Tras un acalorado debate en el seno de la sociedad estadounidense se ha producido la votación en la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, según sus siglas en inglés) que ha puesto fin a la neutralidad de la red en Estados Unidos por tres votos a favor y dos en contra.

La votación de esta tarde abre las puertas a que los operadores de Internet puedan establecer restricciones discrecionalmente. A partir de ahora, las compañías pueden decidir cuestiones como cambiar la velocidad de ancho de banda cuando los usuarios deseen visitar ciertas páginas o cobrar un precio extra a los usuarios por utilizar algunos servicios como Netflix e, incluso, impedir el acceso a determinadas páginas web o servicios.

La votación se ha realizado unos minutos más tarde de lo previsto debido a que la sala ha tenido que ser evacuada por una amenaza de seguridad justo antes de que los representantes emitiesen su voto.

Según ha recogido una retransmisión en directo del Washington Post, la sala ha sido revisada por unidades caninas especializadas en detección de explosivosantes de continuar con la sesión.

Pese a que la votación acaba con una parte importante de la legislación de protección de Internet de la era Obama, es probable que el asunto acabe dirimiéndose en los tribunales, según han advertido numerosas voces críticas a esta medida, entre las que se encuentran Netflix o Reddit.

Otra opción para revertir el fin de la neutralidad de la red es que el Congreso de Estados Unidos, de mayoría republicana, saque adelante una iniciativa legislativaque de marcha atrás a la decisión tomada esta tarde por la FCC. Un supuesto que, a día de hoy, resulta improbable.

La votación en la FCC ha arrojado el resultado esperado, según el posicionamiento de los representantes: tres de ellos alienados con el Partido Republicano y dos con el partido demócrata.

Durante la sesión, el presidente de la FCC, Ajit Pai, el hombre más odiado de internet, ha afirmado que la propuesta "no va a terminar con internet tal y como lo conocemos", como desde hace años vienen advirtiendo los grupos defensores de la neutralidad en la red como como la Internet Asociation.

Tras el voto favorable de la FCC, Netflix, la multinacional de televisión a la carta más importante del mundo ha sido una de las primeras en reaccionar mostrando su "decepción" y advirtiendo de que se trata del comienzo de "una larga batalla legal".

"Estamos decepcionados con la decisión de destripar las protecciones de la neutralidad en la red que marcaron el comienzo de una era sin precedentes de innovación, creatividad y compromiso cívico. Este es el comienzo de una larga batalla legal. Netflix se encuentra del lado de los pequeños y grandes innovadores en su oposición a esta orden equivocada de la FCC", señala la compañía.

"La lucha por preservar la neutralidad en la red está lejos de terminar y va a ser más larga de lo que esperábamos pero esto todavía no ha terminado", advierten los fundadores de Reddit, Alexis Ohanian y Steve Huffman, dos de los principales defensores de mantener la neutralidad en la red para evitar los abusos de las compañías telefónicas.

Cansados de los “discursos” de los demócratas, activistas del movimiento de los Dreamers les pidieron este jueves que exijan la inclusión del “Dream Act” en la ley de gastos que debe aprobarse la próxima semana o, de lo contrario, sufrirán las consecuencias en las urnas en 2018.

Legisladores demócratas y republicanos negocian una ley de gastos para evitar un cierre del gobierno el próximo 22 de diciembre, pero no está claro que incluyan el “Dream Act” en esa medida, como han venido exigiendo los activistas y grupos pro-inmigrantes en todo el país.

Grupos del movimiento de los “Dreamers” han suscrito una carta firmada ya por más de 120 organizaciones para que los demócratas apoyen a los “Dreamers” al exigir la aprobación del “Dream Act” la próxima semana.

El temor es que el liderazgo demócrata en el Congreso, concretamente el senador Chuck Schumer y la congresista Nancy Pelosi, estén abandonando su exigencia anterior de aprobar el Dream Act antes de fin de año y como parte de las negociaciones para la ley de gastos del gobierno.

Durante una conferencia telefónica, activistas de grupos como “United We Dream”, “CREDO”, y “Moveon.org”, dijeron que mantendrán la presión sobre ambos partidos pero en particular sobre los demócratas porque, a su juicio, éstos sí pueden influir en las negociaciones en curso.

Cristina Jiménez, cofundadora y directora ejecutiva de “United We Dream”, dijo que si los demócratas no exijen la inclusión de un “Dream Act” sin ataduras relacionadas a la seguridad fronteriza estarían, de hecho, votando por la futura deportación de los “Dreamers”.

El presidente Donald Trump creó esta “crisis” al desmantelar el programa de “acción diferida” (DACA) de 2012 en septiembre pasado, pero ahora los demócratas tienen uno de dos caminos: “votar para deportar a los Dreamers, o protegerlos”, sentenció Jiménez.

Murshed Zaheed, director político de CREDO, añadió que los demócratas no pueden dar la espalda a los inmigrantes en sus distritos y que al no mantener la presión sobre los republicanos estarían ayudándoles a “avanzar la agenda xenofóbica” de Trump.

Por su parte, Angel Padilla, director político del grupo “Indivisible”, dijo que el Congreso tiene el deber de frenar los excesos de la Administración y, en concreto, los “demócratas pueden y deben hacer más”.

“No necesitamos más discursos, más tuiteos, o botones (de apoyo) a los Dreamers… usen el poder de su voto”, dijo Padilla, al insistir en que los demócratas deben votar en contra de la ley de gastos del gobierno si no incluye el “Dream Act”.

Neil Sroka, director de comunicaciones de “Democracy for America”, dijo que sería una “estupidez política” si los demócratas aceptan una ley de gastos sin el “Dream Act” a cambio de una “vaga promesa” republicana de estudiar el asunto más adelante.

Los republicanos “están desesperados por aprobar el presupuesto” del gobierno y necesitarán el apoyo de al menos diez demócratas en el Senado para reunir los 60 votos mínimos, señaló Sroka.

El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, sí puede influir en las negociaciones, y puede apoyarse en que el “Dream Act” tiene amplio apoyo entre los votantes estadounidenses, enfatizó.

Trump y los republicanos han insistido en que el Congreso apruebe la ley de gastos sin añadirle otras medidas, y los demócratas están divididos sobre si provocar un cierre del gobierno a cambio de la protección de los Dreamers.

Desde que la Administración Trump inició el desmantelamiento del programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, unos 12,034 “Dreamers” han perdido sus permisos y han quedado expuestos a su posible deportación. Por cada día de inacción del Congreso, 122 “Dreamers” sufren ese mismo destino, según los activistas. 

Como parte de la campaña de presión,  activistas de “UWD” tenían previsto realizar una protesta en la oficina del senador demócrata por Florida, Bill Nelson, ataviados en pijamas y portando sacos de dormir.

Mientras, un grupo de legisladores demócratas de ambas cámaras del Congreso también urgió al Congreso a que apruebe sin demora el “Dream Act” y otras prioridades como el “Programa de Seguro de Salud para Niños” (CHIP),  y fondos para centros de salud comunitarios.

Los originarios de los países del llamado “Triángulo Norte” son los hispanos más detenidos y deportados, principalmente en la frontera con México, en tres de los últimos cuatro años, según un análisis realizado por el Pew Research Center.

Aquellos indocumentados provenientes El Salvador, Guatemala y Honduras superaron a los mexicanos en cuanto el número de detenciones, según datos analizados por el Pew de la oficina de Servicios de Inmigración y Aduanas (ICE).

“Las estadísticas del gobierno también muestran un aumento reciente en migrantes de las tres naciones detenidas en la frontera en el año fiscal 2014, 2016 y 2017”, indica el estudio. “La agencia de aplicación de la ley dice que el año fiscal 2014 fue la primera vez que las aprehensiones de los centroamericanos superaron en número a los de México”.

Esto coincide con el aumento de arribo de indocumentados provenientes El Salvador, Guatemala y Honduras, según el mismo análisis, ya que el número de mexicanos ha bajado en 2007 y 2015 y la presencia de los centroamericanos ha aumentado.

El 60% de todos los hondureños que viven en los Estados Unidos son indocumentados, en la misma situación se encuenta el 56% de los guatemaltecos y el 51% de los salvadoreños, mientras que el 27% de inmigrantes de otras naciones de América Central están en esa condición. Al menos 8 de 10 inmigrantes de esa zona en todo el mundo vive en este país.

“Durante el mismo periodo, la población inmigrante de México, el país de nacimiento más grande de los inmigrantes estadounidenses, disminuyó en un 6%”, indicó esa organización que analizó los datos de la Oficina de Censo de los Estados Unidos.

El ocaso demográfico se ha frenado. España ha vuelto a ganar habitantes por segundo año consecutivo, después de que perdiera población de forma continuada desde 2011. El crecimiento se ha acelerado por la llegada de los inmigrantes, que están volviendo a venir nuestro país. Su presencia compensa las bajas cifras de natalidad.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado este jueves sus datos de población y de migraciones correspondientes al primer semestre de 2017. Hace dos días revelaba que el número de personas que se mueren es mayor que el número de personas que nacen, lo que ha provocado un saldo vegetativo negativo, de 32.000 personas menos.

Pero esta estadística, para que ofreciera un retrato completo de la población española, debía completarse con los datos de migraciones, que revelan que se ha producido un saldo migratorio positivo. De restar 237.115 inmigrantes que llegaron en este periodo menos los 184.189 emigrantes que se fueron da un resultado de 52.926 personas. Si a este dato le restamos el saldo vegetativo negativo de 32.000, tenemos, en total, 21.021 personas más que a 1 de julio del año pasado.

Además, el crecimiento se produce más rápido que antes. El 1 de julio de 2016, cuando empezamos a ganar población, el incremento fue de apenas un 0,09%. Después, el 1 de enero de 2017, fue de un 0,19%. Y ahora es del 0,21%, según los datos provisionales que maneja el INE.

Vienen desde Venezuela, Colombia e Italia

Somos 46.549.045 habitantes. El número de extranjeros creció un 1,0% hasta situarse en 4.464.997 personas. ¿Quiénes vienen? Se ha incrementado, en términos absolutos y relativos, la población venezolana, la colombiana y la italiana. Los mayores descensos se han dado entre los nacionales de Ecuador, Bolivia, Rumanía y Reino Unido.

Desde 2015, cada vez van viniendo más personas, tanto extranjeros como españoles. La población española que llegó a España durante la primera mitad de 2017 procedía, principalmente, de Venezuela, Ecuador, Reino Unido, Francia y EEUU.

La tendencia de emigrantes también es decreciente desde 2015, aunque este semestre ha vuelto a subir, tanto para los extranjeros como para los españoles. El 62,8% de los españoles que han emigrado eran nacidos en España. El resto son inmigrantes que han adquirido la nacionalidad española durante su estancia en este país.

Los mayores receptores de emigrantes españoles fueron Reino Unido, Francia y EEUU, y destacan también Ecuador y Colombia, debido a que "en ambos se trató fundamentalmente de población no nacida en España o de niños menores de 16 años, lo que parece indicar una migración de retorno de ecuatorianos y colombianos de origen que han adquirido la nacionalidad española, junto con sus hijos nacidos en España", destaca el INE.

De los 2.399 españoles que emigraron a Ecuador, 751 eran nacidos en España y, de ellos, 581 eran menores de 16 años. Si nos atenemos a los adultos nacidos en España, emigraron 170 personas. En el caso de Colombia, 384 de los 1.264 emigrantes eran nacidos en España.

Los mayores incrementos se registran en Baleares, la Comunidad de Madrid y Canarias, mientras que los descensos de población más acusados se han dado en Castilla y León, Extremadura y Asturias. La población ha crecido en siete regiones y se ha reducido en las 10 restantes.

Los republicanos del Congreso de EU alcanzaron hoy un acuerdo para aprobar antes de Navidad el plan fiscal que ha impulsado el Presidente, Donald Trump, y que propone notables recortes de impuestos para los ricos y las empresas.

El pacto se alcanzó a puerta cerrada y de forma unilateral por un grupo de legisladores republicanos que están inmersos en negociaciones con la oposición demócrata para “reconciliar” las iniciativas aprobadas anteriormente por el Senado y la Cámara de Representantes, que tenían importantes diferencias.

Según medios locales, el acuerdo recoge una bajada del 35 por ciento al 21 por ciento en el actual impuesto de sociedades que pagan las empresas, así como un descenso de la carga impositiva para los hogares con más ingresos, que ahora deben pagar un 39.6 por ciento y verán descender ese porcentaje a un 37 por ciento.

Los detalles completos sobre el acuerdo se harán públicos a finales de esta semana, pero, por el momento, los expertos ya hablan del mayor cambio en el sistema tributario de EU desde 1986.

Si la última versión del plan fiscal consigue el voto favorable del Congreso, Trump podrá anotarse su primera victoria legislativa desde que llegó a la Casa Blanca el pasado 20 de enero.

“Queremos dar a ustedes el pueblo estadounidense, un recorte gigante de impuestos para Navidad. Y cuando digo, gigante, lo digo de verdad, gigante”, aseguró Trump, quien ha pedido repetidamente al Congreso que le envíe antes de Navidad un plan fiscal para que él pueda firmarlo y convertirlo en ley antes de final de año.

En un acto en la Casa Blanca, Trump rechazó la idea de que su reforma tributaria beneficia a las grandes empresas y aseguró que está cumpliendo su promesa electoral de aprobar una ley que beneficiará a las “familias trabajadoras que son la columna vertebral y el latido del corazón” de Estados Unidos.

Para mostrarlo, llamó al podio a diferentes familias que hablaron sobre cómo el plan fiscal, cuyos detalles finales se desconocen, podría beneficiarles.

“Esperamos poner este dinero en reformas para nuestro hogar de las que queremos ocuparnos, y también esperamos ahorrar dinero para que nuestros hijos puedan ir a la universidad”, dijo Adam Kovac, acompañado de su mujer, Lindsay, y sus dos hijos, todos procedentes del estado de Ohio. 

Más allá de insistir en que su plan fiscal ayudará a las familias trabajadoras, Trump dijo hoy a la prensa que había cambiado su visión sobre el impuesto de sociedades al acceder que sea del 21 por ciento y no menor al 20 por ciento, idea sobre la que había estado insistiendo en las últimas semanas.

Los legisladores republicanos han estado negociando durante dos semanas sobre el aspecto final que tendrá la reforma tributaria, que debe votarse de nuevo en el Senado y la Cámara Baja.

Los republicanos de los estados donde los estadounidenses pagan más impuestos, como California, Nueva York y Nueva Jersey, pidieron a sus correligionarios que la versión final incluyera deducciones en impuestos estatales y locales, con el fin de que los ciudadanos de esos territorios no fueran los que más pagan en todo EU.

Finalmente, según medios locales, el acuerdo de principios permitirá deducir hasta 10 mil dólares en impuestos estatales y locales, especialmente aquellos sobre la renta o la propiedad.

El acuerdo también incluye una de las propuestas más polémicas que ya aprobó el Senado: la derogación de una de las provisiones clave de la reforma sanitaria que aprobó en 2010 el entonces Presidente, Barack Obama, y que obligaba a todos los estadounidenses a tener seguro médico o enfrentarse a una multa.

Hasta ahora, a pesar de contar con mayoría en ambas Cámaras, los republicanos no han podido aprobar una ley para eliminar la reforma sanitaria, aunque la derogación de esa parte clave sobre seguros médicos y otras medidas aprobadas anteriormente por Trump podrían debilitarla.

En la práctica, los demócratas han sido excluidos del proceso de redacción de la nueva versión de la reforma fiscal, aunque hoy se celebró una reunión bipartidista para limar detalles.

En esa reunión, los demócratas criticaron la reforma fiscal y pidieron a los líderes republicanos que, antes de cualquier voto, permitan que tome posesión el nuevo senador por Alabama, el demócrata Doug Jones, que venció este martes al candidato republicano Roy Moore, acusado de abusos sexuales.

El triunfo de Jones reduce la ventaja que tienen actualmente los republicanos en el Senado, por lo que si toma posesión, estos podrían tener más difícil aprobar su plan fiscal.

La posibilidad de un fracaso en las negociaciones para renovar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), que une a Estados Unidos, México y Canadá desde 1994, es real. Hasta el punto de que el subsecretario de Agricultura estadounidense, Ted McKinney, está pidiendo públicamente al sector que haga planes de contingencia para protegerse ante tal eventualidad. La agrícola será, según la agencia de calificación de riesgos Standard & Poor's, la industria que sienta el primer impacto directo. También una de la que más está presionando en Washington para evitar la salida de EE UU del mayor acuerdo comercial del planeta.

El campo fue un hervidero de votos para la victoria electoral de Donald Trump hace un año en las presidenciales. Pero, aunque los agricultores y granjeros son favorables a la “modernización” de los tratados comerciales que tiene EE UU con el resto de sus socios, especialmente el norteamericano, también le dice que el pacto es útil para sus intereses y la negociación no puede ir a la deriva.

Esta semana se celebra en Washington una nueva ronda de discusiones a nivel técnico para tratar de avanzar en algunas cuestiones y así allanar el camino a los negociadores principales, cuando a comienzos de años se reúnan en Canadá. McKinney, que está a cargo de comercio y asuntos agrícolas internacionales, dice que los trabajos no avanzan a estas alturas como esperaba.

Lo prudente ante este atolladero, opina en una entrevista concedida a un medio especializado del sector, es que los productores de grano y de carne empiecen a tomar medidas. “Sabemos muy bien lo que piden, pero les aconsejamos a todos que se preparen con plantes de contingencia”, dice. En este sentido, señala al futuro, los productores deberían ver formas de diversificar sus negocios:  no concentrar en México y Canadá el grueso de sus ventas en el exterior, como ocurre ahora.

El Departamento de Agricultura está dirigido por Sonny Perdue, que hace un mes hizo un comentario en un tono similar. Entonces dijo que estaba en discusiones con la Administración Trump y el Congreso para ver la manera de mitigar los efectos de un fracaso en la negociación comercial para proteger a los productores y responder al efecto negativo en los precios por el alza de los aranceles.

Baches en el camino

Tanto Perdue como McKinney tratan de ser optimistas. Creen que hay margen para que el TLC 2.0 sea aún una realidad. EE UU busca con la negociación eliminar subsidios que considera injustos para el campo estadounidense, porque esas ayudas permiten a los productores extranjeros vender por debajo del precio de mercado. “Habrá baques por el camino que crearán nerviosismo”, señalan.

McKinney culpa de la falta de progresos en la renegociación del TLC a la contraparte mexicana y canadiense. Pero el sector lleva meses expresando su frustración porque considera que no tiene el peso suficiente para influir en la negociación, como otras industrias. Washington insiste que entiende las “consecuencias” trágicas que tendría el abandono pero creen que los agricultores sabrán adaptarse.

“Si alguien se pregunta si el equipo del Departamento de Agricultura está dando a conocer los puntos de vista del sector, sí, lo estamos haciendo”, concluye McKinney, “alto y claro”. Los expertos de Goldman Sachs y Bank of Montreal ya están elaborando informes en los que analizan el potencial impacto del fracasoen la negociación, porque no descartan que EE UU de el paso.

El propio Trump amenazó en agosto con levantarse de la mesa si no veía progresos para esta primavera. Robert Lighthizer, el principal negociador de EE UU, también dijo en un comunicado tras la quinta ronda que le preocupaba los escasos avances que se estaban registrando y agregó que no ve muestras de que México y Canadá quieran comprometerse seriamente con las conversaciones.

El secretario estadunidense de Justicia Jeff Sessions dijo el martes que un ataque la víspera en el metro de Nueva York mostró en “los términos más sombríos” que las fallas del sistema de inmigración son un problema de seguridad nacional.

En una conferencia de prensa con la nueva secretaria de Seguridad Nacional, Sessions dijo que los dos ataques terroristas en Nueva York en meses recientes fueron lanzados por hombres que estaban en Estados Unidos “como resultado de políticas de inmigración fallidas”.

Las autoridades dicen que un inmigrante de Bangladesh de 27 años planeó el fallido ataque suicida del lunes en una estación del metro neoyorquino.

Sessions llamó de nuevo al Congreso a fortalecer las leyes de inmigración y dijo que el gobierno del presidente Donald Trump está dando pasos para hacer cumplir más estrictamente las leyes de inmigración. Entre esos pasos, dijo, ha contratado 50 jueces de inmigración desde enero y planea contratar otros 60 en los próximos seis meses para lidiar con casos retrasados que han “abrumado” el sistema de inmigración.

El secretario dijo que la carga de casos se ha triplicado desde el año fiscal del 2009, pero “con el gobierno del presidente Trump hemos dado pasos para reducir el retraso”.

Dijo además que los cruces fronterizos por inmigrantes indocumentados está ahora en su nivel más bajo en 45 años, pero prometió que “la cifra puede ser cero. Podemos lograrlo”.

Sessions habló en una conferencia de prensa con la nueva secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen M. Nielsen. Ella dijo que las agencias del orden están redoblando sus esfuerzos para capturar a miembros de la MS-13 y otras pandillas violentas que han llegado de Latinoamérica. Agregó que los asesinatos pandilleros y otros actos de violencia no serán tolerados por las comunidades estadunidenses.

Apuntó que miembros de la MS-13 son acusados de cometer asesinatos en Maryland, Virginia y Nueva York. Una característica de la pandilla, que tiene lazos con Centroamérica, es múltiples cuchilladas en el cuerpo de la víctima.

La MS-13 es un blanco importante del gobierno de Trump en su vasta campaña contra la inmigración. Las autoridades dicen que una redada nacional en octubre llevó a la captura de más de 200 miembros.

Sessions les dijo más tarde a reporteros que había depositado un voto en ausencia en la elección especial del martes por el escaño senatorial de Alabama, pero declinó decir por quién votó, diciendo que respetaba “la santidad de la votación”. El ganador ocupará el escaño que tenía Sessions antes de ser nominado para secretario de Justicia por Trump.

El republicano Roy Moore, que batalla acusaciones de agresión sexual, se enfrenta con el demócrata Doug Jones.

El atentado “terrorista” de ayer, en un pasillo del sistema del metro en Nueva York, ha sido de inmediato utilizado políticamente por el gobierno de Donald Trump para impulsar sus políticas antinmigrantes y justificar de nuevo las guerras más largas de la historia de este país.

A las 7:20 hora local del pasado lunes un hombre detonó una bomba casera atada a su cuerpo al interior de un pasillo peatonal dentro del complejo de transporte público más transitado de la ciudad de Nueva York, el cual conecta con tres líneas de metro entre Times Square y la Octava Avenida donde también se ubica la central de autobuses (Port Authority Bus Terminal).

La explosión se escuchó en los túneles del metro debajo del centro de Manhattan mientras que el humo circuló en partes de la central de autobuses, provocando pánico y una respuesta masiva de las autoridades policiales en hora pico en uno de los lugares más ocupados de la ciudad. Cuatro personas sufrieron heridas, ninguna grave.

El sospechoso del atentando sobrevivió y fue detenido por la policía. Identificado por las autoridades como Akayed Ullah de 27 años de edad, el inmigrante de Bangladesh que reside legalmente en Brooklyn sufrió quemaduras y se encuentra en estado serio en el hospital público Bellevue. Emigró a Estados Unidos en 2011 con una visa permanente bajo el patrocinio de un familiar residente aquí.

Seleccionó la ubicación por sus carteles de Navidad, recordando atentados parecidos en Europa contra mercados navideños y dijo que su acto fue en respuesta a bombardeos estadunidenses contra el Estado Islámico (EI) en Siria y otros lugares, informaron oficiales de seguridad pública al New York Times, indicando que Ullah está hablando con ellos en el hospital.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, informó poco después del atentado que “esto fue un atentado terrorista” pero que fue un acto solitario y que no se habían detectado a otros conspiradores ni más explosivos. Agregó que “la selección de Nueva York siempre es por una razón, porque somos un faro al mundo, y realmente demostramos que una sociedad de muchas fes y orígenes puede funcionar”. Acusó que “los terroristas desean minar eso”.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, recordó que “esto es Nueva York, somos un blanco para muchos que desean hacer una declaración contra la democracia, la libertad. Tenemos la Estatua de la Libertad en nuestro puerto”. Señalando que cualquiera puede construir una bomba casera para actos viles, afirmó que por otro lado “este es Nueva York y todos contribuimos juntos… regresemos a trabajar, no permitiremos que nos interrumpan”.

Pero el mensaje del gobierno de Trump fue diferente, enfatizando la necesidad de medidas antimigrantes y control fronterizo. Pocas horas después del incidente, el presidente, en una declaración donde se le olvidó una vez más expresar su solidaridad, calificó el incidente como un “intento de ataque de asesinato masivo” y argumentó que el sistema migratorio “flojo” permite el ingreso de “demasiadas personas peligrosas e inadecuadamente verificadas” al país. Concluyó que la “migración en cadena de familias extendidas” es “incompatible con la seguridad nacional”, e instó a que el Congreso adopte sus medidas para poner fin a este tipo de migración entre familias y ampliar las fuerzas de control migratorio.

La vocera de la Casa Blanca Sarah Huckabee Sanders declaró que el atentado “resalta la necesidad de que el Congreso trabaje con el presidente sobre reformas migratorias para mejorar nuestra seguridad pública y la seguridad fronteriza. Subrayó que “la política del presidente llama por un fin a la inmigración en cadena”, en referencia a la inmigración de familiares de residentes inmigrantes en este país. “Si su política hubiera sido implementada, entonces a este atacante no se le hubiera permitido venir al país”, concluyó.

Afirmando que las operaciones militares contra EI han tenido “grandes logros”, repitió el mantra que se originó en el 11-S de 2011: “tenemos que destruir la ideología malévola detrás de EI y atentados como el de hoy”.

Este fue el segundo atentado en Nueva York en dos meses por alguien actuando de manera “solitaria” pero “inspirado” por EI. El 31 de octubre, el día de Halloween, un inmigrante de Uzbekistán con residencia legal atropelló deliberadamente a gente en un carril para bicicletas matando a ocho (siete de ellos parte de un grupo de amigos argentinos visitando la ciudad) e hiriendo a por lo menos 12, en lo que fue calificado como el peor atentado “terrorista” en esta ciudad desde el 11-S.

Aunque al fin del día, gran parte del sistema de transporte regresó a la normalidad, durante las primeras horas toda línea del metro suspendió paradas en la Calle 42 al centro de Manhattan, y la masiva central de autobuses fue evacuada. En las calles aledañas, un ejército de vehículos de emergencia congestionaron la zona, con pasajeros tratando de entender qué ocurría y cómo llegar o salir de la zona para llegar a sus destinos. Esta noche, casi todo transporte estaba funcionando normalmente y el alcalde anunció que no hay más “amenazas creíbles” en este momento.

Sin embargo, se avisó que había un incremento en la presencia de fuerzas de seguridad pública en puntos claves de la metrópolis.

Pero, como todos dicen, este es Nueva York, y también brotó la actitud desafiante y el humor negro. En las calles y en las redes habían mensajes de solidaridad y otros como el que afirmaba que “fuera de Nueva York todos gritan atentado terrorista con horror, mientras aquí dentro de Nueva York uno se queja de que el gran logro de un perdedor fue demorar mi viaje de metro por otros 38 minutos”. Otro afirmaba que “la línea F no necesita una bomba casera para estar siempre demorada de chingada”. El periódico satírico The Onion resumió la actitud: “Funcionarios del transporte público aseguran a los neoyorquinos que el metro hoy funcionaría igualmente de la chingada como siempre”.

Para el representante demócrata Luis Gutiérrez, de ascendencia puertorriqueña, no hay otro asunto más importante en el debate presupuestario, que proteger a cientos de miles de jóvenes inmigrantes de la deportación. 

El futuro de estos inmigrantes, que fueron traídos al país de manera ilegal cuando eran niños, es uno de los temas más espinosos por resolver, ahora que la Casa Blanca y el Congreso tratan de evitar una parálisis en las operaciones del gobierno, algo que nadie quiere. 

Los demócratas de la cámara baja y su líder, Nancy Pelosi, insisten en que se resuelva la problemática de los llamados dreamers, como se les conocer a estos jóvenes inmigrantes, como parte del paquete integral que conjunta los pendientes legislativos, incluyendo gasto militar, ayuda para desastres y atención médica de bajo costo para menores de edad. 

"¿Quieres un presupuesto bipartidista y quieres mi voto? Entonces propón un presupuesto estadounidense, que eventualmente incluya la posibilidad de que nuestros dreamers puedan ser libres", dijo Gutiérrez. "Es lo correcto". 

Al líder de la bancada demócrata en el Senado Chuck Schumer también le importan los dreamers, pero él no va a poner todo en riesgo por la inmigración. Sus prioridades políticas se centran en los 10 candidatos demócratas al Senado que buscan la reelección el próximo año en estados donde el presidente Donald Trump ganó en el 2016. Muchos de ellos no quieren tener nada que ver con una parálisis del gobierno por inmigración. 

"Entiendo de dónde viene tanto fervor. No estoy en favor de votar por cerrar el gobierno", dijo el senador demócrata Joe Manchin, de West Virginia, donde Trump ganó con casi el 70% del voto. "Hay muchas cosas que me entusiasman. Pero no voy a hacer sufrir a 300 millones de personas porque no puedo hacer que el proceso funcione como debería". 

Los demócratas de ambas cámaras están divididos mientras los líderes tratan de concretar un acuerdo sobre gastos para el 22 de diciembre y así evitar un cierre.

A la controversia por la propuesta del presidente Donald Trump de acabar con la inmigración en cadena, la cual permite a familiares de ciudadanos de EEUU conseguir su residencia, se suma el apoyo del director de la principal agencia migratoria de su gobierno.

El director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), expresó su apoyo total y directo a una reforma migratoria que ponga fin a la lotería de visados y a las peticiones de familiares que residen fuera del país, informó The Hill.

De acuerdo con la columna de opinión que escribió Lee Francis Cissna para el medio capitalino, el alto funcionario migratorio de Trump apuesta por un programa basado en méritos parecido al RAISE Act.

Este es el controvertido proyecto de ley que presentaron los senadores republicanos Tom Cotton y David Perdue, el cual es promovido reciamente por el propio presidente Trump.

“El sistema migratorio actual no funciona. Para ofrecer seguridad a ciudadanos estadounidenses, debemos reclutar a individuos con destrezas comprobadas y potencial. A la hora de elegir quién entra al país, debemos tomar en cuenta sus méritos: sus habilidades, nivel académico y su potencial de contribución al país. La decisión no se debe basar en programas de lotería”.

Para el director de USCIS el sistema migratorio actual de EEUU cuenta con dos importantes fallas: la lotería de visas y el programa que permite a inmigrantes naturalizados pedir a familiares que viven fuera de Estados Unidos.

El director de la agencia de inmigración asegura que ninguna de las dos políticas toma en cuenta las necesidades económicas o prioridades de seguridad nacional del país. “Impiden localizar a los mejores candidatos ya que no hay modo de evaluar sus destrezas, nivel educativo o conocimiento del inglés”, destacó.

Por último, Cissna aseguró que el proyecto migratorio del presidente Donald Trump busca fomentar una estabilidad financiera y de seguridad al permitir el ingreso únicamente a personas altamente capacitadas que contribuyan al crecimiento del país y se integren a la sociedad.

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