Estados Unidos presenta un "Grupo de Acción" para defender sus intereses frente a Irán

Todo iraní sabe qué pasó el día 28 del mes persa de Mordad. La decisión unánime de los diputados del 'Machlés' iraní de nacionalizar su petróleo, alienando a la británica Anglo Iranian Oil Company, motivó que Londres promoviera un boicot internacional al crudo de Irán. Tras empobrecer el país con sanciones, elementos patrocinados por los gobiernos de Churchill y Eisenhower derrocaron al democráticamente elegido primer ministro iraní Mohamed Mosadeg. Luego, entregaron todo el poder al monarca Mohamed Reza Pahleví, cuya alienación de la población local más desfavorecida, y cuya brutal represión contra los disidentes, motivaron el alzamiento popular del 79 y la posterior proclamación de la República Islámica. Seis décadas y media después, parte del guión se repite.

"Hoy hace 65 años, EEUU derrocó al popularmente elegido Gobierno democrático del Dr. Mosadeg, restaurando la dictadura y subyugando a los iraníes para los próximos 25 años. Ahora un 'Grupo de Acción' sueña con hacer lo mismo a través de la presión, la desinformación y la demagogia. Nunca más", ha tuiteado este domingo el ministro de Exteriores de Irán, Mohamed Javad Zarif. El respaldo de los suyos a estas palabras ha sido abundante, según ha podido apreciarse en las reacciones al tuit.

Con estas palabras, Zarif no ha dejado escapar la coincidencia de que, justo en la semana en que se conmemora uno de los primeros golpes de Estado con apoyo estadounidense de la historia, la administración Trump haya anunciado su última propuesta para defender sus intereses frente a Irán: un Grupo de Acción para Irán, según explicó el secretario de Estado, Mike Pompeo. Con el objetivo, dijo, de "ver cambios mayores en la actitud del régimen [iraní], tanto dentro como fuera de sus fronteras".

"El Grupo de Acción para Irán será responsable de dirigir, revisar y coordinar todos los aspectos de la actividad del Departamento de Estado relacionados con Irán", explicó Pompeo esta semana. A la cabeza estará Brian Hook, el funcionario que, tras la retirada unilateral de EEUU del acuerdo nuclear el pasado mayo, ha liderado los esfuerzos diplomáticos para presionar a la UE para que también incumpla el pacto, dejando de comprar crudo iraní. La venta de petróleo es la principal fuente de riqueza de Irán.

Hook explicó el jueves pasado a la prensa que la labor de su equipo se va a centrar en las 12 demandas a Irán que Mike Pompeo enumeró durante una conferencia, hace tres meses. El jefe del grupo aclaró que el foco estará especialmente sobre "las bombas, el terrorismo y los ciudadanos americanos detenidos arbitrariamente". Pompeo ha amenazado a Irán con una "presión financiera sin precedentes en forma de las sanciones más fuertes de la historia", si no cumple con las demandas de EEUU.

Pese a que la OIEA ha insistido en que Irán cumple a rajatabla con el pacto nuclear, y que Teherán se ha comprometido por escrito a no perseguir el arma atómica, Washington e Israel promocionan la idea contraria con falsedades. Otro de sus argumentos contra Irán es el programa iraní de misiles balísticos, que Washington quiere terminar. EEUU también denuncia la esponsorización iraní de organizaciones extranjeras afines, como el brazo armado del partido libanés chií Hizbulá, o el Gobierno sirio.

Por todo esto, aunque Pompeo haya enfatizado que la conexión entre fechas es "pura coincidencia", en Irán se piensa distinto. "Para los iraníes, el golpe de Estado de 1953 es recordado como el momento que cambió para siempre el curso de la historia de Irán. Muchos dirán que, si el primer ministro Mosadeg no hubiese sido depuesto, Irán no sería hoy una República Islámica", opina a EL MUNDO Holly Dagres, miembro no residente del Atlantic Council y editora de su blog IranSource.

De forma similar apostilla Sina Azodi, investigador experto en Irán de la Universidad del Sur de Florida: "Para ellos [los iraníes] el golpe es un ejemplo más de intervención extranjera para impedir el viaje de los iraníes hacia la democracia. Cada vez que los iraníes intentan practicar la democracia, alguno poderes rusos (Reino Unido, Rusia y ahora EEUU) han tratado de proteger sus respectivos intereses. Muchos académicos creen que la semilla de la crisis de los rehenes del 1979 se plantó en 1953", añade Azodi.

"El golpe de 1953 es citado como uno de los muchos ejemplos de injerencia de EEUU en las cuestiones de Irán a lo largo del siglo XX", añade Dagres. "Es casi insultante que el secretario de Estado Mike Mompeo elija la víspera del golpe británico, apoyado por la CIA, para anunciar el 'Grupo de Acción para Irán'. Es también revelador que la administración Trump no lea libros de historia sobre las relaciones EEUU - Irán y aprenda de sus errores", remacha.

El primer tramo de las sanciones nucleares de EEUU a Irán, principalmente contra el sector de la automoción - la segunda economía del país - y el comercio de divisa, entraron en vigor a principios de agosto. Ya desde tiempo antes, a pesar del apoyo público de la UE a las empresas europeas asentadas en Irán, y a las medidas de bloqueo aprobadas por Bruselas, muchas de estas habían comenzado a reducir o incluso a suspender sus operaciones en Irán.

En paralelo, alentada por el pánico de la población y las expectativas magras, el rial ha sufrido una fuerte devaluación. Teherán ha culpado a Washington de declararle una "guerra económica". Aparte, una serie de escándalos de corrupción han salpicado al poder y pronunciado el descontento. Hoy, millones de iraníes sufren directamente las consecuencias del adiós de EEUU al pacto atómico, en forma de inflación, limitación de acceso a medicinas por la subida de precios o un mayor riesgo de sufrir accidentes aéreos.

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