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Finalmente, después de que fue pospuesta en cinco ocasiones la fecha para que el Senado designe al fiscal anticorrupción, se llevaron a cabo las comparecencias de un primer bloque de nueve candidatos a ocupar ese espacio. La senadora independiente Marha Tagle opina que ‘‘estas comparecencias se dan en medio del descrédito por parte de las organizaciones de la sociedad civil que acompañaron las leyes del sistema anticorrupción, y desistieron acompañar el proceso de selección del fiscal, porque consideran que no ha habido claridad en los motivos para posponer la designación, y porque al no integrarse criterios de evaluación y su solicitud de enviar al menos a una terna al pleno para que ahí se decida, y no en la Junta de Coordinación Política del Senado, las organizaciones consideran que no pueden incidir realmente en que se pueda escoger entre los candidatos idóneos, y se vuelve una designación política, como otras tantas’’. Así que se recurrió a un comité de acompañamiento ‘‘a modo’’, improvisado, con personalidades y académicos que no necesariamente tienen experiencia en la legislación del sistema anticorrupción. Agrega la senadora Tagle: ‘‘Las comparecencias también se dan entre el descrédito de varios de los candidatos, que han decidido bajarse del proceso, ya sea porque se ha pospuesto en varias ocasiones, o porque no consideran sea un proceso equitativo o sólo porque saben que no tienen posibilidades. Y, por último, las comparecencias se dan ante el reconocimiento de legisladores y candidatos que se trata de una fiscalía anticorrupción transitoria, de corto alcance (dura hasta noviembre de 2018), que no tiene autonomía presupuestal ni de gestión, que depende del procurador hasta para nombrar a su equipo, limitada en facultades y presupuesto, pero que todos prometen hacer su mejor esfuerzo para hacer que funcione, aunque eso está muy lejos de las expectativas generadas’’. Hoy continuará el desfile de los aspirantes ante las comisiones Anticorrupción y de Justicia del Senado, que presiden Héctor Yunes Landa (PRI) y María del Pilar Ortega Martínez (PAN).

El Señor del Ferrari

Uno de los escándalos más sonados en el sexenio de Felipe Calderón, cuando era director de la CFE Alfredo Elías Ayub, fue el del Señor del Ferrari, Néstor Moreno Díaz. Acaba de ser condenado a ocho años de prisión, pero sólo es la finta porque goza de libertad provisional. El juez duodécimo de distrito en procesos penales, Guillermo Urbina Tanús, halló al ex director de operaciones de la comisión culpable de enriquecimiento ilícito por 33 millones de pesos.El ex funcionario puede apelar de la condena y, de confirmarse el castigo, presentar un amparo; por ahora no pisará la cárcel. Pero que un indigente no se robe un bolillo en el súper porque lo mandan a las Islas Marías.

Wednesday, 15 March 2017 00:00

Tec: siete años de impunidad

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El próximo domingo se cumplirán siete años de que dos jóvenes estudiantes del Tec de Monterrey fueron asesinados a las puertas del campus central de dicho instituto, justamente en la capital de Nuevo León. Cinco años y siete meses después de los hechos el expediente y las averiguaciones del caso fueron puestos, ¡apenas!, en manos de un juez que, por su parte, ¡apenas! va tomando el pulso al asunto, con la Secretaría de la Defensa Nacional aferrada a la versión de que los alumnos de excelencia en el posgrado del Tec eran sicarios y narcotraficantes, a pesar de las múltiples evidencias en contra, incluso de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (en la recomendación 45/2010).

Por el homicidio con agravantes de Jorge Antonio Mercado Alonso y Javier Francisco Arredondo Verdugo solamente están en prisión tres de los ocho militares pertenecientes al Escuadrón Néctar Urbano 4, adscrito a la séptima Zona Militar, con sede en Nuevo León, que fueron mencionados como partícipes en los hechos. En realidad, sólo se libraron órdenes de aprehensión contra seis de los ocho soldados inicialmente considerados. De esos seis, uno está reportado como desaparecido, dos están prófugos y los tres ya detenidos (puestos tras las rejas ¡apenas! en octubre de 2016) se aferran a la versión original de que los estudiantes eran narcotraficantes y, armados hasta los dientes, habrían disparado contra las fuerzas armadas que se enfrentaban a otros delincuentes peligrosos. En febrero de 2013 un militar fue procesado en el fuero castrense por la presunta alteración de la escena del crimen, pero fue absuelto en esa jurisdicción.

El caso de los dos estudiantes (abordado en esta columna en marzo de 2016: Jorge y Javier, a seis años, https://goo.gl/Ktzx6P) es solamente un botón de muestra de lo sucedido durante el decenio de guerra contra el narcotráfico iniciada y desarrollada por Felipe Calderón Hinojosa y continuada por Enrique Peña Nieto. Además, esa investigación, asentada en 30 tomos, con cientos de evidencias de que los jóvenes eran estudiantes de posgrado y no sicarios, y que su muerte no fue por accidente, sino una ejecución extrajudicial, exhibe los mecanismos de dilación, distorsión y protección que las fuerzas armadas utilizan para evadir sus responsabilidades, todo lo cual debería ser valorado a profundidad antes de aprobar la legalización de más acciones militares al amparo de una ley de seguridad interior.

Wednesday, 15 March 2017 00:00

El “primer yerno” de Trump y Videgaray

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Para el difícil y delicado manejo de la relación con el gobierno de Donald Trump, el canciller Luis Videgaray opta como canal de comunicación directa a Jared Kushner, el yerno y asesor del presidente de Estados Unidos.

La aparente y cercana relación personal que tiene Videgaray con “el primer yerno” de Estados Unidos, puede ser una arma de doble filo para el gobierno de Enrique Pena Nieto. 

El jueves 9 de marzo, Videgaray realizó un viaje relámpago a Washington. En conferencia de prensa, celebrada en la embajada de México en la capital estadunidense, Videgaray sintetizó su rauda misión presumiendo que “llevó un mensaje directo a la Casa Blanca”, por lo cual se saltó las trancas de la diplomacia y no acudió al Departamento de Estado, con el cual la Secretaría de Relaciones Exteriores debe tocar los temas de la agenda bilateral.

El mensaje “directo” de Videgaray a la Casa Blanca -quien afirmó que va “muy bien” en su proceso de aprendizaje como secretario de Relaciones Exteriores de Pena Nieto-, fue expresar un enérgico rechazo a la propuesta de Trump de separar a menores de edad de sus padres; cuando lleguen en familia a la frontera sur de los Estados Unidos como inmigrantes indocumentados.

No se puede criticar a Videgaray en el sentido del reclamo que presentó en la Casa Blanca, si es que ocurrió así porque sólo tenemos la versión del canciller mexicano. La defensa de los derechos humanos de los mexicanos debe estar por encima de cualquier curso de diplomacia.

En lo que va del gobierno de Trump, está claro que Rex Tillerson, su secretario de Estado, está quedando excluido del manejo de la relación con México. Videgaray informó en la rueda de prensa que tuvo la cortesía de llamar por teléfono a Tillerson el miércoles por la noche, para informarle que iría a la Casa Blanca a abordar los temas de la relación bilateral con el primer yerno. Todavía hay niveles y clases sociales, hasta en la diplomacia.

En el papel se ve muy bien y hasta con ventaja para los intereses de México, que Videgaray tenga una muy buena relación con el esposo de la hija del presidente de Estados Unidos.

Kushner tiene el acceso directo y el oído de Trump, esto nadie lo pone en duda; está altamente comprado. Lo importante y necesario de la relación de Videgaray con Kushner es que la intermediación con el primer yerno dé resultados para los intereses de México y de los mexicanos.

Wednesday, 15 March 2017 00:00

Pintar la Revolución

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Si nos atenemos al testimonio de Jesusa Palancares, magistralmente novelado por Elena Poniatowska, la Revolución no le hizo justicia. Cientos se han quejado de lo mismo pero la diferencia entre ella y los demás es que Jesusa participó en el movimiento armado en el frente de batalla y quedó tan pobre y marginada como había empezado. El cambio de régimen la mantuvo en esa tierra de nadie donde la desigualdad y la injusticia, sin hipérbole, apestan.

Jesusa –que se llamaba en realidad Josefina Bórquez, como nos lo aclara Poniatowska en Las indómitas– vivió después del conflicto armado en esos márgenes del desarrollo que parece nunca dejarán de serlo. Las vecindades se caen, construyen otras pero sus paupérrimos inquilinos después de remozado el lugar ya no cuentan con un espacio allí, no pueden pagarlo. Son expulsados de nuevo a las zonas sin drenaje, sin banquetas, sin agua. Los cinturones de miseria cambian su espacio geográfico pero no mudan su paisaje humano. Son la Casa Blanca de los hijos de Sánchez en la calle de Peralvillo, el barrio del El Jaibo de Los olvidados.

Tal vez por esa extendida y obvia medición del fracaso revolucionario por sus zonas de miseria La región más transparente, de Carlos Fuentes, sea una novela sobre esa Revolución que no le hizo justicia a tantos como prometía y también una novela sobre la ciudad, la ciudad que habla por sí misma. En un país centralista llevado al absurdo, el Centro, la Ciudad de México no sólo es el crisol sino el laberinto de espejos que dan cuenta del resto del país: si quienes huyen de la miseria en la provincia aceptan sobrevivir aquí hambrientos y cubiertos de harapos, no cuesta imaginar sus lugares de origen.

Como sea, pocos cambios tan profundos registra nuestra historia como los provocados por la Revolución Mexicana. Más allá de haber sido un movimiento armado que permitió reivindicar derechos fundamentales ignorados por el régimen autoritario de Porfirio Díaz, la Revolución también ha sido un gran surtidor de motivos que han enriquecido nuestro imaginario, como puede verse en la exposición del Palacio de Bellas Artes, Pinta la Revolución.

Wednesday, 15 March 2017 00:00

Que se lleve la trumpada al TLCAN

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Una ola de pánico recorre al mundo tras la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. Pero hay de pánicos a pánicos. Sería un grave error subestimar los peligros que representa la política de supremacía nacionalista de Trump. El nacionalismo de un imperio es de una naturaleza muy diferente al nacionalismo de un país colonizado. Si se le añade que cuenta con una amplia base social dentro de EU, se puede medir el alcance que colinda con la matriz fascista sin caer en el abuso que se hace comúnmente de esta palabra.

Pero en medio del pánico se pretende amalgamar temores que tienen sustentos sociales, razones y motivos muy diferentes. Es necesario deslindar campos, pues defenderse de un peligro desde el lado equivocado puede tener peores consecuencias.

Desde distintos ámbitos se habla con alarma, y hasta con nostalgia, del fin de la globalización y, frente a Trump, pareciera diluirse la barrera entre globalifóbicos y globalifílicos. Pero no hay que olvidar que la globalización neoliberal ha sido el domo bajo el cual el capital ha impuesto una nueva era de saqueo, colonización, destrucción del ambiente, y la precarización del trabajo y de la vida a escala planetaria.

Se alerta contra el regreso del proteccionismo desde las metrópolis imperiales que han usado el libre comercio como instrumento de penetración y saqueo, pero increíblemente también desde las naciones que, como México, viven en el desastre después de haber renunciado a proteger sus recursos naturales y estratégicos, y a sus pueblos.

Sí, por si fueran pocas las calamidades que azotan a México, la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos añade graves peligros, que no hay que subestimar. Son tan burdas las amenazas que el propio gobierno de Peña Nieto y adláteres se visten de un postizo patriotismo y aprovechan para llamar a la unidad nacional en momentos en que atraviesan por su peor ilegitimidad. Pero no faltan quienes desde la sociedad civil o desde la izquierda se suman a defender frente a Trump lo indefendible.

Michael Flynn, quien se desempeñó por un corto periodo como asesor de seguridad nacional del presidente Trump, le dio al menos un excelente consejo.

Según reportes de prensa, Flynn recibió una llamada del presidente a las tres de la mañana. Trump quería hacerle una pregunta importante: ¿Qué es bueno para la economía, tener un dólar fuerte o uno débil?

Flynn tiene experiencia en el ejército, no en macroeconomía, así que respondió que no sabía. Le sugirió al presidente consultar a un economista.

Así de sencillo.

A juzgar por las personas con las que Trump ha decidido rodearse, parece que el nuevo presidente prefiere no hablar con economistas de carrera. Aunque quizá le tome tiempo, es probable que en algún momento por fin designe a los tres miembros de su Consejo de Asesores Económicos, como establece la ley. (Se dice que el presidente del consejo sería Kevin Hassett, del American Enterprise Institute. Una buena elección). Analicemos algunos aspectos que estos economistas podrían aclararle al presidente desde su primera reunión.

La economía en su conjunto está en buenas condiciones. A Trump le gusta decir que “heredó un desastre”. Esta afirmación podría describir el caso del presidente George W. Bush, quien asumió la presidencia tras la explosión de la burbuja de las “puntocom”. También podría aplicarse —y de manera muy precisa— al presidente Barack Obama, quien fue electo durante una crisis financiera.

Pero en este momento no aplica en absoluto. La tasa de desempleo es de alrededor del cinco por ciento, aproximadamente la cifra que muchos economistas consideran sostenible a largo plazo. Por su parte, la inflación es casi del dos por ciento, el objetivo de la Reserva Federal. Estos son hechos reales, no alternativos.

Trump podría intentar reducir aún más la tasa de desempleo a través de recortes significativos a los impuestos y un amplio gasto en infraestructura. Sin embargo, lo que menos necesita ahora la economía es una gran expansión en la demanda total de bienes y servicios. Esto podría producir un alza en la inflación o, lo que es todavía más probable, hacer que Janet Yellen, la presidenta de la Reserva Federal, decida aumentar las tasas de interés más pronto y a niveles más altos de los que planea por ahora.

Tuesday, 14 March 2017 00:00

¿Celebrar la expropiación?

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Cercano ya el 79 aniversario de la expropiación petrolera, habrá que ver dónde celebra el gobierno, en qué tono y, sobre todo, cómo justifica lo injustificable, porque de aquella decisión cardenista y su repercusión política, económica y social no queda ni un chisguete en el discurso oficial. Sólo el recuerdo histórico, si bien va.

El primer aniversario conmemorativo que le tocó presidir a Enrique Peña Nieto fue el 18 de marzo de 2013, y en pomposo cuan multitudinario acto celebrado en la refinería de Salamanca, Guanajuato, afirmó que de Pemex no vendía ni un tornillo, porque la reforma energética nunca ha postulado la privatización, mientras Luis Videgaray expresaba que el giro energético es para que el país crezca, la entonces paraestatal opere con transparencia (Emilio Lozoya aplaudió como enano al escuchar esa frase) y, desde luego, hacerla de clase mundial.

Lo anterior, aderezado con el compromiso presidencial de bajar los precios de los combustibles y ni un gasolinazo más. El siguiente acto conmemorativo fue en 2014, y el gobierno peñanietista públicamente lo celebró en Cosoleacaque, Veracruz, al viejo estilo corporativo. En 2015, con una prueba de masas –todos los petroleros acarreados– en Paraíso, Tabasco, los reformadores estaban felices, porque ya perfilaban los jugosos negocios con oro negro nacional. Y un año después, en 2016, ya con la reforma en operación, se encerraron en la Torre de Pemex, en Marina Nacional.

Y en el recorrido, ni crecimiento ni transparencia ni clase mundial, ni combustibles baratos, ni nada, pero sí jugosísimos negocios privados a costillas de la nación: destrozaron a la gallina y se quedaron con los huevos de oro negro. El ingreso se desplomó, al igual que la exportación y la producción. La empresa está en quiebra técnica, las finanzas en el suelo y la corrupción en el cielo. Pero algo deben inventar, porque la ceremonia conmemorativa de la expropiación cardenista forma parte del calendario cívico legal 2017, de acuerdo con la pauta establecida por la Secretaría de Gobernación.

Habrá que ver a los creativos gubernamentales, pero en vía de mientras Consultores Internacionales ofrece un análisis sobre la circunstancia petrolera nacional, del que se toman los siguientes pasajes. Va, pues.

Tuesday, 14 March 2017 00:00

La crisis de la civilización moderna

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Tradición y modernidad. Una de las claves para la correcta comprensión de la crisis de la modernidad, y su posible superación, atañe a la significación cultural de los mundos que se ubican antes o por fuera de ese mundo moderno. Las periferias espaciales y temporales que por fortuna aún existen como enclaves premodernos o preindustriales son estratégicas para la remodelación de la sociedad actual. Por lo común lo tradicional se opone (contrasta) a (con) lo moderno.

Durante más de 99 por ciento de su historia el ser humano aprendió a convivir y a dialogar con la naturaleza, al considerarla una entidad sagrada y al concebir a sus principales elementos como deidades. También aprendió a formar colectivos basados en la cooperación y la solidaridad, la sabiduría de los más viejos y el uso de una memoria comunitaria y tribal. Se puede decir que esta fue la fórmula secreta de la evolución humana. La época de oro de la humanidad tuvo lugar hace unos 5 mil años, cuando cerca de 12 mil culturas, distinguidas por la lengua y distribuidas por todos los hábitats del planeta, aprendieron a vivir en comunidades o aldeas soportadas por relaciones armónicas con sus recursos locales. La aparición de sociedades no igualitarias cada vez más complejas permitió el incremento de la población, del comercio y del conocimiento, pero también desencadenó usos imprudentes de los recursos naturales y la dominación de la mayoría por una minoría autoritaria. La historia que siguió a esa época de equilibrio, no ha sido más que la historia de una doble explotación, social y ecológica, un largo proceso de degradación y decadencia que alcanza su cénit con el advenimiento de la modernidad. Hoy como nunca, a pesar de los avances tecnológicos, informáticos y sociales (como la democracia), la especie humana y su entorno planetario sufren los peores procesos de explotación y destrucción.

En lo que queda de tradicional en el planeta, 7 mil pueblos indígenas con una población estimada en 400 a 500 millones, se encuentran las claves para la remodelación de las relaciones sociales y de las relaciones ecológicas, hoy convertidas en meras formas de explotación del trabajo humano y de la naturaleza. Ello no significa una vuelta romántica al pasado (tentadora opción), sino la síntesis entre tradición y modernidad, que es la disolución de su conflicto. Pues así como no se pueden eliminar los preceptos rescatables de lo tradicional, tampoco se pueden desdeñar los de los tiempos modernos.

Tuesday, 14 March 2017 00:00

Reflexiones sobre periodismo científico

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Duando se pregunta ¿para qué sirve la ciencia?, una de las respuestas que aparece con mayor frecuencia es la que le asigna una función puramente económica. Así –se dice– a mayor gasto en ciencia como porcentaje del PIB, mayor es el desarrollo industrial, así como el bienestar social medido como ingreso per cápita. Esto es cierto, pero ¿esa es la única función que tiene la ciencia en una sociedad?

Desde luego que no. Su papel en el desarrollo económico, si bien es muy importante, no es la única forma en la que una sociedad puede emplear esta actividad en su beneficio. En países como el nuestro, donde sólo una proporción muy pequeña de los jóvenes tiene acceso a las universidades, la ciencia y su difusión cumplen un papel educativo de gran trascendencia, pues permiten que estos jóvenes, y no sólo ellos, sino el resto de la sociedad, puedan estar al tanto de los avances del conocimiento que se produce en México y el mundo.

Estamos aquí frente a dos funciones de la ciencia, y específicamente de la comunicación de la ciencia: su papel educativo y como ventana que nos permite, como sociedad, conocer en tiempo real los avances en todos los campos del conocimiento, sus beneficios potenciales y también sus riesgos. La comunicación de la ciencia y dentro de ella, el periodismo científico, ponen en contacto a la población de nuestro país con los descubrimientos más recientes, como los exoplanetas, la detección de las ondas gravitacionales, los avances en la edición genética, o el tratamiento de enfermedades antes incurables. En este sentido nos da la posibilidad de estar al mismo nivel –y no en pocas ocasiones por encima– de otras sociedades consideradas más avanzadas.

La comunicación de la ciencia y el periodismo científico contribuyen así a acortar la brecha que nos separa de otras naciones en el terreno científico y tecnológico.

Pero el periodismo no sólo trata de dar a conocer hazañas espectaculares, sino de comunicar los avances de la ciencia y la tecnología que se producen día con día de manera callada en nuestro país y el mundo. Indagar las formas que adopta el razonamiento científico, la formulación de preguntas, las metodologías diseñadas para encontrar las respuestas, que permiten acrecentar y en ocasiones revolucionar nuestro conocimiento sobre el universo y lo humano. El periodismo científico posibilita además que la sociedad, al estar informada, pueda tomar decisiones objetivas y racionales al margen de prejuicios o dogmas.

Tuesday, 14 March 2017 00:00

Limpiar al Estado

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El Estado mexicano está deshilachado. En vastas regiones del país está ausente y ha sido suplantado por poderes fácticos impresentables. Donde no está ausente, son evidentes las agudas debilidades de las instituciones de gobierno. La mezcla de lo escaso que funciona y lo que funciona bajo las reglas eficaces de la corrupción son por ahora un batido imposible de discernir.

Sí, puede uno ubicar instituciones del campo médico, por ejemplo, que, creo, cumplen adecuadamente y en silencio, sus obligaciones, y lo hacen a veces trabajando con ahínco. Por ejemplo, el Instituto Nacional de Diagnóstico y Referencia Epidemiológica (Indre). Todas las instituciones de gobierno que más o menos funcionan no alcanzan a todos ni mucho menos, y esto es un trozo entre muchos que configuran el infierno de la desigualdad social mexicana.

Una función absolutamente central de cualquier Estado es la protección jurídica de la sociedad. No funciona. El aparato judicial es una monstruosa ave de rapiña que, además, cada vez que al Ejecutivo se le ofrezca, está a su disposición. Es el búnker donde se configura la impunidad. Pero también es un selvático perezoso: alcanza un máximo de 0.2 km por hora. Todo está retrasado, se ocupa de una proporción ridícula de los delitos que se cometen, los jefes se asignan sueldos millonarios en un país de parias. Son los celosos protectores de la corrupción. Me refiero a las instituciones federales y las estatales que compiten en la justa por tapar el mayor número de ilegalidades que se cometen en los Ejecutivos, y en la sociedad de los de arriba.

“Si hay un espacio de opacidad y fractura del estado de derecho, éste es el del sistema penitenciario mexicano. De acuerdo con las y los expertos, las cárceles de todo el país representan la crisis del sistema de justicia que hay en México, pues ahí se reproduce, a manera de un ‘microcosmos’, toda la cadena de corrupción e impunidad que transita, desde la procuración de la justicia hasta su impartición. En efecto, en prácticamente todas las prisiones que existen en el territorio nacional se da una sistemática violación de los derechos humanos…”, escribió Mario Luis Fuentes.

En el Ejecutivo no sólo ha habido una inmensa corrupción histórica creciente, además desde los años 80 son confesos convencidos de una vulgata neoliberal que milita con el dogma de que la economía debe gobernar la sociedad teniendo como soporte una férrea trama de ricos y su­perricos, economistas del mainstream económico del mundo, abogados de los superricos, y políticos-técnicos (neoliberales); una trama que vive divorciada de la sociedad.

El Poder Legislativo es un circo de 40 pistas donde reina el desorden, el relajo, las mentadas, la corrupción, el cinismo y la ignorancia. (Es inútil buscar las excepciones.) Y los partidos políticos…

He escrito, codo con codo de varios colegas, que el más profundo problema de México es la desigualdad. Pero poco puede hacerse, digo yo, sin vaciar al Estado de la corrupción que lo carcome, aunque, agrego ahora, eso, vaciar el Estado de la corrupción, se hace mediante un ingente esfuerzo equivalente a la quinta de las 12 tareas de Hércules: limpiar los establos de Augías en un solo día. Se sabe que Euristeo le encargó esta horrible tarea con el fin de humillarlo, pues tal era la cantidad de excremento acumulado que era imposible limpiarlo en un día. El astuto Hércules cumplió su trabajo abriendo un canal que atravesaba los establos y desviando por ahí el cauce de los ríos Alfeo y Peneo, que arrastraron toda la suciedad. Imagino esos ríos como la sociedad mexicana movilizada para presionar por una limpieza de fondo con todo el detergente existente (con toda la fuerza del poder ciudadano organizado), la Suprema Corte, el Tribunal Electoral, los juzgados de distrito, los tribunales colegiados y unitarios de circuito, el jurado federal de ciudadanos, los tribunales de los estados y de la Ciudad de México, el Consejo de la Judicatura Federal y todo el sistema penitenciario.

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