estratégico.

Ni Donald Trump ni H.R. McMaster aceptaron responder a las preguntas de los periodistas respecto al margen de maniobra de que gozará el nuevo director del NSC para elegir a los integrantes de ese organismo.

La prensa estadounidense dio cuenta en los últimos días de la existencia de fuertes tensiones en la Casa Blanca en relación al remplazo de Michael Flynn, en razón, fundamentalmente, de la influencia ejercida por el controvertido jefe de estrategia de Donald Trump, Stephen Bannon, asociado a la extrema derecha e integrante del Consejo.

Miles de niños, en algún lugar entre la vida y la muerte, luchan en pequeños centros de desnutrición repartidos por toda su geografía atendidos por trabajadores humanitarios cuya existencia está más amenazada que nunca. Al otro lado, señores de la guerra sin escrúpulos y un ejército que no cobra desde hace 10 meses con permiso para saquear, violar y matar como salario. No es una película de terror: es Sudán del Sur.

Ni las sequías ni las plagas ni las inundaciones son tan destructivas como la mano del ser humano. Esta hambruna, oficialmente declarada este lunes en el Estado más joven del mundo, tiene un carácter diferente a las de otras regiones. No sólo porque la produce la guerra y el colapso de la economía del país, que ya sólo existe como líneas en un mapa. En este caso, el ejército está cerrando carreteras y desabasteciendo zonas enteras para que la comida no llegue, es decir, el hambre inducida, una manera muy efectiva de aplicar la limpieza étnica que desangra el país desde el año 2013, cuando se rompió el sueño de una nación unida que le llevó a la independencia en 2011.

En la actualidad hay, según Unicef, Fao y el Programa Mundial de Alimentos, 100.000 personas en alto riesgo de muerte en estados como Unity y un millón más clasificadas al borde del desastre. Se espera que el número total de personas en situación de inseguridad alimentaria aumente a 5,5 millones en el punto álgido de la temporada de carestía en julio, cuando la cosecha se haya agotado, si no se hace nada para frenar la severidad y propagación de la crisis alimentaria. Al tratarse de hambruna inducida, combatirla no sólo depende del despliegue humanitario, sino de la acción del propio Gobierno de Sudán del Sur, más ocupado en combatir a parte de sus propios ciudadanos que en alimentarlos.

Esta hambruna, que no se había declarado antes por motivos políticos (los recursos económicos que se deberían haber liberado estaban centrados en Irak y Siria) es la segunda en lo que va de siglo tras la del Cuerno de África en 2011, la peor en 60 años, con un millón de muertos, la mayoría niños.

La guerra civil entre la facción dinka del presidente Salva Kiir y su ex vicepresidente, Riek Machar, de etnia nuer, ha dejado el país en bancarrota. "Nuestros peores temores se han hecho realidad", afirma Serge Tissot, de la FAO. Nadie sabe cuánta gente ha muerto en el conflicto porque las organizaciones dejaron de contar los muertos en 2015. Millones de personas han huido a Uganda, República Centroafricana, Congo e incluso a Sudán, en el norte, hacia la peligrosa región de Darfur. Cualquier lugar mejor que Sudán del Sur. Todos los días miles de personas abandonan el país por caminos de tierra, acosados por una soldadesca alcoholizada e indisciplinada.

Al menos uno de cada ocho niños mexicanos menores de cinco años de edad, 1.4 millones aproximadamente, tienen desnutrición crónica, reveló la Encuesta de Niños, Niñas y Mujeres (ENIM) 2015. El promedio nacional de esta condición que se origina por la carencia de alimentación adecuada o por tener enfermedades recurrentes o crónicas, es de 12.7 por ciento, pero en el sur del país se eleva a casi 17 por ciento de los infantes.

Otro hallazgo de la encuesta es el descenso de la obesidad casi a la mitad en ese grupo de edad, pues pasó de 9.7 por ciento detectado en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2012 a 5.2 por ciento en 2015.

El estudio, realizado por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y financiado por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), exploró la situación de los menores de edad y las mujeres en diferentes temas, entre ellos el VIH/sida, y encontró que la población femenina sigue siendo vulnerable a la transmisión de la enfermedad.

Aunque 96 por ciento de las mujeres de 15 a 49 años han oído hablar del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (Sida), sólo 31 por ciento de las que tienen de 15 a 24 años identificaron dos formas de prevenir la transmisión sexual del virus; es decir, el uso del condón y mantener relaciones sexuales con una pareja fiel y no infectada.

Poco menos de una tercera parte rechazó las concepciones erróneas más comunes sobre la transmisión del VIH. Estuvieron de acuerdo con que la infección no se transmite por la picadura de un mosquito ni por compartir comida con una persona que vive con VIH/sida.

Otro dato que revela la vulnerabilidad de las mujeres a la epidemia es que únicamente 18 por ciento de las mujeres jóvenes (15 a 24 años) sexualmente activas se hicieron la prueba de detección en el último año y conocen el resultado.

El tiempo es algo que le viene pequeño a Donald Trump. Muy pequeño. Desde que el pasado 20 de enero jurase el cargo, el presidente de Estados Unidos ha hecho del vértigo su agenda y ha destituido a una fiscal general, fulminado a su consejero de Seguridad Nacional, humillado a sus servicios de inteligencia, ordenado construir un muro con México, abandonado el Acuerdo Transpacífico, colisionado con Google, Apple y Facebook, encrespado a la Unión Europea,defendido a Vladímir Putin, ofendido a los líderes de China, México y Australia, prohibido la entrada a miles de musulmanes, chocado con los tribunales, satanizado a los medios y convertido el gran símbolo del poder estadounidense, la Casa Blanca, en un inmenso caos.

Todo ello en 31 días. Poco más de 700 horas. Un tiempo mínimo para cualquier gobernante, pero suficiente en su caso para activar las alarmas. Dentro y fuera del país. “Nunca he estado tan nervioso sobre lo que pueda ocurrir en Washington. Si emerge una crisis, no sé si podrán responder de una forma racional”, ha alertado el demócrata Leon Panetta, antiguo secretario de Defensa y ex director de la CIA. ”Nuestro gobierno vive en un increíble desorden y espero que no sigan así porque somos una nación en guerra”, ha sentenciado el respetado general Tony Thomas, jefe del comando de operaciones especiales.

El espectáculo ha sido inédito. Pero esperable. Fiel a sí mismo, el presidente de Estados Unidos no se ha bajado de la locomotora a la que lleva subido toda la vida. Tampoco ha abandonado su demagogia ni su amor por el cuerpo a cuerpo. Pero detrás de su aceleración permanente, también se le ha visto empequeñecido por la realidad. Sobre todo, en política exterior. Su punto más débil. Descontando su virulencia con México, en el caso de Israel ha dado marcha atrás a su apoyo irrestricto a los asentamientos ilegales, ante China ha abandonado su coqueteo con Taiwán y frente a Irán ha dejado sin denunciar el pacto nuclear que tanto censuró.

La defensa de los recursos naturales es una acción que sólo los pueblos indígenas han decidido enfrentar a pesar de que representa un desafío para toda la humanidad, es por eso que la nativa norteamericana Cheryl Angel, de la tribu Sicangu Lakota del estado de  Dakota, hizo un llamado generalizado a mexicanos, mestizos y migrantes para que defiendan el agua y la tierra, porque el agua significa la preservación de toda la vida.

Para la nativa estadounidense no habrá paz mientras domine la codicia y la defensa del territorio no es un problema exclusivo de los tribus o pueblos indígenas, por ello considera que la única salida es la unión, la movilización, tejer y sumar voluntades; como lo explicó en entrevista con esta casa editorial.

Cheryl Angel viajó desde Inyan Woslol Najin -“Standing Rock” en ingles y en español “Roca de Pie”- al municipio de Cuetzalan, en la Sierra Norte de Puebla, para formar parte de la 18 Asamblea del Pueblo Macehual en Defensa del Territorio; luego de presenciar la convocatoria de unas cinco mil personas indígenas y mestizos, supo que la defensa que desde abril pasado realiza su tribu del río Misuri y lago Oahe no está aislada.

Con la experiencia que le ha dado a los Sioux mantenerse 10 meses en plantón frente al lago para frenar el paso de un oleoducto, Angel explicó que gracias a la suma de voluntades de miles de personas consiguieron que el expresidente Barack Obama decretara un nuevo trazo para el paso del ducto que transportará petróleo.

Pero con el arribo de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos se reactiva el conflicto, pues el magnate millonario no sólo tiene la autoridad para forzar el paso por las el territorio de la Nación Sioux, sino que mantiene inversiones en el oleoducto.

Este sábado fue filtrado a los medios un memorando firmado por el secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), John Kelly. Se trata del reglamento de las órdenes ejecutivas sobre el muro y las ciudades santuario del 25 de enero, por ello incluye cuestiones clave para aplicar la nueva política migratoria del presidente Donald Trump. Entre las cuestiones más relevantes, especifica una lista de prioridades con los extranjeros que serán deportados de manera acelerada:

  • Aquellos que han cometido crímenes o delitos graves.
  • Aquellos indocumentados que fueron deportados y regresaron a Estados Unidos sin autorización.
  • Los indocumentados con orden de deportación final, aunque no hayan cometido delitos.
  • Los indocumentados con orden de deportación final en ausencia o que asistieron a las cortes de inmigración para cumplir con sus citas ante un juez. 

El documento también reitera la orden de Trump de poner fin a la práctica de detener y liberar (catch an release), y que "todos los extranjeros sin autorización de permanencia serán detenidos, arrestados y procesados" por el DHS. Otra cuestión determinante es la eliminación de todos los beneficios que existían para indocumentados, aunque se anuncia que se activarán beneficios para ciudadanos víctimas de indocumentados criminales.

Quiénes podrán permanecer

A diferencia de los decretos sobre el muro en la frontera y las ciudades santuario, que hacen hincapié en cuáles son los indocumentados que deben ser deportados, el memorándum de Kelly menciona quienes no son una prioridad de expulsión para el gobierno. La lista incluye:

  • Aquellos que el secretario del DHS, o a quien él designe, en uso de su discrecionalidad, detengan la deportación.
  • Los extranjeros que obtengan una orden de alivio o protección contra la deportación (congelan sus casos).
  • Aquellas personas que, tras ser detenidas, el DHS determine que se trata de un ciudadano, residente legal permanente, asilado, refugiado o tiene un estatus temporal válido en el país. (Aplica a aquellas personas detenidas y que no llevaban consigo identificación que pruebe su permanencia legal en el país).

El gobierno de Donald Trump ha formulado las tácticas para llevar a cabo su anunciada guerra contra los 11 millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos –la mayoría mexicanos–, que incluyen medidas para ampliar y acelerar las detenciones y deportaciones, multiplicar las filas de los agentes de migración y proceder de inmediato a la construcción del muro.

Dos borradores de memorandos elaborados por el Departamento de Seguridad Interior y firmados por su secretario, el general retirado Michael Kelly, establecen el esquema e instrucciones para la implementación de las órdenes ejecutivas firmadas por el presidente Donald Trump el 25 de enero sobre las nuevas medidas sobre mayor control de la población indocumentada y la construcción del muro fronterizo.

Los borradores fueron filtrados a algunos medios el fin de semana (primero los periódicos McClatchy, después Washington Post y Reuters) están bajo revisión de abogados de la Casa Blanca, pero podrían ser ya aprobados esta semana.

Kelly justifica las medidas con el argumento de que la oleada de inmigración en la frontera sur ha desbordado a las agencias federales y los recursos y ha creado una significativa vulnerabilidad de seguridad nacional para Estados Unidos.

La orden de mayor impacto inmediato es la ampliación dramática de la definición de cuáles indocumentados serán prioridad para aplicar las medidas de persecución, que en esencia pone ahora en riesgo a todo indocumentado.

Ya no sólo un inmigrante condenado por un delito está sujeto a la deportación, sino cualquiera que haya sido simplemente acusado de un delito, o que haya cometido actos que pudieran constituir un delito; que haya cometido fraude o haya mentido en relación con un asunto oficial ante una agencia gubernamental; que haya abusado de los servicios públicos, que esté bajo órdenes de abandonar el país o que a juicio de un oficial de inmigración represente un riesgo a la seguridad pública o la seguridad nacional. O sea, casi todos los 11 millones caben en alguna parte de esta lista.

Decenas de manifestantes, entre ellos, activistas de la comunidad LGBTTTI se dieron cita en el restaurante Central de Pizzas, ubicado en la colonia Escandón, delegación Miguel Hidalgo de la Ciudad de México, para exigir la clausura del establecimiento, luego de que ayer, ciudadanos denunciaran por medio de un video que tres mujeres tras fueron discriminadas en el lugar.

Con carteles como “Alto a la transfobia”, “No la la discriminación de género”, “Clausura a la Pizzería” y “Basta de discriminación”, los inconformes rodearon el restaurante coreando la consigna “¡No a la transfobia!” y “¡Clausura!”. 

Explicaron que no van a permitir que continúen violando sus derechos como mujeres transgénero, por lo que, informaron, ya interpusieron una denuncia formal ante las autoridades correspondientes.

Los activistas y sociedad civil acordaron no continuar con la protesta afuera del establecimiento, luego de que personal de la pizzería les ofreciera una disculpa pública, sin embargo los manifestantes esperan que la denuncia que interpusieron continúe en curso.

La delegada Xóchitl Gálvez Ruiz, quien estuvo presente en la manifestación, expresó que analizará el tema porque es la primera vez que tiene noticia de que un negocio de la Miguel Hidalgo tiene actitudes discriminatorias.

Ayer, el usuario de Twitter @PaveloRockstar, Pavel Gaona, también colaborador de diferentes medios de comunicación, publicó un video en el que se puede apreciar parte del acto discriminatorio en contra de las mujeres “porque daban mal aspecto”, según el empleado de la pizzería.

Page 1 of 139

Migración

23 hours ago
8
El presidente Donald Trump nombró al teniente general del ejército H.R. McMaster como su nuevo consejero de Seguridad Nacional el lunes, luego de una semana de difíciles negociaciones que mantuvieron en vilo a Washington. El mandatario dijo a los periodistas en su residencia en Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida, que McMaster es un experto en contrainsurgencia, un "hombre de tremendo talento y tremenda experiencia". "Estoy impaciente de sumarme al equipo de seguridad nacional y de hacer todo lo que esté en mi poder para hacer avanzar y proteger los derechos del pueblo estadounidense", declaró el general McMaster durante una breve rueda de prensa, ubicado al lado del presidente. En la foja de servicios de H.R. McMaster figura que sirvió en Irak en las guerras de 1991 y de 2004 a 2006 y en Afganistán. Su predecesor en el cargo, el general retirado Michael Flynn, fue llamado a renunciar la semana pasada luego de desinformar al vicepresidente Mike Pence sobre conversaciones mantenidas con el embajador ruso ante Estados Unidos en relación a sanciones impuestas por Washington a Moscú. Trump tomó la decisión de designar a McMaster tras pasar un fin de semana largo en su lujosa residencia en el estado de Florida, al término de una dificultosa búsqueda de un candidato para remplazar a Flynn. El presidente vio, por ejemplo, cómo uno de sus elegidos rechazaba asumir el puesto de director del Consejo de Seguridad Nacional (NSC, por su sigla en inglés, el gabinete de política exterior de la presidencia estadounidense, un cargo de alto contenido estratégico. Ni Donald ...
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…