Lunes, 04 September 2017 00:00

El Tri se pone la de Rusia 2018

Escrito por  Horacio Reiba
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La noche del viernes, la lluvia respetó por un par de horas al estadio Azteca, y México pudo saborear un triunfo sobre la correosa escuadra panameña, sufrido y apretado pero válido para formalizar la calificación al mundial ruso. El único gol llegó por medio de la tríada Vela–Corona–Lozano, con el de Chetumal filtrando para el Tecatito, seco recorte de éste pegado a la raya e Hirving conectando su preciso centro mediante felina contorsión en el aire para batir al magnífico José Calderón. Era el minuto 53, y esa jugada, la más redonda del encuentro, retrata con exacta justeza lo que es el Tri: tres jugadores de genuina talla internacional, acompañados por voluntariosos gregarios.

Duelo de porteros. Aunque otra cosa sostenga la partida de caza que sigue de cerca a la presa colombiana llamada Juan Cambios Osorio, el partido resultó interesante. Utilizando su alineación titular, el Tri luchó por sobreponerse a un equipo de físico privilegiado, salpicado de jugadores de sorprendente habilidad para mover semejantes corpachones –pienso en tipos como Gómez, Copper, Davis y Buitrago. En la cancha, hubo más equilibrio del que la mayoría está dispuesta a reconocer. Y en las porterías, un par de formidables guardametas, que impidieron varios goles cantados. Pues si Calderón estuvo impecable ante los bombazos de Herrera, el Chícharo y Vela –hermosísimo zurdazo en comba, buscando el vértice izquierdo–, y Aquino envió a la estratósfera un bombón servido por el Chucky, Memo Ochoa, en el segundo tiempo, defendió como pantera el tiro libre de Buitrago, rechazó luego un misil de Davis que buscaba un ángulo alto, a su izquierda; y, ya casi sobre el silbatazo, se movió como rayo en una salida temeraria que obligó al recién ingresado Torres a rematar de urgencia –le salió un souvenir a Marte– cuando entraba solo con el arco a su disposición.

De victoria fácil, nada. Y de partido flojo, menos. En cuanto al DT, digamos que movió sus bazas con sensatez… y encontró adecuada respuesta en los jugadores. Que distan mucho de poseer la clase mundial que interesadamente les atribuye la publicrónica. Y, por supuesto, la activa partida de caza que busca la cabeza del colombiano.

Silbó el guatemalteco Walter López, y su trabajo habría sido impecable si marca el penal de Ovalle sobre Lozano del minuto 50 (carga por la espalda y derribo).

Lección tica. Pero el mejor desempeño de la fecha lo protagonizaría la selección de Costa Rica, que superó en todos los terrenos a la de EU y salió del estadio de New Jersey con una convincente victoria por 0–2 que la deja a tiro de piedra del líder del hexagonal, que como sabemos no es otro que México (14 puntos contra 17 del Tri). Jugando con orden y serenidad permanentes, los ticos exhibieron todas las flaquezas del cuadro yanqui más flojo de los últimos tiempos, al que el espíritu de Bruce Arena no consiguió inyectarle una calidad de la que carece. Ésta recayó siempre del lado costarricense, donde Bryan Ruiz brindó una exhibición antológica de lo que es y seguirá siendo la función del “10” de toda la vida: hombre eje, regulador de ritmos y creador de juego profundo. Su visión de campo y su batuta maestra terminaron por desmoralizar a los azorados estadounidenses, obligándolos a reconocer que el músculo y la actitud “positiva” sirven de poco frente al futbol de alta escuela.

Ruiz tuvo mucho que ver en los dos goles de su equipo, materializados por un Marco Ureña que empezó perdiendo balones infantilmente y terminó como verdugo del combinado local con baile de por medio –con Ream como víctima, en el tanto abridor (29’)– y frío fusilamiento sobre el desamparado Howard (82’). Y cuando EU amagó seriamente con el empate, durante un buen rato del segundo tiempo, Keylor Navas agigantó dos veces su figura, a desviada de su defensor Acosta de un remate cercano de Pulisic, y ante Alditore, al que primero le tapó el tiro a quemarropa y luego le quitó la misma pelota.

Como Honduras dio cuenta de T y T en Puerto España (1–2), hay empate a puntos (8) entre catrachos y gringos, y el suspenso sobre tercero y cuarto invitados a Rusia se mantiene.

Mañana, en San José. El temile once tico recibirá mañana al Tri, con ganas de empatarle el liderato del hexagonal. Y, de paso, de calificar al mundial de Rusia. Falta saber si Osorio recurrirá a sus famosas rotaciones, o tendrá las agallas de retar a Costa Rica en su patio con su equipo titular.

Conmebol: Brasil, de calle. Cuentan los quienes lo vieron que Brasil jugó en Porto Alegre un delicioso segundo tiempo para vencer 2–0 a Ecuador, goles de Paulinho (67’) y Coutinho (75;). En cambio, nadie quedó satisfecho con el 0–0 entre Uruguay y Argentina, en el Centenario de Montevideo. La presencia de Messi y Luis Suárez, una simple anécdota, dentro de un partido amarrado y gris, dominado por el temor a perder y la superiodidad de los cuadros bajos. La sorpresa la protagonizó Paraguay en Santiago, al golear 0–3 a Chile y poner en riesgo la calificación del campeón de América.

Encabeza posiciones Brasil (36), ya calificado. Pero a tres fechas de que se consume la fase clasificatoria, lo bueno está más atrás, donde nadie tiene seguro nada: son Colombia (25, recibe mañana a Brasil), Uruguay (24, que visita a Paraguay), Chile y Argentina (23) e incluso Paraguay y Perú (21), ambos con posibilidades, y un desinflado Ecuador (20); descartados Bolivia (10) y Venezuela (8).

España y Francia, categóricos. En el Bernabéu, España aplastó 3–0 a Italia y demostró dos cosas: que el relevo de la generación campeona de 2010 está garantizado –grandioso Isco, director de la orquesta roja y autor de dos golazos (13’ y 40’), y formidables Asencio y Morata, que cerró la cuenta, con Ramos sirviéndole desde la punta izquierda (77’)–, y que los azzurri, como Pierluigi Buffon, rozan la decadencia. Antes, el viernes, Francia trituró a Holanda en París (4–0, par de ellos de Griezmann); mientras los galos cobran fuerza, los holandeses a punto están de quedar eliminados, porque Suecia derrotó ayer a Bielorrusia y puso su puntaje en 16, contra 17 de Francia y 13 de los tulipanes.

En el panorama europeo despuntan con holgura Alemania y Bélgica, y no tanto Inglaterra, cuyo liderato del G–F es amenazado por Eslovaquia (17–15). En el G–B, Portugal sigue segundo detrás de Suiza (21 por 24 puntos), a Polonia, líder del GE, le pegó feo Dinamarca en Copenhague (4–0), acercándosele a tres puntos en compañía de Montenegro. En el G–I Islandia (13) no ha conseguido desplazar a Ucrania del segundo sitio (13–14 por 16 del líder Croacia). A los italianos, la paliza del sábado los pone en la tesitura de resignarse al repechaje, y en España, se perfila la hora del Madrid, en relevo del Barsa.

Sorpasso en Monza. Antes del GP de Italia, Sebastian Vettel y su Ferrari lideraban el mundial de Fórmula 1. Pero tras su rotunda y triunfal exhibición triunfo de ayer, la cima la ocupa ya Lewis Hamilton (238 puntos contra 235 del alemán: apenas un suspiro los separa). En Monza, los Mercedes funcionaron como cohetes –Bottas, el otro mercedista, entró segundo; Vettel, muy lejos, fue tercero–, y con siete pruebas por delante –el GP de México entre ellas–, la disputa por el cetro será de ensueño. Es una lástima que no figure en ella Daniel Ricciardo, porque este australiano, convertido en un pilotazo, rey de los rebases y dueño del mejor humor del circuito, merecería estar en una escudería más competitiva que Toro Rosso, donde el “niño” Verstappen necesita controlar sus arrebatos si quiere trascender hasta donde su enorme talento apunta.

Checo–Ocon. En cuanto a la agria pugna interna entre los pilotos de Force India (en horrendas unidades color curado de fresa), preocupa la amenaza de remontada del francés, que entró sexto en Monza –el Checo fue noveno, con los Williams de Stroll y Massa interpuestos entre los dos Force India– y recortó el puntaje favorable al tapatío a un cercano 55–58. Son ya dos carreras consecutivas con el debutante galo delante del primer piloto de la escudería, cuya dirección tuvo que jalarles las orejas a ambos con seria advertencia al canto: al próximo escandalito, al responsable le rescinden su contrato.

Es la hora, Pericos. Puestos ante la posibilidad de ligar dos títulos consecutivos –lo nunca visto en Puebla–, los discípulos de Tim Johnson abren la serie final en territorio fronterizo contra Tijuana, al que ya vencieron en 2016. En el Hermanos Serdán serán los juegos tres y cuatro, a disputarse el viernes y el sábado.

La verdad es que nuestra ciudad bien merece una alegría, luego de tanta y tan impune devastación pública, privada y, para colmo, meteorológica.

Leído 19 Veces Last modified on Lunes, 04 September 2017 06:26

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