José Porfirio Alarcón Hernández prometía que iba a dar una gran proyección al Colegio de Puebla (Colpue), pero desde que este personaje sin dejar de ser presidente del Colpue empezó a fungir como operador electoral del morenovallismo –por medio del Partido Compromiso por Puebla–, dicha institución dedicada a la impartición de posgrados entró en una severa crisis, en la cual domina una masiva deserción de alumnos y una constante represión contra estudiantes, junto con docentes, que se atreven a quejarse del extravío que sufre dicho centro de estudios.

Por una extraña razón, siendo el Colpue una importante institución dedicada a la investigación y la impartición de posgrados para contribuir al desarrollo regional estado, siempre ha sido utilizado para dar empleo a operadores electorales o políticos que desfalcan el presupuesto del colegio. La actual gestión no ha sido la excepción, ya que José Alarcón Hernández sigue fungiendo como consejero presidente, pero desde hace varios meses dejó de atender los asuntos de la institución para dedicarse de tiempo completo a las labores del Partido Compromiso por Puebla.

Alarcón se ha dedicado a cazar a inconformes con el PRI para convencerlos de ser candidatos del PAN o del grupo de partidos satélites del morenovallismo, ya sea como candidatos o activistas electorales.

Luego de que renunció al PRI –o mejor dicho traicionó a este partido– en febrero de 2017, Alarcón hacía el interior del Colpue prometió buscar suficientes apoyos económicos para impulsar una larga serie de actos académicos de primer nivel. Todos creyeron en él, sobre todo cuando organizó la visita a Puebla del teólogo, filósofo y activista ambiental Leonardo Boff, quien es el creador de la llamada Teología de la Liberación. El pensador brasileño vino a presentar su libro La sustentabilidad. Qué es y que no es.

Pero fue precisamente poco antes de la presentación del texto de Boff, cuando José Alarcón de lleno se empezó a ausentar del Colpue para dedicarse a las labores de Compromiso de Puebla.

Fue entonces cuando delegó el manejo del Colegio de Puebla primero a Francisco de la Torre, quien era el director académico y desde hace dos meses y medio dejó de serlo, para ser sustituido por Miguel Ángel López Carrasco, quien ahora lleva la riendas del la institución.

Francisco de la Torre y Miguel Ángel López Carrasco comparten un mismo estilo de hacer las cosas: son malos académicos, que reflejan mucho su frustración en bloquear actividades de investigadores y docentes de la propia institución, pero sobre todo son agresivos y ejercen un constante hostigamiento contra los estudiantes que consideran “incomodos”.

Como parte de los absurdos que se ven en el Colpue, ambos funcionarios bloquearon a los propios alumnos del colegio para que no pudieran acudir al acto de presentación del libro de Leonardo Boff, así como a dos seminarios preparatorios que se organizaron en torno al libro del teólogo brasileño encabezados por los doctores Benjamín Ortiz y Óscar Barrera.

Al final, hubo alumnos del Colpue en esos eventos porque acudieron pese a las amenazas de ser reprobados en algunas asignaturas de los posgrados.

Lo mismo pasó cuando el propio José Alarcón Hernández, como parte de su profesión como economista, presentó un libro sobre El Capital, de Karl Marx. A los estudiantes de posgrado, como si fueran de secundaria, les dieron la orden de que solamente hasta las 17 horas podían estar presentes en la conferencia impartida por el político ex priista y ahora rabioso morenovallista.

López Carrasco y De la Torre tiene fama de burlarse de los alumnos del Colpue y exhibirlos en público, como si estuvieran en una escuelita de mediados del siglo XX. El resultado de esos comportamientos se han visto reflejados con estos resultados:

Desertaron 50 por ciento de los alumnos de la maestría y el doctorado en Evaluación para la Calidad Educativa.

La maestría en Desarrollo Regional Sustentable ha tenido la matricula más baja en toda la historia del Colpue.

No hace mucho, se abrieron las convocatorias para los diplomados en Habilidades Socioemocionales y resulta que no se llevaron acabo, debido a que solamente una persona se presentó a pedir informes. A nadie le interesó por la fama que ha cobrado del Colpue de maltratar a los alumnos.

Como una reacción de coraje, de desquite, por la pobre respuesta a programa académico de Habilidades Socioemocionales, se dice que Miguel Ángel López Carrasco intentó sabotear el desarrollo que tenía un diplomado en Filosofía de la Educación, pese a que contaba con 25 alumnos. Como lo participantes no se dejaron, entonces quisieron amedrentar imponiéndoles faltas en las asistencias a clases, para que se afectara su calificación final.

Un estudiante del doctorado en Evaluación para la Calidad Educativa narró su vivencia y resumió así la situación que ahí se vive:

“Yo me salí del doctorado porque López Carrasco nos humillaba frente a todos, nos decía ignorantes. Desde las primeras clases decía quien iba a pasar y quien no. Por eso terminaron en el grupo solo nueve de 18 alumnos”.

Read 74 times Last modified on Tuesday, 20 March 2018 18:29
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