Opinión

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La mañana del 22 de abril de hace 25 años fue una de las más trágicas para Guadalajara, Jalisco, ya que ese día explotaron 13 kilómetros de calles, dejando una estela de más de 200 muertos, 800 heridos y 15 mil personas sin vivienda. Guardando las proporciones, cualquier día podría ocurrir lo mismo en el estado de Puebla por la negligencia oficial y como resultado de las nuevas estrategias de los huachicoleros para esconder el combustible robado, así como distribuirlo para no ser detectado.

Los halconcitos –que son niños y adolescentes– cuentan con singular detalle cómo en municipios de Palmar de Bravo, de Quecholac, de Tecamachalco, de Huixcolotla y Tochtepec, entre otros lugares, ahora se utiliza la modalidad de rentar cisternas en casas particulares para ocultar el combustible robado y utilizar un sistema “hormiga” para transportar el hidrocarburo.

A los propietarios de cisternas con una capacidad de más de 20 mil litros de almacenaje les pagan 12 mil pesos mensuales para utilizar ese espacio.

Y a los que tienen cisternas de menos de 20 mil litros y un mínimo de 10 mil litros, les pagan 6 mil pesos al mes.

De esta manera se ha eliminado los grandes contenedores o bidones para acumular la gasolina y el diesel robados, y que podían ser localizados desde el aire.

Muchas personas ante la posibilidad de ganar dinero han construido cisternas en sus casas o han ampliado o adaptado las que ya tenían.

La principal característica del uso de estas cisternas es que las han conectado a la red del drenaje, mediante un sistema que les permite vaciar su contenido al sistema de captación de aguas de desecho.

Cuando entra el Ejército o la Policía a las comunidades a realizar operativos de decomiso de combustible robado, los dueños de las cisternas abren las tuberías que dan al drenaje para eliminar la gasolina o el diesel robado, es decir se deshacen de las evidencias con que los podrían acusar de tener bajo su propiedad hidrocarburo hurtado.

Los halcones o halconcitos, que se ubican en caminos, calles, cruceros, veredas o en cerros, avisan por radio de la presencia lejana de las fuerzas de seguridad pública, para que a quienes guardan el producto en cuestión les de tiempo arrojarlo a la red de drenaje.

Dicho sistema es una auténtica bomba de tiempo. Un juego a la ruleta rosa de las comunidades en donde se practica este sistema de guardado del huachicol.

El hidrocarburo, al caer al drenaje, en nada pierde sus características de componente químico, que lo hace flamable y explosivo. No importa que entre en contacto con el agua.

Y si varias cisternas arrojan al mismo tiempo el combustible al drenaje y se crea una acumulación importante de gasolina o diesel, una simple chispa, una colilla de cigarro, un carbón, un disparo o un cerillo puede provocar una gigante explosión y hacer volar calles enteras.

Tal como pasó en Guadalajara hace 25 años, cuando alguien arrojó grandes volúmenes de petróleo al colector de aguas negras y a las 10 de la mañana del miércoles de pascua, en un puesto de tacos una braza ardiente cayó al drenaje, lo que provocó que volaran 13 kilómetros de calles.

¿Qué podría pasar si un día arrojan muchos hidrocarburos al drenaje y se desata un enfrentamiento a tiros entre huachicoleros y militares o policías, y una bala o algo que se incendie cae al colector de aguas de desecho? La respuesta es sencilla: podrían volar pueblos enteros y sufrir la tragedia todos los seres humanos presentes, sean inocentes o culpables.

Utilizan las cisternas para dejar de emplear las pipas en el traslado del combustible robado y ser fácilmente localizado.

Ahora con recipientes de mediano tamaño, que se pueden ocultar fácilmente en vehículos, se llenas las cisternas o se saca de ahí el combustible robado para ser distribuido.

Es un sistema ingenioso, pero también una bestialidad que alguien, por ganar dinero fácil ponga en riesgo a su comunidad.

Y las autoridades se encuentran ausentes de evitar un desastre. Como siempre ocurre.

De las siete concesiones de AM y FM que licitó el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) en el estado de Puebla, en tres las empresas ganadoras no pagaron la contraprestación que ofrecieron, por lo que se les podría hacer efectiva la garantía de seriedad que tuvieron que entregar al momento de su registro.

Las empresas incumplidas son:

Tecnoradio SA de CV que “ganó” 37 frecuencias a nivel nacional, entre ellas una de FM en Huauchinango, Puebla, por la que ofreció 20 millones 100 mil pesos.

Centrado Corporativo SA de CV que en Puebla ganó 3 licitaciones de estaciones de FM, una en la región de Zacatlán, Chignahuapan y Tetela de Ocampo; otra en Acatlán de Osorio, y la tercera en Xicotepec de Juárez. Por la primera ofreció 20 millones 600 mil pesos, pero no hizo el pago; por la segunda 375 mil pesos, y por la tercera 5 millones 400 mil pesos. De estas dos últimas ya cubrió la contraprestación.

La tercera empresa incumplida es Detochomorocho Producciones SA de CV que ofreció por una frecuencia de FM con cobertura en la región de Chignahuapan, Zacatlán y Ahuazotepec 11 millones 50 mil pesos.

Los que sí cumplieron en tiempo y forma con la contraprestación son Luis Francisco Fierro Sosa que ofreció 133 mil pesos por una estación de AM en Izúcar de Matamoros y el empresario Luis Fernando Álvarez Laso, quien ganó una frecuencia de FM en Acatlán de Osorio en 405 mil pesos.

Luis Francisco Fierro se desempeñaba hasta 2015 como funcionario de la Comisión Ejecutiva para la Actualización y Modernización de la Procuración y Administración de Justicia, dependiente de la SGG en el sexenio de Rafael Moreno Valle, y Luis Fernando Álvarez es un empresario gasolinero de la Mixteca ligado al ex gobernador Mario Marín, a quien recurrió hace poco para poder instalar una antena en un cerro del municipio de San Jerónimo Xayacatlán.

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Este jueves la colonia Libanesa de Puebla, a través del Consejo de Socios Patronos del Centro Mexicano Libanés, le organiza una comida de despedida al ex gobernador Melquiades Morales Flores, quien el domingo partirá a Costa Rica como embajador de México en ese país centroamericano.

El banquete —al que están invitados los socios patronos, sus descendientes varones y algunas figuras como el gobernador José Antonio Gali Fayad; el delegado del IMSS, Enrique Doger Guerrero; el diputado federal y dirigente estatal del PRI, Jorge Estefan Chidiac; y el delegado del Infonavit, Antonio Kuri Alam— se efectuará en el salón Egden del Centro Mexicano Libanés, que preside José Yitani Maccise.

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Carlos Taboada Villanueva fue designado este martes como nuevo director del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Puebla, mejor conocido como penal de San Miguel.

Carlos Taboada, quien ya fue director del Cereso de Tepexi, se ha desempeñado como jefe de Registro y Fiscalización del ayuntamiento de Puebla, en la gestión de Enrique Doger Guerrero, y coordinador de delegados de la Secretaria de Comunicaciones y Transportes en la recta final del sexenio marinista.

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Entre algunos empresarios y vecinos de la región de Atlixco hay preocupación por la versión de que el llamado narco alcalde Eleazar Pérez Sánchez está siendo considerado por la actual administración estatal en algunas estrategias de gobierno.

Hay que recordar que el ex munícipe priísta de Atlixco no sólo se vio envuelto en escándalos de narco política, sino en millonarios desfalcos a la administración pública municipal por la desviación de recursos del Fondo de Infraestructura Social Municipal (FISM), según la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

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Wednesday, 24 May 2017 00:00

“Que nos ayuden a localizar a Belén…”

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En el clima de intimidación y miedo que como una marea negra está descomponiendo las relaciones humanas, sociales, políticas, familiares, de trabajo y de estudio en la República Mexicana, la desaparición de Belén Monserrat Cortés Santiago, estudiante de la carrera de comunicación y cultura de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), desde el 29 de abril pasado, cuando se dirigía a su domicilio después de sus labores del día, es una resonante campanada de alarma.

El 22 de mayo las autoridades de la UACM publicaron en estas páginas un desplegado con el nombre, la foto y los datos de Belén, y un llamado: Ayúdanos a encontrar a nuestra compañera.

Este 23 de mayo el doctor Hugo Aboites, rector de la UACM y colaborador de La Jornada en temas de educación, cultura y sociedad, sostuvo una conferencia de prensa, con la participación de la madre y el hermano de la estudiante desaparecida. El rector hizo un llamado sereno y apremiante a buscar y a encontrar a Belén Monserrat con la urgencia que exigen la situación y el tiempo trascurrido.

Desde su mismo inicio el mensaje denuncia el clima de violencia cotidiana contra las mujeres –todas– y, en los hechos, está dirigido a las autoridades, al pueblo de la Ciudad de México, y muy en especial a las universidades y los universitarios de esta nación: autoridades, cuerpos docentes y de investigación, estudiantes, todas, todos y ahora.

Reproduzco aquí las palabras del doctor Hugo Aboites.

Foto
Belén Monserrat Cortés Santiago, estudiante de la carrera de comunicación y cultura en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México

“En el clima de violencia cotidiana contra las mujeres esta universidad, como muchas otras, no puede permanecer indiferente. Apoyamos de inmediato a la familia yendo juntos a las autoridades para reiterar la denuncia y pedir una exhaustiva investigación con el Centro de Apoyo de Personas Extraviadas y Ausentes (CAPEA).

“La institución, estudiantes y maestros, ya aportan toda la información disponible para que las autoridades de investigación de la Ciudad de México hagan de inmediato su trabajo y lo hagan bien.

“Pero no esperamos pasivamente. Sabemos que si no tomamos la iniciativa y nos movilizamos existe un gran peligro de que Belén no aparece. Por esa razón, desde los primeros momentos estudiantes y profesores, principalmente de los planteles San Lorenzo Tezonco y Casa Libertad, han conformado brigadas para dar a conocer la foto y los datos de Belén a los vecinos del camino que debió seguir de su trabajo a casa. Se está buscando información que ayude a su localización. Estas brigadas continuarán esta semana.

Al mismo tiempo en algunos diarios ya se ha dado a conocer foto y datos, y por iniciativa de miembros de la comunidad se han publicado diversos artículos donde se denuncia la desaparición y se reclama su presencia.

Unas veinte precisas palabras de la señora Leticia Santiago, madre de Belén, completaron el mensaje del rector:

Pido ahora sí que nos ayuden a localizar a Belén. Donde quiera que sea, que se reporte. La extrañamos.

 
Wednesday, 24 May 2017 00:00

A cinco años del #YoSoy132

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La semana pasada se cumplió el quinto aniversario del movimiento #YoSoy132. No hubo marchas ni celebraciones que trascendieran a los medios de comunicación, aunque sí varias menciones editoriales, algunas entrevistas y no mucho más. No obstante, el año próximo, en el marco de las elecciones federales, podría ocurrir una resurgimiento de algunas de las expresiones del movimiento. Por ello vale la pena repasar este cómo se originó.

El movimiento se originó como expresión de solidaridad con estudiantes de la Universidad Iberoamericana, quienes manifestaron una creativa protesta en contra del manejo de prensa que reportó la visita del candidato Enrique Peña Nieto a las instalaciones de esa universidad el 11 de mayo de 2012. Ofendieron a los estudiantes las declaraciones de Pedro Joaquín Coldwell, presidente nacional del PRI quien, entrevistado al término del evento por Radio Ibero, calificó de “intolerantes”, y probablemente externos a la Universidad, a los jóvenes que abuchearon al candidato en su presentación y a la salida del acto.

La respuesta se plasmó en un video, difundido por YouTube el 14 de mayo, en el que 131 jóvenes se acreditaban como estudiantes de la UIA. Cada uno mostraba su credencial, diciendo su nombre y número de cuenta. Algunos, además, decían “somos estudiantes de la Ibero, no acarreados, no porros”. El video duraba once minutos, tiempo suficiente, sin embargo, para desatar un enorme movimiento en redes sociales.

Los primeros en organizarse fueron estudiantes de IES privadas (Ibero, ITESM, Anáhuac e ITAM), convocando a una marcha y plantón en las instalaciones de Televisa el 18 de mayo, así como a una concentración masiva en la Estela de Luz el 23. El grupo convocante original sugería difundir estas propuestas mediante los hashtags #Marcha#YoSoy132 y #YosSoy132. Fue tal éxito de la convocatoria en el circuito de redes, que horas después de su difusión la consigna “Yo soy 132” había alcanzado la primera posición en México y el mundo dentro de la lista de trending topics de Twitter.

La concentración en la Estela de Luz fue convocada en Facebook, Twitter y YouTube bajo las consignas “¿Quieres cambiar la historia de México?” y “Todos a la Estela de Luz”. El principal punto del programa fue la lectura del documento de exigencias redactado, como ya se indicó, al seno del grupo convocante. En éste se indica, en primer lugar, que el movimiento ya identificado como “#YoSoy132”, “hace del derecho a la información y del derecho a la libertad de expresión sus principales demandas.”
La protesta en Televisa repercutió en lograr una mayor visibilidad en los medios de comunicación convencionales (prensa, televisión y radio), y generó expectativas sobre la concentración del 23 de mayo. El mitin de la Estela de Luz reunió a los estudiantes de las universidades privadas con un nutrido contingente de jóvenes procedentes de instituciones públicas, en especial la UNAM, la UAM y el IPN. En esa reunión fue leída una primera “declaración y pliego petitorio”, formulado por el núcleo organizativo original.

Dicha documento, conocido como Primer Comunicado de la Coordinadora del Movimiento #YoSoy132, expresaba: “Somos un movimiento ajeno a cualquier postura partidista y constituido por ciudadanos. Como tal, no expresamos muestras de apoyo hacía ningún candidato o partido político, pero respetamos la pluralidad y diversidad de los integrantes de este movimiento. Nuestros deseos y exigencias se centran en la defensa de la libertad de expresión y el derecho a la información de los mexicanos, en el entendido de que ambos elementos resultan esenciales para formar una ciudadanía consciente y participativa. Por lo mismo, promovemos un voto informado y reflexionado.” Además articulaba cinco demandas en torno a la exigencia de democratización de los medios.

1. Exigimos la instauración en todos los medios informativos (radio, televisión y medios impresos) de instrumentos que resguarden el interés social. 2. Exigimos someter a concurso producciones para los canales públicos de permisionarios en las distintas escuelas de comunicación. 3. Exigimos hacer del acceso a internet un derecho constitucional efectivo, en los términos que establece el artículo 1° de nuestra Carta Magna. 4. Exigimos abrir espacios de debate entre jóvenes, académicos y los medios de comunicación sobre las demandas aquí expuestas. 5. Exigimos garantizar la seguridad de los integrantes de este movimiento, de quienes se expresan libremente a lo largo del país y, en particular, de los periodistas que han sido alcanzados por la violencia.

Pese a la intención de remarcar su carácter ajeno a los partidos y candidatos, el movimiento fue, desde su inicio, nutrido por la inconformidad de jóvenes en contra de la opción presidencial del PRI personalizada en el candidato Enrique Peña Nieto. No sólo porque el incidente original de la protesta tuvo ese protagonismo, sino también por las preferencias políticas de la gran mayoría de los universitarios en la Ciudad de México.

Lo más importante, sin embargo, fue la idea de generar de inmediato un mecanismo de articulación entre los estudiantes que estaban participando en el movimiento. Surgió así la convocatoria para una Primera Asamblea Universitaria, realizada en la sede de la UNAM el 31 de mayo. La reunión fue exitosa. Se presentaron representantes o voceros de más de cincuenta instituciones de educación superior y debatieron en mesas de trabajo un sinnúmero de aspectos de la agenda social, política, económica, educativa y cultural del país. Aunque se fijaron acuerdos, también se tomó la prudente decisión de someter éstos a la ratificación de asambleas universitarias de base. No obstante reconocer el carácter provisional de los acuerdos de la asamblea de Ciudad Universitaria, la prensa del día siguiente enfatizó la tendencia anti Peña Nieto expresada en aquella reunión.

Wednesday, 24 May 2017 00:00

Del auditorio a cinco ‘aztecas’

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La reforma de la educación básica y media ha sido el tema central del hacer y decir del gobierno. Es normal que haya acaparado el espacio en todos los foros y medios: por su importancia, sin duda, y en relación directamente proporcional a los desatinos de los aprendices que se consideran redentores de la patria escolar.

El nivel superior, entonces, ha pasado inadvertido durante 5 años, aunque no del todo: el 9 de mayo, el maestro Jorge Valls, secretario general ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), publicó en estas páginas una reflexión sobre la profesión docente. “El docente —armó— es el pilar fundamental de la formación de los estudiantes, para ‘darles’ la mejor preparación académica y una formación integral que les permita ser mejores ciudadanos, en el entendido que el desarrollo profesional del docente ‘sustenta’ el buen desarrollo del estudiante”.

Además de esta lamentable definición que concibe al profesor como el actor que da, prepara, forma y sustenta a ese otro, el estudiante, pasivo, ignorante, carente, urgido de muletas que lo sostengan, dio a conocer cifras oficiales sobre los académicos en las instituciones de educación superior del país.

En 1960, había 10 mil profesores universitarios. Valls, con datos del ciclo 2015-2016, arma que ya son, casi, 400 mil. Si 56 años después contamos con 390 mil académicos adicionales, una división arroja que han sido necesarias, como promedio anual, 6 mil 840 contrataciones. No es poca cosa: equivale a incorporar a 19 personas cada día, incluyendo sábados, domingos y fiestas de guardar. Cabían antes en el Auditorio Nacional; hoy repletarían cinco veces el Estadio Azteca renovado.

De esa magnitud ha sido la incorporación del personal académico que, de acuerdo a otra noción de docencia, con base en el conocimiento que tienen, han de ser capaces de generar, junto a los estudiantes, relaciones, estrategias y ambientes de aprendizaje que permitan, justo en y por ese vínculo, avanzar en el conocimiento de todos, sin excluir a los propios docentes: el que “enseña”, dice el sabio, aprende dos veces. Sólo 24% tienen tiempo completo (96 mil) y contratados por horas-pizarrón hay 300 mil, que se encargan de 50% de los cursos, sobre todos los iniciales.

Muchos son trabajadores a destajo que, al acumular clases a la semana, se convierten en docentes de tiempo repleto. Otros, profesionistas con empleo en mercados alternos, dan alguna clase sin que lo que perciben sea la base del ingreso familiar.

45% tiene una antigüedad en el ocio de cuatro años o menos. Si se distingue por régimen, público o privado, en el sector de escuelas particulares son 6 de cada 10 los que tienen poca antigüedad, lo que indica una mayor rotación asociada a peores condiciones laborales.

La otra mitad concentra a una buena parte en edades cercanas a la jubilación que, en general, los desbarranca económicamente. Seguirán ahí hasta que el cuerpo aguante. Para ser docentes, lo que se les ha pedido es un certificado de estudios: que conste que sepan. ¿Y saber enseñar, o mejor, ser diestros en la creación de ambientes de aprendizaje? Eso es fácil, cualquiera lo puede hacer.

Craso error: en la educación superior mexicana tenemos, además de la planta académica estratificada, una falla pedagógica común. En pocas palabras: para la docencia, los profesores de la educación superior somos, y hemos sido, improvisados. Nos urge aprender de, y con, los colegas especialistas, ellos sí, en el ocio docente. ¿Una profesora de primaria, normalista, acompañando a un doctor para que aprenda a organizar sus clases? Sería genial, pero hay un problema: implica pensar en lo que viene siendo una reforma educativa en serio, y, lástima, eso sí que no se lo maneja este gobierno.

Wednesday, 24 May 2017 00:00

Del laboratorio a la calle

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Pensar en “la agenda de los argentinos” es arriesgado porque implica realizar un intento por universalizar la enorme diversidad de consumos culturales que desarrollan los habitantes del país. Es, en esta línea, desconocer la multiplicidad de prácticas individuales y privadas que constituyen las experiencias mediáticas (y no mediáticas) de cada persona. Por tanto, imaginar “la agenda” como si fuese una única y gran referencia genera el primero de los obstáculos. Como si el menú informativo de los millones y millones de ciudadanos pudiera definirse –únicamente– a partir de los productos generados en los medios de comunicación tradicionales. Sin embargo, si se corre a un lado el juicio sociológico –ese que en la posmodernidad impide la supervivencia de los grandes relatos y desconfía del optimismo de las clasificaciones ambiciosas– es posible plasmar algunas líneas acerca del lugar asignado a la ciencia y a sus protagonistas, los científicos, en el espacio público. ¿A quién le interesa la ciencia? ¿Se debe apuntar a un público cautivo o intentar cautivar a todos? A continuación, se ensayan una serie de puntos que pueden servir para reflexionar al respecto.

1. Para empezar, una respuesta automática que surge como producto de la inercia y de cierto instinto apresurado (aunque positivo): las temáticas científicas (las investigaciones en salud, las innovaciones en el agro y los avance nanotecnológicos, entre otras) presentan una relevancia insoslayable. Ya nadie podrá decir que Argentina puede prescindir de la ciencia, pues el reconocimiento de su importancia ha devenido en un axioma incuestionable en las dinámicas cotidianas. Se trata de un triunfo simbólico que en el futuro deberá materializarse en mejores condiciones de trabajo para los científicos en ejercicio (salarios dignos, infraestructuras e insumos para competir a escala internacional), en nuevas posibilidades para los jóvenes talentos que aún no ingresaron al sistema y, por otra parte, en la multiplicación de los espacios destinados a los procesos de enseñanza y aprendizaje de las ciencias.

2. ¿La ciencia tiene más presencia en la vida cotidiana de los argentinos? Durante la última década, Argentina fue testigo de un proyecto de popularización de las ciencias sin precedentes. Miles de personas han observado valiosos productos televisivos (como Científicos Industria Argentina y Alterados por pi), han visitado infraestructuras de primer nivel internacional dedicadas a la producción y a la circulación del conocimiento (como Tecnópolis), y han leído colecciones de libros enteras dedicadas al campo. Desde aquí, figuras como Adrián Paenza y Diego Golombek –entre tantos– aportaron cuotas significativas de esfuerzo y talento. Y con ellos, un mito ha sido derribado: la popularización del conocimiento no equivale a disminuir la calidad de los mensajes. El público no representa una masa homogénea a la que es necesario brindar contenidos masticados ni análisis superficiales. La aguja hipodérmica ya no pincha como antaño y el esfuerzo de los sociólogos y comunicólogos debe concentrarse en mejores explicaciones. La ciencia tiene sentido si se comunica y los enunciados científicos adquieren cuerpo si los interlocutores que los reciben mantienen el mismo código. Como no es admisible el hermetismo: ¿ciencia para quién? ¡Ciencia para todos!

3. Sin embargo, para que los mensajes científicos sean comunicados sin resignar rigurosidad y precisión, se torna indispensable la elaboración de una perspectiva capaz de quebrar sentidos comunes y desarmar los mitos que componen el edificio histórico de la ciencia. Sobre todo, porque los mensajes que conforman “la agenda de los argentinos” están plagados de ellos. A continuación, algunos ejemplos. 

Los científicos son genios encerrados en castillos de marfil. Por el contrario, forman parte de contextos y climas de época, trabajan junto a colegas que los ayudan y, en general, desarrollan trayectorias socioeconómicas que les brindan posibilidades de acción que otros individuos, en condiciones menos favorables, jamás experimentan. A menudo, se resta importancia a la desigualdad en el acceso a estudios de grado y posgrado, indispensables para la formación de los expertos. En definitiva, sus contribuciones son importantes en la medida en que colaboran en el avance y en el progreso de un determinado campo de estudio fundamental para el progreso social.  

Los científicos son seres extraños que trabajan en la producción del conocimiento y en la socialización de los beneficios. Todos los prejuicios asociados a sus labores (sus guardapolvos blancos que parecen “tatuados”, su aparente “locura”, sus problemas de empatía, su aburrida personalidad) limitan sus posibilidades de construir identidades tanto hacia el interior como al exterior de la comunidad. Y como si fuera poco, ello deviene en la construcción de una red de prejuicios que nunca se ajusta demasiado a sus realidades.  

La ciencia es un campo reservado al trabajo de los hombres. Es indispensable que las luchas de género se promuevan en todos los frentes. En este sentido, como la ciencia constituye un escenario social, no está exenta de tensiones de poder simbólicas. Para que el paisaje científico sea más equilibrado y saludable es muy importante que se democraticen las condiciones de acceso y participación de las mujeres en la ciencia, al tiempo que se distribuyan de una manera más equitativa los cargos jerárquicos en las instituciones del área. 

Cada campo científico debe funcionar de manera autónoma. Por el contrario, es posible señalar que las departamentalizaciones obturan las oportunidades de diálogo entre las disciplinas. Tanto la clásica división entre “ciencias básicas y aplicadas”, o bien su fórmula actualizada “ciencias útiles e inútiles”, son segmentaciones nocivas. En contraposición a ello, cualquier trabajo debe sostenerse a partir del aporte de diversos espacios que dotan de complejidad al producto final y habilitan los caminos hacia la transformación social. 

Ciencia es sinónimo de conocimiento. Si bien el método científico constituye el abordaje hegemónico que utilizan los seres humanos para poder educarse en el contexto actual, la familia, el barrio, los amigos y los compañeros de trabajo también educan y constituyen ejes no institucionalizados aunque centrales en los procesos de socialización contemporánea.

4. Cualquier análisis sobre la comunicación de mensajes científicos no puede prescindir de una reflexión política. Nadie puede desconocer los reclamos salariales y la representatividad de los 500 científicos que –pese a haber sido recomendados– no ingresaron a Conicet. Después de las movilizaciones, la historia ya no será susceptible de ser narrada de la misma manera. Los obstáculos tienen la ventaja de fortalecer los músculos sociales y sobre todo de sentar precedentes. Se requiere de una articulación planificada entre la dirección que debe adquirir el rumbo científico y las necesidades sociales a lo largo y lo ancho del territorio, y que los medios se hagan eco de esta clase de debates para recuperar voces silenciadas y otorgarles mayor visibilidad.  

5. Las temáticas científicas que componen “la agenda de los argentinos” se escogen en virtud de dosis variables de: sentido común, siempre que los grandes medios seleccionan acontecimientos que ya están en la superficie y las reconvierten en hechos noticiables (funcionan como usinas informativas); oportunidad, cuando a un investigador “X” le otorgan un premio de relevancia internacional y, de repente, su tema se ubica como el más importante; coyuntura, cuando algún suceso susceptible de una mirada científica (por ejemplo, la erupción de un volcán) se torna central para una determinada población y los medios se esfuerzan por reflejarlo; y periodicidad, que se descubre en ciertos temas que –sin excepción– emergen durante determinadas épocas del año (los mosquitos o los virus endémicos en verano). 

Sin embargo, la selección de ciertas temáticas no hace más que aplacar la comunicación de otras. Las noticias vinculadas a las ciencias sociales pocas veces forman parte de las agendas de los grandes medios. ¿Será que la eterna disputa que sostienen los estudios sociales por pertenecer al campo científico se ve restringida por su falta de circulación en el espacio público? ¿En qué medida los medios de comunicación impiden su avance y reconocimiento en el campo más general de las ciencias?

6. La ciencia está unida a la cultura por intermedio de un cordón umbilical. Es texto y contexto: es comunicación. Herramienta clave para desentrañar falsas concepciones, valoraciones y modos de significación, que permite identificar luchas de sentidos, atravesadas por períodos de dominación y poder; y comprender que la historia del conocimiento, bajo ningún punto de vista, se trata de una narración única. Ello implica el reconocimiento y el estudio preferencial de ciertos pensadores que determinaron el rumbo de la humanidad, pero comprendiendo que todos y cada uno de sus logros fueron posibles gracias al marco que los contenía. 

Será vital, en este marco, la edificación de un enfoque que reconozca en la sociedad a su principal interlocutor. De la misma manera que los científicos producen ciencia para mejorar la calidad de vida de las poblaciones, los comunicadores comparten acontecimientos, novedades y fenómenos para democratizar el acceso. Jamás para restringirlo. 

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Wednesday, 24 May 2017 00:00

Matanza en Mánchester

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Que el Estado Islámico haya elegido adolescentes y niños que acababan de asistir a un concierto de su cantante favorita como víctimas de su última carnicería muestra de nuevo —ya anteriormente había dado numerosas pruebas de ello— que para el yihadismo los límites morales simplemente no existen y que es un enemigo para el que, desde la mínima decencia democrática, no cabe albergar comprensión ni justificación alguna. 

La matanza cometida en Mánchester en la noche del lunes tiene un único y claro responsable: una ideología asesina que, escudándose cobardemente en la religión, no tiene otro objetivo que el de terminar con las sociedades más libres —y por eso mismo más prósperas— del planeta. Sociedades que además son depositarias de unos valores de convivencia, colaboración y reconocimiento individual al que aspiran legítimamente cientos de miles de personas esclavizadas en las zonas de África y Asia controladas por el radicalismo islámico.

Ante un enemigo de este calibre las democracias deben actuar de la única manera posible: colaborando sin fisuras entre ellas y garantizando la vigencia del sistema de libertades tan odioso para quienes son capaces de asesinar a menores de edad, quemar vivos a sus prisioneros o defenestrar a quienes consideran impuros.

Es fundamental no caer en el desánimo ni en una frustración que exija soluciones rápidas y efectivas a cualquier precio. Hay peajes que las democracias no pueden pagar para seguir siendo consideradas como tales. Debemos ser conscientes de que se trata de un combate que atañe a todos y que del mismo modo que todos los ciudadanos son objetivos del yihadismo, su fe en la democracia y la libertad es el arma más eficaz para derrotarlo. Transmitimos desde aquí toda nuestra solidaridad y apoyo al pueblo británico en estas horas tan difíciles. Prevaleceremos ante la barbarie.

Nuestro nombre es erróneo. Todos nos llamamos Homo sapiens, el “hombre sabio”, pero eso es más una jactancia que una descripción. ¿Qué nos hace sabios? ¿Qué nos separa de los otros animales? Se han propuesto varias respuestas: el lenguaje, las herramientas, la cooperación, la cultura, que nuestro sabor no es el mejor para los depredadores… pero ninguna es exclusiva de los humanos.

Lo que mejor distingue a nuestra especie es un atributo que los científicos apenas comienzan a valorar: contemplamos el futuro. Nuestra singular previsión creó la civilización y sostiene a la sociedad. Suele levantarnos el ánimo, pero también es fuente de casi toda depresión y ansiedad, ya sea que estemos evaluando nuestras propias vidas o preocupándonos por nuestra nación.

Otros animales tienen rituales primaverales para educar a los niños, pero solo nosotros los sometemos a discursos de “graduación” para informarles con grandiosidad que hoy es el primer día del resto de sus vidas.

Un nombre más apropiado de nuestra especie sería Homo prospectus, ya que prosperamos mediante la consideración de nuestros prospectos. El poder de prospección es lo que nos hace sabios. Mirar al futuro, consciente e inconscientemente, es una función central de nuestro enorme cerebro, como han descubierto los psicólogos y los neurocientíficos… algo atrasados porque en el siglo previo la mayoría de los investigadores supusieron que somos prisioneros del pasado y el presente.

Mirar al futuro, consciente e inconscientemente, es una función central de nuestro enorme cerebro.

Los conductistas concebían el aprendizaje animal como la inculcación del hábito por medio de la repetición. Los psicoanalistas creían que tratar a los pacientes era cuestión de desenterrar y confrontar el pasado. Incluso cuando surgió la psicología cognitiva, se enfocó en el pasado y el presente, en la memoria y la percepción.

Pero cada vez es más claro que la mente apunta principalmente al futuro, mas no es impulsada por el pasado. El comportamiento, la memoria y la percepción no pueden ser entendidos sin apreciar el papel central de la prospección. No aprendemos almacenando registros estáticos, sino retocando continuamente los recuerdos e imaginando posibilidades futuras. Nuestro cerebro no ve el mundo procesando cada pixel en una escena, sino enfocándose en lo inesperado.

Nuestras emociones reaccionan menos al presente de lo que guían hacia una conducta futura. Los terapeutas están explorando nuevos modos para tratar la depresión que ya no se basan en los traumas del pasado y las presiones del presente como sus principales causas, sino en las visiones distorsionadas de lo que se aproxima.

Nuestras emociones reaccionan menos al presente de lo que guían hacia una conducta futura.

La prospección nos hace más sabios pero no solo a partir de nuestras experiencias, sino también al aprender de los demás. Somos animales sociales únicos, que vivimos y trabajamos en grupos muy grandes de extraños porque así hemos construido el futuro. La cultura humana —nuestro lenguaje, nuestra división del trabajo, nuestros conocimientos, nuestras leyes y tecnología— es posible solo porque podemos anticipar lo que nuestros congéneres van a hacer en el futuro distante. Hoy hacemos sacrificios para luego obtener recompensas, ya sea en esta vida o en la siguiente que prometen tantas religiones.

Los animales comparten algunos de nuestros poderes inconscientes de prospección, pero es muy difícil que cualquier otra criatura sea capaz de pensar más que unos cuantos minutos por adelantado. Las ardillas entierran las nueces por instinto, no porque sepan que se acerca el invierno.

Las hormigas cooperan para construir su morada porque están programadas genéticamente para hacerlo, no a raíz de que se hayan puesto de acuerdo sobre un plano. Se sabe que, en ocasiones, los chimpancés han ejercido una previsión de corto plazo como el macho gruñón de un zoológico sueco que fue observado amontonando piedras para arrojarlas a humanos embobados, pero no tienen nada del Homo prospectus.

Si eres un chimpancé, pasarás buena parte del día en busca de tu siguiente comida. Si eres humano, puedes confiar usualmente en la previsión del gerente de tu supermercado o hacer una reservación en un restaurante para el sábado en la noche gracias a una hazaña notablemente complicada de prospección colaborativa.

Tú y el anfitrión de un restaurante imaginan un tiempo futuro —el “sábado” existe solo como una fantasía colectiva— y anticipan las acciones del uno y el otro. Confías en que el dueño del restaurante va a adquirir la comida y que el chef la cocinará para ti. Ellos confía en que te presentarás y les darás tu dinero, el cual aceptan porque esperan que su arrendador lo tome a cambio de dejarlos ocupar su edificio.

El papel central de la prospección ha surgido en estudios recientes de los procesos mentales lo mismo conscientes que inconscientes, como uno en Chicago que analizó a cerca de 500 adultos durante el día para registrar sus ideas y estados de ánimo inmediatos. De haber sido correcta la teoría psicológica tradicional, estas personas habrían pasado mucho tiempo rumiando.

Pero, en realidad, pensaron en el futuro tres veces más de lo común que en el pasado e inclusive esas pocas ideas sobre un hecho pasado siempre involucraron consideraciones sobre sus implicaciones futuras. Al hacer planes, mostraron mayores niveles de felicidad y menores de tensión que otras veces, presumiblemente porque planear convierte una masa caótica de preocupaciones en una secuencia organizada. Aunque sintieron temor por lo que podía salir mal, en promedio hubo el doble de pensamientos sobre lo que esperaban que sucediese.

Quienes padecen de depresión y ansiedad tienen una visión sombría del futuro, y esa parece ser la causa principal de sus problemas, no sus traumas del pasado ni su visión del presente.

Mientras casi toda la gente tiende a ser optimista, quienes padecen de depresión y ansiedad tienen una visión sombría del futuro, y esa parece ser la causa principal de sus problemas, no sus traumas del pasado ni su visión del presente. Aunque los traumas tienen un impacto duradero, la mayoría de la gente resurge mucho más fuerte después de experimentarlos. Otros siguen luchando porque exageran en sus predicciones de fracaso y rechazo. Hay estudios que han revelado que la gente deprimida se distingue de la norma por su tendencia a imaginar menos escenarios positivos y sobrestimar los riesgos futuros.

Se retraen socialmente y se quedan paralizados por dudar en exceso. Un estudiante brillante y exitoso imagina: si repruebo el próximo examen, voy a decepcionar a todos y revelaré la clase de fracasado que soy en realidad. Los investigadores han comenzado a probar con éxito terapias diseñadas para romper este patrón al entrenar a los afectados a visualizar resultados positivos (imaginar que pasan el examen) y a ver los riesgos futuros con más realismo (pensar en las posibilidades restantes aun si reprueban el examen).

Casi toda la prospección ocurre en el nivel inconsciente cuando el cerebro filtra la información para generar predicciones. Nuestros sistemas de visión y oído, como los de los animales, se abrumarían si tuviéramos que procesar cada pixel de una escena o cada sonido a nuestro alrededor. La percepción es manejable porque el cerebro genera su propia escena, de modo que el mundo permanece estable aunque los ojos se muevan tres veces por segundo. Esto le da libertad al sistema perceptivo para ocultar rasgos no previstos, lo cual es el motivo de que no oigas el tictac de un reloj a menos que este se detenga. También es el motivo de que no te rías cuando te haces cosquillas a ti mismo: ya sabes lo que viene a continuación.

Los conductistas solían explicar el aprendizaje como la inculcación de hábitos por la repetición y el refuerzo, pero su teoría no podía explicar por qué los animales se interesaban más por las experiencias desconocidas que por las conocidas. Resultó que incluso las ratas de los conductistas, lejos de ser criaturas de hábitos, ponían especial atención a las novedades inesperadas porque así era como aprendían a evitar castigos y a ganar recompensas.

La memoria a largo plazo del cerebro ha sido comparada frecuentemente con un archivo, pero ese no es su propósito primario. En lugar de registrar con fidelidad el pasado, se mantiene reescribiendo la historia. Recordar un suceso en un nuevo entorno puede llevar a que se inserte nueva información en la memoria. Entrenar a testigos puede causar que la gente reconstruya sus recuerdos de modo que no quede rastro del suceso original.

Recordar un suceso en un nuevo entorno puede llevar a que se inserte nueva información en la memoria.

La fluidez de la memoria puede parecer un defecto, en especial para un jurado, pero tiene un propósito mayor. Es una característica, no un defecto, ya que la meta de la memoria es mejorar nuestra habilidad de enfrentar el presente y el futuro. Para aprovechar el pasado, lo metabolizamos extrayendo y recombinando la información relevante para rellenar situaciones nuevas.

Este vínculo entre la memoria y la prospección ha surgido en las investigaciones que muestran que la gente con daños en el lóbulo temporal medio del cerebro pierde los recuerdos de experiencias pasadas al igual que la capacidad de elaborar simulaciones ricas y detalladas del futuro. De manera similar, hay estudios del desarrollo de los niños que muestran que ellos no son capaces de imaginar escenas futuras hasta que adquieren la capacidad de retrotraer experiencias personales, por lo general en algún momento entre los tres y los cinco años.

Tal vez la evidencia más notable proviene de la investigación cerebral más reciente. Al recordar un hecho pasado, el hipocampo debe combinar tres tipos diferentes de información —qué sucedió, cuándo y dónde— cada uno de los cuales están almacenados en partes distintas del cerebro. Los investigadores han encontrado que los mismos circuitos se activan cuando la gente imagina una escena novedosa. Una vez más, el hipocampo combina tres tipos de registro (qué, cuándo y dónde), pero en esta ocasión revuelve la información para crear algo nuevo.

Incluso cuando estás relajado, tu cerebro está recombinando continuamente la información para imaginar el futuro, un proceso que los investigadores se sorprendieron de descubrir cuando hicieron resonancias de los cerebros de gente que realizaba tareas específicas como la aritmética mental. Siempre que se hizo una pausa en la tarea hubo cambios repentinos de actividad en el circuito cerebral “omiso”, el cual es usado para imaginar el futuro o retocar el pasado.

Este descubrimiento explica lo que sucede cuando tu mente vaga durante una tarea: está simulando posibilidades futuras. Así es como respondes tan rápido a variaciones inesperadas. Lo que se puede sentir como una intuición primigenia, una corazonada, se hace posible por esas simulaciones previas.

Supón que recibes una invitación a una fiesta en un correo electrónico de un colega del trabajo. Por un momento, estás atónito. Recuerdas vagamente haber rechazado una invitación anterior, lo que te hace sentirte obligado a aceptar esta, pero entonces imaginas pasar un mal rato porque no te agrada cómo es él cuando bebe. Entonces también piensas: tú no lo has invitado nunca y piensas con incomodidad que si no asistes le causarás resentimiento, lo que podría resultar en problemas en el trabajo.

Sopesar metódicamente estos factores costaría mucho tiempo y energía, pero eres capaz de tomar una decisión veloz al recurrir al mismo truco que el buscador de Google cuando responde tu consulta en menos de un segundo. Google puede ofrecer un millón de opciones al instante porque no empieza de la nada. Predice continuamente lo que podrías preguntar.

El propósito principal de las emociones es guiar el comportamiento y los juicios morales futuros.

Tu cerebro se engancha en el mismo tipo de prospección para ofrecer sus propias respuestas instantáneas, las cuales vienen en forma de emociones. El propósito principal de las emociones es guiar el comportamiento y los juicios morales futuros, según los investigadores de un nuevo campo llamado psicología prospectiva. Las emociones permiten simpatizar con otros al predecir sus reacciones. Una vez que has imaginado cómo se van a sentir tú y tu colega si rechazas su invitación, sabes por intuición que deberías responder “Claro, gracias”.

Si el Homo prospectus opta por la vista extensa, ¿se torna morboso? Esa fue una vieja suposición en la “teoría del manejo del terror” de los psicólogos, la cual sostenía que los humanos evitaban pensar en el futuro por temor a la muerte.

Pero existe escasa evidencia de que la gente pasa mucho tiempo afuera del laboratorio pensando en su muerte o administrando su terror por la mortalidad. Ciertamente no es lo que los psicólogos hallaron en el estudio que se ocupó de los pensamientos cotidianos de las personas de Chicago. Menos del uno por ciento de sus ideas involucraban la muerte e, incluso, estas se referían a la muerte de otras personas.

El Homo prospectus es demasiado pragmático para obsesionarse con la muerte por la misma razón por la que no vive en el pasado: no puede remediarlo. Se hizo Homo sapiens aprendiendo a ver y moldear su futuro, y tiene la sabiduría suficiente para seguir mirando hacia adelante.

 
 
Wednesday, 24 May 2017 00:00

Voz de la moderación

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Celebramos este año a Mariano Otero, el meteoro del liberalismo mexicano. Murió en 1850. De haber prevalecido su llamado a evitar el encono ideológico, México habría evitado el desgarramiento de la Guerra de Reforma y aun de la Revolución, que costaron cientos de miles de vidas. En el umbral de 2018, sus ideas cobran una inquietante vigencia.

Nacido en Guadalajara hace doscientos años, formado en la excelente tradición humanística y jurídica de Jalisco, Otero tuvo una notable labor pública entre 1842 y 1850, año en que murió. A lo largo de esos ocho años, acaso los más aciagos de nuestra historia independiente, Otero fue muchas cosas: representante popular, diputado constituyente, Ministro de Relaciones Interiores y Exteriores, alcalde de la ciudad de México. Fue el principal ideólogo de nuestras garantías individuales y (junto a Manuel Crescencio Rejón) el creador del moderno Juicio de amparo.

Sus aportes a la legislación federalista, a la división de poderes y la representación popular, resultaron perdurables. Era un orador extraordinario (fueron famosos sus discursos del 16 de septiembre), un abogado precoz de gran éxito e –inspirado en los tratamientos de reclusión de John Howard y el diseño arquitectónico panóptico de Jeremy Bentham– propuso reformar el sistema penitenciario. (Estas ideas se aplicaron en el Palacio de Lecumberri).

Su producción literaria no es menos notable. Otero escribió biografías de jaliscienses eminentes, piezas literarias y estudios lingüísticos. Por si fuera poco, fue el primer sociólogo de México. Dos obras suyas (escritas respectivamente desde la mayor esperanza y el desconsuelo máximo) son representativas del más noble pensamiento liberal moderado de su época y de todas las épocas: Ensayo sobre el verdadero estado de la cuestión social y política que se agita en la República Mexicana (1842) y Consideraciones sobre la situación política y social de la República Mexicana (1847). En su copiosa obra epistolar, destaca su correspondencia con Melchor Ocampo, José María Luis Mora y Guillermo Prieto. Otero está en busca de un biógrafo.

Según Jesús Reyes Heroles –que lo estudió a profundidad– una de las influencias mayores fue Edmund Burke. Partidario de la independencia americana y la autonomía irlandesa, el liberal Burke era, al mismo tiempo, un defensor de las tradiciones de su país. Las veía como el fundamento para arraigar la nacionalidad. Fue también el primer crítico de la violencia revolucionaria. Otero, su lector mexicano, adoptó sus ideas con clarividencia, creatividad y escasa fortuna.

La diferencia esencial de Otero con los liberales exaltados, que llamaba "sansculottes" y "demagogos", residía en su postura moderada con respecto a la Iglesia. Si bien criticaba al alto Clero por su egoísmo y su omnipresencia política, consideraba que la Iglesia era depositaria de un patrimonio espiritual y moral irremplazable, preciado e intocable. Pero no era menos marcada su distancia de los partidarios del "retroceso", monarquistas, conservadores.

Otero no vivió para ver la consolidación de sus ideas en la Constitución de 1857. Su gloria son las libertades políticas y los preceptos jurídicos consignados en aquel texto –más moderado que radical– que sigue siendo la base de nuestra frágil vida constitucional. Muy pronto, la guerra enfrentó a los liberales puros con los conservadores en una querella ideológica (y teológica). El espíritu de moderación encarnado en Otero desapareció del horizonte para dar lugar a una oposición irreconciliable de contrarios, a una cultura del odio y la intolerancia.

El Porfirismo no resolvió el problema, lo disimuló. Tampoco el siglo XX, que presenció la inútil lucha entre el jacobinismo y el clero. Y aunque esa discordia particular se apagó, la intolerancia política entre posiciones contrarias sigue siendo uno de los mayores obstáculos para consolidar a nuestra frágil vida democrática.

Ahí reside uno de los legados de Otero. México debería recobrar la buena senda de la moderación, el temple e ideario liberal, el apego a las leyes y las instituciones, el amor a la tradición:


"... debemos conciliar a todos los hombres, reunir a todos los partidos, sofocar el germen de todas las facciones, reconocer todos los intereses, dar garantía a todas la clases y precaver todos los abusos y sobre estos cimientos, bajo estas bases, atender un grande interés, el de la nación...".

Sin ese "nosotros" esencial las naciones no perduran, las naciones se desgarran. Conviene recordarlo.

(Publicado previamente en el periódico Reforma)

 

Wednesday, 24 May 2017 00:00

La crisis venezolana en punto muerto

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La crisis venezolana es larga, total y tan profunda que el adjetivo “abisal” le hace justicia. Una crisis de estas dimensiones obedece a diversos factores y son muchos los nombres de los responsables. El mayor, por las decisiones que ha tomado en los momentos dilemáticos de este prolongado proceso, es Nicolás Maduro, el presidente que escogió convertirse en dictador.

A partir de diciembre de 2015, cuando perdió de forma contundente las elecciones legislativas, Maduro se ha inclinado invariablemente por la opción no democrática ante cualquier disyuntiva importante. Pocos días después de proclamada la Asamblea Nacional (AN), comenzó a asediarla para evitar que tomara la iniciativa de convocar a un referendo revocatorio con el fin de removerlo del poder. Para ello, inhabilitó a través del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) a todos los diputados del estado Amazonas, eliminando la mayoría calificada que la oposición había ganado en las urnas.

Luego, cuando las fuerzas opositoras buscaron el referendo por la vía popular, con el 20 por ciento de las firmas de los electores, el gobierno de Maduro estableció un engorroso procedimiento no previsto en la ley, con la idea de abortarlo. La oposición, sin embargo, superó todas las barreras burocráticas y logró mantener viva la solicitud. Entonces, entre tolerar o no que los electores decidieran su suerte, Nicolás Maduro optó por cancelar el proceso a través de unos jueces penales de provincia.

Empujado por la presión en la calle, Maduro propuso un diálogo que contó con los buenos oficios de varios expresidentes de países amigos, el apoyo de la Organización de los Estados Americanos y un enviado del Vaticano. Las demandas de la oposición eran y siguen siendo un mantra: libertad de los presos políticos, cronograma electoral, abrir canales para ayuda humanitaria y reconocimiento de la AN. Tales demandas, según demuestra la carta enviada al gobierno por el representante del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, fueron convenidas por el chavismo en la mesa. Nicolás Maduro desconoció los acuerdos y cerró la posibilidad de una salida democrática y electoral.

A fines de marzo, el TSJ decidió liquidar de manera definitiva a la Asamblea Nacional y la dejó sin potestades legislativas. Técnicamente, fue un golpe de Estado. El tsunami que se levantó en contra de tales decisiones —que incluyó a la fiscal general de la república, Luisa Ortega, hasta ese momento ficha del chavismo— fue de tal magnitud que un par de días más tarde, a solicitud expresa de Maduro en cadena nacional de radio y televisión, el TSJ echó atrás sus decisiones. Esa “rectificación” no hizo sino alimentar la protesta porque demostró de forma grotesca el sometimiento del máximo cuerpo judicial a las directrices del presidente.

Atrapado ya de manera irreversible en el dilema del tirano, Maduro decidió apagar el incendio con gasolina convocando a una Asamblea Nacional Constituyente. Con ella pretende saltarse el requisito de un referendo establecido en la propia Constitución para su convocatoria y, de paso, liquidar el principio de la universalidad del voto.

Elecciones, pero no libres ni universales, esa es la oferta de Maduro. Ya el Consejo Nacional Electoral estableció que para finales del mes de julio se escogerán a los constituyentistas y las elecciones regionales finalmente se celebrarán el próximo 10 de diciembre, aunque la oposición continúa con las movilizaciones de calle.

La conclusión es clara: entre ser un demócrata o un dictador, Maduro ha escogido lo segundo. A diario lo ratifica con la represión más brutal de la historia moderna del país. Según cifras del Foro Penal Venezolano, una organización no gubernamental, en más de 50 días de protestas han fallecido 41 personas en las manifestaciones, además murieron 18 ciudadanos más en los saqueos y las barricadas. El foro ha registrado 2728 arrestos durante las protestas, de los cuales 1156 personas aún se encuentran detenidas. De esa cifra, 338 ciudadanos han sido presentados ante los tribunales militares que han privado de libertad a 175.

Las calles de los sectores con protestas más fuertes han sido asaltadas por bandas de motorizados armados y apoyados por el gobierno. Estos criminales han asesinado, saqueado comercios, destruido propiedades y atacado directamente a hogares. Paralelamente, la Guardia Nacional Bolivariana  actúa como un ejército de ocupación que reprime con saña e incluso protege a las huestes motorizadas.

La protesta continúa pero la crisis pareciera estar en un punto muerto. ¿Qué va a pasar? Nadie lo sabe. En lo interno, la protesta callejera y la situación económica son factores que presionan al gobierno de manera sustantiva.

Las manifestaciones de la oposición han sido enormes, valientes y fervorosas. Pero convertirlas en una rebelión popular que obligue una salida de Maduro demanda un grado superior de organización y movilización. En principio para mantenerlas dentro de parámetros pacíficos, a pesar de la violencia ejercida por guardias y paramilitares, y también para lograr una base popular más amplia. ¿Cuánto tiempo más pueden mantenerse? Prosiguen tras casi dos meses de su inicio. Cuentan con un aliado fundamental para ello: la situación económica del país signada por el hambre y las enfermedades, y sin políticas creíbles que puedan aliviarlas. Mientras esa situación se mantenga, habrá gente protestando en la calle.

Los militares tienen un papel crucial en este contexto. El llamado que hacen millones de ciudadanos en las calles a que se sumen a quienes defienden la Constitución, algún efecto ha de tener. Sin embargo, por lo pronto se han mantenido formados disciplinadamente detrás de sus mandos. Son el único factor interno que, con amplio respaldo popular, puede inclinar la balanza y abrir una salida a la crisis.

Así las cosas, destrancar el juego en Venezuela depende en gran medida de una acción internacional seria que promueva, con las debidas garantías para los actores gubernamentales, una salida electoral y una transición pacífica. La solución debe construirse con fineza política para no abrirle posibilidades a una interminable anarquía o una guerra civil.

Nada fácil porque, salvo que se organice un intento de negociación a través del secretario general de la ONU, António Guterres, no se percibe ninguna otra posibilidad en el horizonte que pueda convencer a las partes.

 
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