Mientras los interesados trataban de averiguar a qué juega el Cruz Azul de Pedro Caixinha, el recién ingresado Paco Acuña les madrugó a todos y con un gol de última hora (86’) conseguía romper la racha negativa del Puebla fuera del Cuauhtémoc, con lo que se saldó en empate a uno la última visita de la franja al inmueble de Insurgentes, cuya demolición está anunciada para el próximo mes de julio. Los cementeros anotaron en remate de cabeza del “Cata” Domínguez a un tiro libre desde la banda derecha que ningún poblano, empezando por Moi Muñoz, atinó a defender (33’). El partido había transcurrido monótono y sin brillo, y cuando el local quiso reparar el daño –hasta Corona subió a rematar un córner–era demasiado tarde. Eso sí, se hizo evidente que el Profe Meza le está sacando lustre a un plantel de nivel muy semejante a los que en los últimos años tantas decepciones, zozobras y disgustos causaran entre la afición poblana.

Como una muestra más, a media semana, el Puebla mantuvo marca perfecta jugando en casa a expensas del Toluca: 2–0 con goles de Cavallini (11’ de penal y 28’). Los de Cristante lucharon pero fueron inferiores y terminaron con dos hombres menos. 

Ruleta rusa. Lobos va a mantener por el resto del torneo una competencia singular: su línea de ataque contra su endeble defensa. ¿En entrenamientos de media semana? No, en partidos oficiales. En Morelia, casi quedan empatados, pero una avivada de Ruidíaz, a un suspiro del silbatazo final, los condenó. Para mayor inri, Quiñones había inaugurado el marcador (22’) y así terminó el primer tiempo. Empató Sansores a los 20’ del complementario y pareció que así terminarían. Pero la zaga licántropa dijo nones y ni siquiera el anhelado punto se rescató. A diferencia de lo ocurrido el martes en San Manuel, donde el 0–0 le pareció al ocurrente Tuca “medio bueno”, dado que sus Tigres jugaron con diez desde los 23’ por expulsión de Rafael Carioca. Allí la defensiva poblana se espabiló, pero el ataque se llamó a silencio. Mala cosa con vistas a la diabólica tabla de cocientes. Sobre todo porque el Veracruz hizo la chica a media semana ganado en CU (1–2, segundo gol en fuera de lugar flagrante) y derribando a Pumas de su frágil liderazgo. 

Dominio inglés. La Premier inglesa mete susto a la reanudación de la Champions. Goleadas como visitantes del ManCity (0–4 al Basilea) y el Liverpool (0–5 al Porto), y meritorio 2–2 del Tottenham en Turín, levantándose de un temprano doblete de Higuaín que los puso contra las cuerdas antes que se cumplieran los primeros 10 minutos. Eterno deudor, el hijo del “Pipa” malograría luego una oportunidad clarísima de firmar el 3–0, antes de estampar en travesaño de Lloris un segundo tiro penal que habría liquidado 3–1 la primera parte. Los spurs de Pochettino mantuvieron el balón y la serenidad hasta forzar por dos veces el cerrojo italiano (Kane a los 35’y Eriksen a los 71’), ambas en complicidad con Buffon, al que ya traiciona la veteranía. Fuera de eso, las oportunidades fueron del contragolpeador Juventus, condenado por el par de pifias de su barbado ariete argentino.

Los celestes de Pep Guardiola tuvieron un día de campo en Basilea, cuyo equipo ni siquiera en la liga local encuentra el tono. La primera parte había concluido 3 por 0, y claramente el City levantó el pie del acelerador en la complementaria. El turcoalemán Gündogan, que había estrenado el marcador girando la cabeza con la portería hacía atrás, coronó su gran partido con un angulado remate con comba para cerrar un marcador cuya tercera muesca corrió por cuenta del “Kun” Agüero en complicidad con el arquero suizo, previo remate de Lucas Silva, bueno para la segunda anotación ciudadana.

Pero si esa eliminatoria está resuelta de antemano, qué decir de la que enfrenta al Liverpool de Jurgen Klopp con el mexicanizado Porto. Herrera y Reyes jugaron los 90, pero la superioridad de los paisanos de los Beatles hizo polvo desde el comienzo sus buenas intenciones, pues anduvieron tan perdidos como el resto del elenco lusitano, cuyo portero José Sa anduvo sonámbulo toda la noche. Su pesadilla, triplete de por medio, fue el ganhés Mané, al que los dragones jamás le hallaron pista. El segundo tanto, del egipcio Salah (29’), fue una auténtica obra de orfebrería, traje de torero a Sa incluido. El brasileño Firmino firmó el tercero y Mané, como dicho quedó, todos los demás. 

Noche madrileña. No la tuvo fácil el Real Madrid al recibir al PSG en el Bernabéu. De hecho, el trabado 1–1 del primer tiempo duró hasta los 83’, cuando un rechace corto del arquero que rebotó en la rodilla de Cristiano fue a la red. Pero la jugada maestra la había hecho Emery, DT de los parisinos, al retirar a Cavani para dar paso a Meunier, un mediocampista de contención (66’): no sólo no aseguró el resultado, sino dio carta blanca a Zidane para buscar la victoria ingresando a Asensio por Casemiro –justo al contrario de lo que había hecho su colega– y a Lucas por el inocuo Benzemá. Y por el lado del muy hábil Asensio, escorado a la izquierda, se fraguaron los goles ganadores de Cristiano –que también marcó el penalti del empate a uno (45’)– y de Marcelo (88’), que incontenible, omnipresente, se despachó un verdadero partidazo.

Unai Emery se desquitó pidiendo que “a París nos lleven al mismo árbitro, para que haga el mismo tipo de trabajo casero del miércoles”. Y es que el ítalo Rocchi dejó pasar una mano clara de Ramos a venenoso remate de Mpabbé. A lo mejor fue en venganza por el balonazo de Neymar que lo dejó groggy por un buen rato. 

Doble duelo anglohispano. Esta semana, la Champions completará su ronda de octavos –ida– con dos enfrentamientos entre equipos ingleses y españoles: Chelsea–Barça en Stanford Bridge y Sevilla–Manchester United en el Sánchez Pizjuán, muy probablemente con Layún en la defensa andaluza. Complementan la fecha Bayern Múnich recibiendo al Besiktas turco y el Roma–Shakhtar en el Olímpico romano. 

Federer, rey de reyes. El viernes, en Rotterdam, Roger Federer tuvo que recurrir a toda su ciencia para vencer al holandés Robin Haase en cuartos de final del torneo local de la ATP. Se diría que una raya más no lo hace más tigre. Pero sí, porque gracias a esta victoria, el suizo pasó a Número Uno de la clasificación mundial luego de cinco años y cuatro meses apartado de esa cima, y eso lo convierte, a sus 36 años, en el líder más veterano de la historia desde que se estrenó dicha puntuación oficial. La marca anterior estaba en poder de Andrea Agassi cuando el tenista de Las Vegas no pasaba de 33 abriles.

Así, el incomparable tótem helvético continúa enriqueciendo su leyenda. Su otra plusmarca, la más relevante, habla de 20 torneos de grand slam ganados. Más lo que el futuro traiga, porque el hombre no deja de derribar rivales y desafiar al tiempo con su tenis de seda y sus nervios de acero. 

Olímpicos de Invierno. Alguien ha decidido que los JO de Pyeongchang nos sean completamente ajenos y en México la televisión abierta los tiene olvidados. Peor para nosotros, porque siempre encierran cosas interesantes, y novedosas además. Incomparable, por ejemplo, la final varonil de patinaje artístico, con 1–2 para Japón (Yuzuru Hanyu, oro; Shoma Uno, plata) y el bronce en poder del español Javier Martínez, perfectos los tres en creatividad y técnica.

Claro Visión trasmitió ésta y otras pruebas relevantes en cobertura que abarca una buena parte de cada jornada. Así pudimos enterarnos de la contra–anécdota de un mexicano de 43 años, Germán Madrazo, que se inscribió al extenuante recorrido de 15 Kilómetros en esquíes y llegó con 25 minutos de rezago. Último lugar pero, eso sí, con la bandera tricolor y aclamado por sus cuates. Naturalmente, esa foto ganó más de una portada.

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