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Tuesday, 14 March 2017 00:00

El reloj educativo del sexenio

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Cuando se presente el nuevo modelo educativo, el lunes 13 de marzo en Palacio Nacional, habrán pasado mil 533 días desde el inicio de la presente administración. Este sexenio cuenta con 2 mil 191 en total, de tal suerte que se dará a conocer una vez trascurrido 70% del tiempo disponible.

Es interesante trasladar el periodo sexenal a una escala de 24 horas: 91 días equivalen a una hora, y 1.52 días a un minuto. Con base en esta conversión, se puede apreciar mejor el ritmo con el que fue conducida la reforma educativa. Arrancaron de prisa: el Presidente envía la iniciativa correspondiente al Congreso a 7 minutos de iniciada su gerencia en Los Pinos. El legislativo aprueba, no discute, la reforma constitucional en el minuto 14.

La modificación obtiene anuencia acrítica de más de la mitad de las legislaturas estatales faltando un cuarto para la primera hora y, al acabalar los primeros 56 minutos, se decreta y aparece en el Diario Oficial de la Federación. No había dado ni la una de la mañana en el reloj. Las leyes secundarias (General de Educación, Instituto de Evaluación Educativa y la del Servicio Profesional Docente) terminan su trámite 275 días después, a las 3 de la madrugada. El andamiaje jurídico, listo, en 180 minutos. A partir de ese momento, habrán trascurrido 14 horas y 21 minutos, más de la mitad del tiempo sexenal, para que, a las 17:21 horas de esta analogía, se dé a conocer el tan anunciado modelo nuevo para la educación en México, mismo que entrará en vigor al iniciar el ciclo escolar 2018-2019, esto es, a un poco más de 15 minutos para las 11 de la noche, muy cerca de las elecciones.

Una hora y cuarto después, en 4 meses, se irán a su casa. No pasará ni la mitad de un ciclo escolar completo bajo su responsabilidad. El que venga atrás, que arree. La RAE dice que este refrán “indica que alguien, que ha salvado ya circunstancias difíciles, se desentiende de los peligros o daños que las mismas circunstancias pueden tener para los demás”.

No se puede enunciar mejor lo que habrá de suceder. En esas largas 14 horas, sin contar con un horizonte pedagógico de referencia (que se anunciará indispensable e inédito), se “evaluó” a mansalva a 800 mil personas. ¿Cómo? Es imposible evaluar sin parámetros válidos, y máxime si se están construyendo, pero eso no fue importante. En realidad, lo que se hizo fue medir lo que es medible, sin contar con elementos para aproximarse a lo valioso.

En palabras del secretario Nuño: se “sometieron”. De eso se trataba: someter al magisterio a pésimos exámenes, malas conclusiones y peores consecuencias. Lo educativo de la reforma se presentará ya bien entrada la noche del sexenio, e iniciará su aplicación cuando estén haciendo las maletas. Es clásico que cada presidente quiera hacer su reforma educativa. Y diga que es necesaria sin hacer un análisis de las normas y procedimientos anteriores. Ahora que egresa la primera generación que estudió bajo la Reforma Integral para la Educación Básica, no se analizan sus avances o límites: se hará pasar, de nuevo y como nuevo, el ritornelo de lo viejo.

Monday, 13 March 2017 00:00

El sonido del mundo

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¿Los zapatistas han desaparecido? Los medios, alguna vez ávidos de noticias con pasamontañas, los tratan como si hubieran vuelto a la noche de los tiempos.

Pero existen, dedicados a la transformación de la vida diaria en sus caracoles y Juntas de Buen Gobierno, y no dejan de plantear iniciativas. Contra la "haraganería del pensamiento", han organizado estimulantes seminarios internacionales, que prefieren llamar "semilleros".

 

En 2013, la Escuelita Zapatista recibió a 3.000 alumnos de varios países dispuestos recibir las ideas que surgen desde abajo. En 2014, el encuentro La digna rabia refrendó la necesidad de concebir caminos de esperanza en tiempos de acoso (ese año, el maestro José Luis Solís López, que había asumido el nombre de lucha de Galeano en homenaje a Hermenegildo Galeana, fue asesinado por paramilitares, y el EZLN presentó cambios en su dirección: el subcomandante Moisés asumió el cargo de vocero y Marcos se transformó en Galeano, albacea de los textos del antiguo subcomandante y autor de nuevas reflexiones). En 2015, otro "semillero" se celebró en Oventik y la Universidad de la Tierra: El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista. Los diálogos con variados sectores de México y el extranjero arreciaron en 2016 con los festivales CompArte y ConCiencia, que imaginaron el cambio desde la cultura y la ciencia, y el Congreso Nacional Indígena (CNI). Esta febril actividad no ha tenido la cobertura que merece en un entorno degradado por la violencia, la corrupción y los partidos políticos.

Desde 1994, los zapatistas plantearon alternativas para renovar el contrato social en un país que ignora a los pueblos originarios. En 1996 firmaron los Acuerdos de San Andrés Larráinzar, pero el Congreso se negó a convertirlos en ley. En 2001, la Caravana Zapatista llegó a la Ciudad de México para pedir que el Gobierno honrara lo que había suscrito. El llamado cayó en oídos sordos.

Una nueva estrategia surgió entonces. Los zapatistas saben que no pueden modificar el país por medios convencionales. Lejos de recurrir a las armas que los hicieron visibles, buscan otra clase de participación, aprovechando las grietas de un sistema monolítico para colarse desde abajo, como la humedad y las hormigas.

A fines de 2016, el CNI y el EZLN analizaron la opción de presentar a una mujer indígena como candidata independiente a las elecciones de 2018. Una dilatada consulta determinará si eso es viable y quién será la candidata.

No se trata de un cambio de ruta ni de un afán electorero, sino del gesto moral de los que menos tienen. En un país donde las mujeres y los indios son discriminados, el CNI y el EZLN proponen que la fuerza venga de unir debilidades. En un espléndido ensayo publicado en Viento Sur, Arturo Anguiano, profesor de la UAM y autor de El ocaso interminable. Política y sociedad en el México de los cambios rotos, aborda la intervención del EZLN en la contienda de 2018 como "un proceso abierto y envolvente de movilización política [que favorecerá] el tejido de las resistencias y solidaridades entre comunidades, pueblos, barrios, colectivos, núcleos organizados o dispersos que pudieran desembocar en la organización de abajo".

El 21 de diciembre de 2012, los turistas de la catástrofe reservaron habitaciones en Yucatán para contemplar en primera fila el "apocalipsis maya". La noticia venía de un bajorrelieve en las ruinas de Tortuguero; sin embargo, no anunciaba el fin del mundo sino de un ciclo cosmológico, el 13 baktún maya. El día del "apocalipsis" los zapatistas desfilaron en silencio en varias ciudades de Chiapas, bajo el lema: "¿Escuchan? Es el sonido de su mundo derrumbándose. Es el nuestro resurgiendo".

Los tiempos y las palabras de los zapatistas son distintos: aguardan su acomodo. Como los objetos que aparecen en los espejos retrovisores, están más cerca de lo que aparentan.

De la cena que el jueves por la noche encabezó Margarita Zavala Gómez del Campo con un grupo de empresarios de Puebla, en casa de Jorge Espina Reyes, en la ex hacienda de San José Actipan, hay cinco cuestiones que vale la pena rescatar además del número de asistentes (150), el costo del cubierto por persona (10 mil pesos) y la presencia de algunas figuras destacadas como Luis Regordosa Valenciana, entre éstas las siguientes:

  1. El mensaje de bienvenida del anfitrión, el ex dirigente nacional de Coparmex, Jorge Espina, a favor del organizador del encuentro Eduardo Rivera Pérez, a quien ponderó como una persona honesta que ha sido víctima de una campaña de persecución política, “aunque otros quieran hacer creer otra cosa”.
  1. La omisa o escurridiza respuesta que Margarita Zavala dio a la empresaria que le preguntó sobre el incumplimiento de la promesa de su marido, de proceder penalmente contra el ex gobernador Mario Marín Torres, y el supuesto pacto de no enjuiciarlo, a cambio de la ayuda que él y otros gobernadores del PRI habrían dado a Felipe Calderón para ganar las elecciones presidenciales de 2006.
  1. La crítica del empresario Félix Ayala junior —de Chiles La Morena— al ex gobernador Rafael Moreno Valle, cuestionándole a Margarita Zavala sobre las razones de la cúpula nacional panista de seguir cobijando a un político priísta, con mañas priístas, autoritario y que sólo mostraba interés por sus obras de relumbrón aunque algunas de ellas fueran inútiles como las millonarias ciclovías que se hicieron durante su administración.
  1. El silencio o la indiferencia que la esposa de Felipe Calderón mostró hacia el ex gobernador Moreno Valle, no enganchándose con los señalamientos hechos por algunos de los asistentes a la cena.
  1. La cercanía y comunicación que el ex presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, mantiene con Margarita Zavala y sus principales operadores, situación que ha permitido la construcción de puentes entre ésta y la candidata del PAN a la gubernatura del Estado de México, Josefina Vázquez Mota.

EN CORTO

Eduardo Rivera Pérez no fue nombrado coordinador general de campaña de Vázquez Mota en el Estado de México, posición que asumió el dirigente estatal del PAN en esa entidad, Víctor Hugo Sondón, por así convenir al dirigente nacional panista, Ricardo Anaya Cortés y a la candidata a gobernadora, sino coordinador de Estrategia.

Desde esa posición, Eduardo Rivera además de estar en contacto permanente con Vázquez Mota en sus oficinas de campaña en Naucalpan, Estado de México, mantiene comunicación continúa con otros actores relevantes del PAN como el mismísimo Ricardo Anaya, Margarita Zavala y algunos gobernadores panistas.

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Aunque en San Andrés Cholula las preferencias electorales continúan favoreciendo al PAN de cara a los comicios del 2018, Morena adquiere cada vez mayor relevancia, lo mismo que algunas figuras priístas que pronto podrían abandonar las filas del tricolor para sumarse al partido de Andrés Manuel López Obrador.

Tal es el caso de Miguel Ángel Quechol quien, después de dos intentonas de ser candidato del

PRI a la alcaldía cholulteca, ahora podría figurar como precandidato de Morena.

Entre la población de San Andrés, Quechol supera en conocimiento e intención de voto a otros aspirantes panistas como Sergio Corona y Edmundo Tlatehui, según una encuesta del Beap Estadística & Opinión Pública levantada a finales de enero de 2017.

Según el mismo estudio demoscópico, el 40.3% de los entrevistados ve a Miguel Ángel Quechol como aspirante independiente o de Morena a la Presidencia Municipal de San Andes Cholula.

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Hace tres sexenios surgió la llamada “Hermandad”, que es una mafia de jefes policíacos y de vialidad que se formó para protegerse entre ellos de denuncias por abuso de autoridad, extorsiones e ilícitos. Durante el gobierno pasado dicha organización se debilitó y sus miembros se disgregaron. Ahora está de regreso al poder, luego de que el segundo de sus líderes, Alejandro Ulloa Ramírez, tiene a su cargo la operación de la Dirección de Vialidad del estado.

Ulloa Ramírez no se manda solo, es alguien que ha estado bajo el control de Adolfo Karam Beltrán, quien fue el jefe policiaco consentido del ex gobernador Mario Marín Torres.

La designación de Alejandro Ulloa manda un mensaje contradictorio, ya que por un lado el gobernador Antonio Gali Fayad ha establecido que en su administración habrá un combate frontal a la corrupción y la impunidad, y por otro se nombra en un puesto clave de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) a un personaje obscuro, que ha sido cabeza de la “Hermandad”, una organización cuyos integrantes protegían las extorsiones y los delitos en corporaciones policíacas de la capital del estado.

El mejor ejemplo de lo que hacía, y seguramente sigue haciendo la “Hermandad”, es el propio historial de Alejandro Ulloa, quien ha sido despedido de la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla, de la Policía Estatal, así como de los ayuntamientos de Xicotepec de Juárez y San Andrés Cholula, sin que nunca reciba una sanción que por lo menos le impida seguir ejerciendo cargos de jefe en cuerpos dedicados a la protección ciudadana.

Al llegar al cargo de titular de la SSP, Jesús Morales Rodríguez, en sustitución de Jesús Rodríguez Almeida, nombró en la dirección de Vialidad a Marcela Díaz Fuentes. Y a los pocos días, se designó como subdirector de Operaciones a Alejandro Ulloa.

Fuentes bien informadas indican que quien realmente manda en esa área es Ulloa Ramírez, quien a su vez ha empezado a instalar a agentes que en el pasado habían salido de la corporación.

Lo interesante es saber qué motivó a Jesús Morales a darle un cargo de alta relevancia a Alejandro Ulloa. Algunos conocedores del tema dicen que se podría tratar de un acuerdo entre el titular de la SSP y Adolfo Karam, como una manera de regresar a la nómina del gobierno del estado a un número importante de jefes policíacos y de vialidad que en el pasado fueron echados por pérdida de confianza.

Otros dicen que es tan grande el poder de Alejandro Ulloa que pudo arribar a la SSP sin la ayuda de Adolfo Karam, cuya relación entre ambos es muy cercana.

El líder de la “Hermandad” es Héctor Guerra Montiel, quien actualmente es el jefe de seguridad de la delegación del Seguro Social. Y Alejandro Ulloa siempre ha sido el segundo líder en importancia dentro de esa organización secreta, además de ser mano derecha de Karam Beltrán.

La “Hermandad” surgió –hace tres sexenios– bajo la tutela de Jorge Antonio Morgado Nava, cuando éste era director de Vialidad Estatal.

Hace dos años se ventiló que Morgado Nava es uno de los jefes policiacos más ricos de Puebla.

Estando bajo las órdenes de Morgado, el entonces agente Alejandro Ulloa se ganó la amistad de su jefe por ser un buen jugador de futbol y ser de carácter pendenciero. Siempre se ponía a los golpes con quien molestaba o criticaba a su jefe.

De ahí lo ascendieron a jefe de motociclistas, que es un área en que siempre ha estado la mayor parte de su desempeño como servidor público.

Se cuenta que alguna vez tuvo un fuerte problema con agentes de la extinta Policía Federal de Caminos y que no acabó mal –seguramente en la cárcel– por la intervención de Mario Marín Torres, quien al llegar a la titularidad del Poder Ejecutivo le permitió a los líderes de la Hermandad acceder a los cargos más altos en las áreas de seguridad pública.

Al inicio del sexenio de Rafael Moreno Valle Rosas, el primer titular de la SSP, Ardelio Vargas Fosado, les dio cierta protección a los miembros de la “Hermandad”, al permitirles que se ubicaran en cargos de seguridad pública fuera de la capital del estado.

Posteriormente al arribo de Facundo Rosas a la titularidad de la SSP, a los miembros de la “Hermandad” se les desplazó de cargos de mando, en diferentes municipios, ya que el nuevo funcionario instaló en esos lugares a una larga lista de agentes de la Policía Federal que habían sido expulsados por mala conducta o actos de corrupción.

A los miembros de la “Hermandad” se les ordenó tener un bajo perfil para evitar que Facundo Rosas lo fuera a incriminar como parte de un ajuste de cuentas contra el ex gobernador Mario Marín.

Esa misma condición se mantuvo con Jesús Rodríguez Almeida –el último encargado de la SSP en el sexenio morenovallista– , quien sostuvo en sus puesto a la gente de Facundo Rosas y no permitió a los líderes de la“Hermandad” llegar a cargos importantes.

Ahora con Jesús Morales terminó ese veto, ya que le está abriendo las puertas de la SSP a la gente de la “Hermandad”.

Es el regreso de la mafia.

Sin importar que se tenga el antecedente de que el crecimiento desbordado, brutal, del narcomenudeo y del robo de combustible –en el sexenio anterior– se debió a todos los “malos muchachos” que trajo Facundo Rosas al estado.

Monday, 13 March 2017 00:00

Corridas extraordinarias / II

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En vísperas de que se efectuara la última corrida de Covadonga, uno de sus organizadores, Luis González Díaz, acreditaba en entrevista que “ya el año 1887, la Junta de Covadonga tuvo su primer ingreso por motivos taurinos: Luis Mazzantini regaló la carne de un toro que había matado en México” (El Ruedo de México, núm. 136, 8 de febrero de 1954). El día del festejo –domingo 14– la entrada en la Monumental fue magnífica, alentada por la reciente apoteosis de Calesero el 10 de enero; y en la de Covadonga, en terna con Pedrés y Jaime Bolaños, toros de Torrecillas, el trofeo Domecq fue para él. Aun así, no habría ni una más, ya fuese por falta de interés y afición de las nuevas generaciones hispanomexicanas, ya porque la mayor parte de sus obras mayores en la capital –sanatorio, club deportivo, etcétera– estuviesen consumadas. El caso que la corrida de Covadonga se relegó al olvido, tras dos décadas de oro en El Toreo de la Condesa.

 

Hermosa tradición

Como la mayoría de las extraordinarias, la de Covadonga dio sus primeros pasos al reanudarse en México los festejos taurinos tras la suspensión carrancista. Nada más instaurarse, Rodolfo Gaona le cortaba el rabo a “Lamparillo”, de Veragua, alternando con Juan Silveti y los hispanos Sánchez Mejías y Juan Luis de la Rosa (13.03.21, ¡96 años justos!). A partir de entonces sólo muy esporádicamente faltó (02.04.22: Gaona, Juan Belmonte, Mejías y Silveti, que salió en hombros… y así sucesivamente). Como ocurriera con la Oreja de Oro, fue un Armillita adolescente quien en 1928 se adjudicó el capote de paseo en disputa en corrida de diez astados para cinco espadas: Silveti, Agüero, Enrique Torres, Fuentes Bejarano y Fermín, que le cortó el rabo a “Madrileño”, el 5º de Zotoluca. Normalmente, el cartel era de terna o mano a mano. Y vez hubo en que se contrató en exclusiva a un hispano sin participación en la temporada: fue en 1934 y Victoriano de la Serna el elegido, a instancias de don Antonio Llaguno, cuyos toros tampoco habían tenido cabida en un elenco digitado por Domingo Ortega a través de la dupla Margeli–Dominguín. Como el viaje por mar era largo, se retuvo a La Serna para tres festejos fuera de temporada, con Balderas y la alternativa del hidalguense Ricardo Torres como complemento. Los dos primeros se anunciaron como de Covadonga. Y el segoviano pudo cuajar, con “Centinela” de San Mateo, la gran faena vanamente esperada cuando, el invierno anterior, vino contratado como as de ases y resultó un soberano fiasco. Pinchó al sanmateo, pero lo había bordado con capa y muleta.

 

Armilla, el amo

Pronto, la eclosión de la baraja nacional, su enorme calidad y variedad artística y las pasiones que desataba determinaron que la Junta de Covadonga prescindiera de espadas iberos para su festejo anual, que ya en 1933 torearon Fermín Espinosa y Alberto Balderas, un mano a mano que puso la repleta plaza en ebullición aunque, en el ruedo, la superioridad de Armillita fuese rotunda (19.02.33: tres orejas y rabo). A partir de 1936–37 la ruptura del boicot privó de diestros iberos las temporadas mexicanas, y sin embargo, los mayores dividendos para la Junta de Covadonga corresponden precisamente a esos años, siempre con Armilla como eje y triunfador casi absoluto del más español de los festejos. Menudearon entonces sus manos a mano con Lorenzo Garza, la gran pareja de la época, equivalente en México –y no es exageración patriotera– a la de Joselito y Belmonte en España. Así, Fermín se llevó a casa los rabos de “Cerillero” y “Carolino”, par de imponentes punteños (21.03.37), el de “Gavilán”, también de La Punta y de nuevo con Lorenzo como único alternante (13.03.38; Simao da Veiga rejoneó por delante dos de San Diego). Y en 1939, cuando la Junta programó ocho de Piedras Negras para Fermín y El Soldado, la grave cornada que el 2º, “Joyero”, le infirió a Luis Castro, dejó al saltillense solo con toda la corrida tlaxcalteca, que tenía cuajo, edad y pitones y salió encastadísima: miel sobre hojuelas para el de Saltillo, que pasearía los rabos de “Caparrota” y el inmortalizado 7º, “Jumao”, y la oreja del cierraplaza “Limonero”, en tarde para la historia del coso de la Condesa y de la tauromaquia en general.

 

Escisión, recuperación y gris final

De pronto, estalló el conflicto que partiría en dos a la torería azteca: los del Pacto de Texmelucan por un lado (Armilla, Balderas, Solórzano y Silverio) y Garza, San Mateo y seguidores por otro. Éstos se quedaron con la temporada 1939–40, y cuando el pleito se solucionó, la Covadonga tardó en recuperarse, lo que ocurriría en 1942, ocasión en que El Soldado se desquitó de Fermín dejando sin rabo a “Veracruzano”, un sanmateo al que pasó repetidamente en estatuarios ayudados por alto con un cojín como pedestal. Siguieron dándose carteles mexicanos –a los ases de los 30 se habían unido los nombres de Arruza, Briones, Procuna, y cuando se firmó el primer convenio y regresaron los españoles, tocó a Gitanillo de Triana II reanudar la participación hispana en la tradicional corrida, aunque, otra vez, fuera Armilla quien le puso el cascabel al gato (13.03.45). La última en el Toreo la torearon Fermín Rivera y Silverio con el fino madrileño Manolo Escudero, y el potosino desorejó al 1º de La Punta (10.03.46).

En la Plaza México ya no fue lo mismo. La Junta guardó silencio durante varios años, luego se dejó embaucar por los taurinos y programó un cartel que había tenido demanda años atrás pero ya no la tenía –23.03.52: Silverio, Velázquez y Rafael Rodríguez; los de Zotoluca salieron bravísimos y el Volcán cobró tres orejas y el rabo de “Cordobés”… ante una plaza semivacía. Fue el golpe de muerte, aunque aún habría una más, la última, al año siguiente.

 

Cruz Roja

Otra extraordinaria que, con intermitencias, cobró durante décadas legítimo esplendor. Las corridas a beneficio de la Cruz Roja se inician en El Toreo con Armilla, Solórzano, Curro Caro y toros de San Diego de los Padres (16.12.34) y no concluirán hasta 1995, en la Plaza México, con una falsa confrontación entre Miguel Espinosa y Manolo Mejía, claro vencedor, y ganado de De Santiago (20.08.95). Pero este festejo, fuera de temporada, fue ya algo excepcional, pues la tradición llevaba muchos años agotada. Tantos que en la México solamente se recuerdan la del primer año (Silverio, Arruza y el peruano Alejandro Montani en tarde singularmente ventosa, 05.02.48), el mano a mano Huerta–Martínez, también con mucho viento y toros con edad y complicaciones de José Julián Llaguno (16.04.72) y la de 1979. Hubo en el ínterin una corrida de seis espadas en Cuatro Caminos (11.05.58, la medalla al triunfador la ganó Juan Silveti). Y nada más.

Pero en la Condesa fue otra cosa. Allí sí, el festejo organizado por el Comité de la Cruz Roja Mexicana se hizo tradición. Con triunfos memorables como el que encumbró a Silverio en su primer año grande (28.04.40: faena a “Gitano” de Rancho Seco) o supuso una recuperación sorpresiva de El Soldado (28.02.43: faena de rabo con “Polvo de Oro”, un berrendo en castaño de San Diego), una victoria sangrienta de David Liceaga (12.03.44: el rabo y dos cornadas de “Cirquero”, de Torrecilla); dio, por último, la mayor recaudación en la historia de El Toreo, 360 mil pesos de entonces, con Armilla, Silverio y Manolete en el cartel, ganado español de Vallejo–Murube y triunfos del saltillense y el cordobés.

 

Corridas Guadalupanas

A beneficio de la basílica y, éstas sí, muy de la México. Su mayor esplendor corresponde a los años 50, y normalmente eran de seis o más matadores. No la primera, en la que Manolo dos Santos arrasó con corte de cuatro orejas y dos rabos –algo inédito y que no ha vuelto a suceder: 29.01.50, con pastejés, El Soldado y Silverio–; luego, ya con seis espadas, Arruza se erigiría triunfador máximo en 1952 (faena de rabo a “Tanguero”) y 1953 (fue su despedida definitiva, con las orejas de “Peregrino” por prenda; también Dos Santos cortó oreja). Rafael Rodríguez pasearía dos de “Soldado” de Zotoluca (07.03.54), Fermín Rivera otras tantas de “Toronjito” de Rancho Seco (17.04.55), El Callao las de “Primoroso” de Mimiahuápam (10.05.59) y José Huerta una sola, luego de pinchar su faenón izquierdista a “Rosalito” de Tequisquiapan (29.03.64), dos años antes de que Capetillo, mano a mano con El Pireo, bordara y desorejara a “Heraldo”, de la misma divisa queretana, con el que prodigó y dejó instituida su capetillina (06.03.66).

 

Benéficas

Como decía, la fiesta brava fue siempre un medio seguro para recaudar fondos ante cualquier emergencia. Obras gubernamentales aparte –expropiación petrolera, Bomberos, DIF, todas ellas con evidente respaldo popular–, el terremoto de 1973 y, más aún, el catastrófico de septiembre del 85, darían lugar a festejos benéficos a plaza llena.

 

Hacer conciencia

Pero estas dos Tauromaquias últimas no debieran verse como un mero ejercicio nostálgico –la nostalgia, en sí misma, es inútil y a menudo morbosa–, sino como pintura al fresco del devenir histórico de los toros en nuestro país, y llamado a la conciencia del medio taurino en momentos en que se ciernen sobre la Fiesta graves amenazas. Qué mejor sería, para irlas disipando, que demostrarle a todo México que altruismo y arte de torear nunca estuvieron reñidos. La gente del toro tiene la palabra.

Monday, 13 March 2017 00:00

Paro arbitral y muerte de Aníbal Ruiz

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Todo mundo sabe que la contrahecha nave de la FMF hace agua por todos lados, pero nadie esperaba que fuera la Asociación de Árbitros la que le pusiera el cascabel al gato. La causa fueron las ridículas sanciones que la Comisión Disciplinaria dictó en contra del futbolista del América Pablo Aguilar –que agredió al juez Fernando Hernández durante el partido de Copa Xolos–América, al final del cual el presidente azulcrema, Ricardo Peláez, encaró y amenazó al silbante según lo reportado por éste–, y del toluqueño Enrique Triverio, que había jaloneado por la manga a Miguel Ángel Flores, árbitro del Toluca–Morelia dentro de la misma competición. La inconformidad del colegio arbitral obedece a que las sanciones quedaron en diez y ocho semanas de suspensión, respectivamente –según la Disciplinaria fueron “intentos de agresión”–, cuando el reglamento contempla de seis a 12 meses por contacto físico irrespetuoso con el juez. En consecuencia, los árbitros decretaron ese paro que dio al traste con la jornada 10 de la Liga Mx. Y que podría llegar más lejos, para congoja de Héctor González Iñárritu, a quien Televisa puso al frente de los árbitros mexicanos en una más de sus aberraciones acostumbradas.

Mal o bien, los árbitros les han dado un ejemplo de solidaridad gremial a los futbolistas mexicanos, tradicionalmente incapaces de agruparse y ver por sus derechos colectivos más elementales. El último intento fallido lo intentó hace poco Rafa Márquez.

RIP por el Maño. El viernes, en la propia cancha del Pirata Fuente, mientras se anunciaba la suspensión del Veracruz–Puebla que abriría la fecha 10, se desplomó el auxiliar técnico de José Cardozo Aníbal Ruiz, fulminado por un infarto masivo. Don Aníbal, futbolista uruguayo de larga trayectoria, y posteriormente DT de Necaxa, U de G, Veracruz, Correcaminos y Puebla, será recordado sobre todo porque, en un medio singularmente áspero, lo distinguió siempre su buena educación para relacionarse con sus dirigidos. Y por supuesto con la prensa, el lado desde el cual pude tratarlo. Tenía al morir 74 años, y es lamentable que, por atender al paro arbitral y sus consecuencias, su deceso –hecho éste sí verdaderamente irreparable y triste– haya pasado casi inadvertido.

Antecedentes luctuosos. No es el “Maño” Ruiz el primer DT que muere en un campo de futbol. Hay que recordar al Pulpa Etchamendi –también uruguayo, alguna vez al timón del León– que murió “con las botas puestas” en una cancha colombiana (Cali, 30.05.76). Poco después, se desplomaba sin vida el escocés Jock Stein (Cardiff, 10.09.85), cuando la selección de su país, a la cual entrenaba, consiguió el gol del empate ante Gales que le abría la posibilidad de estar en el mundial México 86. Fue “morir en un acto de servicio”.

Histórica remontada. Indudablemente, el suceso internacional de ésta y muchas semanas –y a saber cuántos años– fue la voltereta del Barcelona en Camp Nou, desbaratando en seis minutos increíbles el pesado 4–0 que trajo de París. Ni siquiera hizo falta para ello la magia de Messi –que estuvo borroso–, sino más bien el extraño conjuro que en ciertas instancias límite acompaña a los equipos grandes y empequeñece a los medianos. Eso y, desde luego, el genio de Neymar… y, cómo no, las ayudas arbitrales.

Abracadabra. Enorme fue el contraste entre la fe azulgrana y la descomposición futbolística y anímica del PSG desde el momento mismo en que empezó a rodar el balón. A los 3’ ya se había comido el arquero Trapp un gol que el pequeño Suárez le ganó inverosímilmente por alto ¡dentro del área chica! El Barça dominaba pero no llegaba… hasta que una genialidad de Iniesta forzó el rebanón de Kursawa que terminó en autogol (40’). Fue entonces que los corazones culés palpitaron ante la posibilidad del milagro.

Empero, era evidente que en esas dos anotaciones se combinaron aciertos ofensivos con pifias defensivas. Y que, al inicio del complementario, el PSG amagó con recobrar el aplomo necesario para manejar el partido. En eso, Neymar sufrió un derribo dentro del área cuando Meunier tropezó e interpuso su cuerpo al paso del brasileño, que se colaba pegado a la raya final. Penal, cobro impecable de Messi y nueva inyección de ánimo a los catalanes y al estadio entero (50’). Y de pronto, lo inesperado: pelotazo frontal sobre el área local, Kurzawa se la gana por alto a Rakitic y la baja para Cavani y derechazo letal del uruguayo, que entró solo a rematar (62’). El silencio se apoderó del Camp Nou como si de un velorio se tratara. Y, acusando el zarpazo, el equipo bajó de tono, como ahíto ante lo inevitable. Fue entonces que el contragolpe francés pudo liquidar la historia, pero ni Cavani ni Di María (la estrella de la ida entró hasta el complementario) pudieron con Ter Stegen, segundo gran protagonista de la noche. El primero sería un Neymar gigantesco.

Neymardona… y el juez. El telón empezó a bajar y el Barça no reaccionaba, pero Neymar decidió que su hora había llegado: tiro libre desde el vértice externo del área, sobre la izquierda, y genial ejecución del brasileño, comba angulada de inaudita precisión: a Trapp no le quedó otra que hacer el Tancredo. Pero ya pasaba del minuto 88 y hacían falta dos goles más para voltear la tortilla. ¿De dónde saldrían, con el silbatazo final encima? De la chistera de Ney, naturalmente… aunque no sin ayuda arbitral.

Cumplidos ya los 90’, Suárez se fabricó un penalti imaginario y el silbante picó. Conviene recordar que en la primera mitad se había comido una mano de Mascherano en su área –se barrió imprudentemente y no vale argumentar que no tenía intención de anteponer el brazo al viaje rasante del balón. El caso es que Deniz Aytekin se tragó la pantomima del uruguayo y el paulista la puso en el manchón y enseguida en la red, de toque maestro. Ya Ter Stegen era un delantero más… y el PSG sin saber qué hacer. En ésas, Verratti comete falta contra al arquero, metido bien adentro del campo enemigo. Y de nuevo Neymar, que toma el saque de su portero, hace el recorrido de un “8” clásico, amaga con disparar mientras sigue penetrando, y lanza por fin un exacto servicio al vacío centro del área al que acuden en tropel tres azulgranas y ningún francés, siendo el recién ingresado Sergi Roberto quien le come el mandado al titubeante Trapp y se la toca suavemente por encima para hundir la red. Es el 6–1. El milagro más grande jamás visto en el futbol de Europa acaba de concretarse. Nadie lo cree. Nadie quiere irse, envueltos todos en el vaho de una noche luminosa. Los del PSG siguen sin entender nada. Para ellos, noche de brujas. Con un Merlín alemán –el silbante Deniz Aytekin– como maestro de ceremonias.

Sin precedentes. Allá por los profundos 80, dentro de la Copa UEFA, el Real Madrid se especializó en voltearles partidos a equipos alemanes que en la ida le habían metido cuatro o cinco goles. Quizá haya algún otro antecedente en torneos menores. Pero lo vivido el miércoles en Camp Nou es algo sin parangón en la historia. En cuanto a la calidad del juego, no puede hablarse ni por asomo de una exhibición barcelonista a la altura de las exquisitas de la era Guardiola. Pero el milagroso 6–1 (6–5) está allí, para ver quién y cuándo lo supera.

Vísperas a espejo. Las dos eliminatorias del martes se resolvieron de esta curiosa manera: Real Madrid –que había ganado 3–1 en Chamartín– fue a Nápoles y venció por… 1–3 (con la infalible cabeza de Ramos por delante), y el Bayern Múnich, no conforme con el inclemente 5–1 que le aplicó en la ida al Arsenal en el Allianz Arena, viajó a Londres para despacharse a los cañoneros por… 1–5 nuevamente. Quede constancia, sin embargo, que estando en ventaja el cuadro local, el árbitro les regaló a los bávaros el penalti del empate, y cambio la amarilla a Lewandowski –que habría sido lo justo– por la roja a Koscielny, autor de la supuesta falta, en realidad un clavadazo del polaco, que se encargó de convertir el penal (55’). Luego, la debacle albirroja y la bronca final del defraudado público del Emirates, destinada más a Wenger que a sus jugadores. Tan seria fue la cosa –y tan repetidos ya los fiascos del Arsenal–, que los días del francés al frente de los cañoneros –¡20 años, nada menos!– podrían estar contados. Por lo pronto, el repudio de su afición es unánime. Un 102 global en octavos de la Champions pesa demasiado.

La otra eliminatoria fue rutina pura: aupado en triplete del gabonés Aubameyang, el Borussia Dortmund trituró 4–0 a un Benfica que salió entregado. 4–1 quedó el global.

Crisis arbitral. No es suficiente con que Pierluigi Colina, presidente de la Comisión europea de arbitraje, amenace con que Aytekin no volverá a dirigir en esta Champions –de paso, la mujer de Di María publicó en redes que “mientras existan este tipo de árbitros ganarán los mismos de siempre”–, porque los yerros son ya tan continuados que no basta con castigar a éste o aquél. Definitivamente, el futbol se les está escapando de las manos a los responsables de llevarlo a buen puerto, y la única manera de recobrarlo pasa por una revolución tecnológica y reglamentaria –ojo de halcón, repeticiones en video, puesta al día del anacrónico cuerpo arbitral. No valen más timideces ni paños calientes, hay que actuar ya.

 

 

Continúo con la correspondencia entre Octavio Paz y Carlos Fuentes, ahora con algunas opiniones que intercambian sobre los intelectuales que se alinean con el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz (GDO) o que se prestan como utilería de la “unidad nacional”. [Entre corchetes completo nombres, traduzco o agrego datos; lo demás se copia textualmente.]

Más allá de la decepción o de la antipatía, la vehemencia de nuestros escritores contra los alineados responde al hostigamiento que desata GDO desde la matanza de Tlatelolco y hasta el final de su mandato en 1970.

En Pittsburgh, donde está enseñando, Paz se pregunta si hay condiciones para su regreso a México y Fuentes no sabe qué aconsejarle. El 3 de agosto de 1969, le describe las amenazas continuas contra él y su familia; la forma en que la policía secreta “le ronda las casas” a Fernando Benítez y a Rosario Castellanos; los telefonemas de media noche que aterran a las amigas; las falsas noticias sobre arrestos que se envían a los periódicos; las agresiones constantes de los editorialistas a sueldo o por convicción.

Se entiende que, en esa atmósfera de intimidación, el miedo o la ira se descarguen en la correspondencia y que arremetan contra los serviciales del tiranuelo. En la misma carta de agosto de 1969 escribe Fuentes:

el abismo entre escritores independientes y oficiales es inmenso y, por lo menos en la literatura, el mito de la “unidad nacional” no existe. El gobierno no tiene verdaderas armas: imagínate a Silvio Zavala “Premio nacional de letras” !!!!!! 

(algo particularmente incómodo pues, como embajador en Francia en 1968, cuando Paz llega ahí procedente de Nueva Delhi, Zavala consulta con el gobierno de GDO pedirle al de Francia que detenga a Paz y se le expulse.)

A partir de Tlatelolco, Paz y Fuentes van levantando en sus cartas un censo de esos intelectuales “independientes” y “oficiales”. Entre los primeros registran a Fernando Benítez, Arnaldo Orfila, Gabriel Zaid, Vicente Rojo, Luis Buñuel, José Emilio Pacheco, Juan García Ponce, Luis Villoro, Daniel Cosío Villegas, Ramón Xirau, Carlos Monsiváis, José Revueltas, José Luis Cuevas, Jesús Silva-Herzog, Ricardo Guerra, Gastón García Cantú, Víctor Flores Olea, Julio Scherer, Manuel Becerra Acosta. Sobre los otros suelen explayar su desprecio

 

[Fuentes: 10 de junio de 1969] Te enviaré, apenas lo utilice para un artículo que pienso hacer, el ignoble discurso de Martín Luis Guzmán en la comida de la libertad de prensa. Este pobre enano momificado le agradece al presidente la libertad de prensa y luego se congratula de que la prensa mexicana sepa utilizar con semejante patriotismo esa libertad, sin caer en las trampas montadas por la subversión montada desde el exterior y en las que cayeron tantos intelectuales o que se dicen tales. Un monumento de oprobio. Los dioses se vengan. Después de que GDO se quedó tuerto, Novo ha caído con un infarto. Éste, en unas declaraciones, dijo que el mejor prosista de México era Arreola y que el Premio Nobel lo merecía… Torres Bodet. All the happy families!  [¡Todas las familias felices!]

 

[Fuentes: 3 de agosto de 1969] Se promueven y se publican ascos como El móndrigo, un folleto obra de la cucaracha llamada [Emilio] Uranga (que dedica sus domingos en la prensa a injuriarnos en tándem), fabricación supuestamente escrita por un estudiante que murió en Tlatelolco y cuyo único propósito es injuriar a Villloro, a Ricardo Guerra, a Xirau, etc.; el Tlatelolco de [Roberto] Blanco Moheno, que es la catedral de la iniquidad y el cretinismo, etc. Todo esto no tiene mas que un nombre: fascismo. Yo me siento habitante de la Italia de Mussolini o de la Alemania de Hitler (primeras épocas). Las cosas se pondrán peor; no dudo que dentro de poco empiece el ataque contra las editoriales: contra los “gachupines” Mortiz y [Vicente] Rojo, contra el “che” [Arnaldo] Orfila.  […] Los dos cortesanos máximos: [Salvador] Novo y [Martín Luis] Guzmán...

 

[Paz: 5 de enero de 1970] ¿Viste la carta de Jaime Sabines a Madame [María Esther Zuno de] Echeverría? Siempre pensé que el expresionismo, además de ser un error estético (es la estética del “efecto” y la explotación de lo “terrible”) era una falta ética –y el caso de Sabines me confirma en mi creencia.

 

[Fuentes: 13 de marzo 1970] Nuestro amigo JLM [José Luis Martínez] reunió a los “intelectuales” (los buenos) a desayunar con LEA [Luis Echeverría Álvarez]. Coordinador del petit déjeneur: José Iturriaga. Bufones oficiales: [Juan José] Arreola y [Arturo] Arnáiz y Freg, disputándose la palabra para decir gracejadas obsequiosas. Poeta oficial: Novo, que compuso una “bamba” en la que maitines rima con Martínez. Gorostiza en silla de ruedas. Flancos: Torres Bodet y Martín Luis Guzmán. Espectadores silenciosos: [Juan] Rulfo, [Jaime] García Terrés, [Rufino] Tamayo… Excluidos: los íntimos de José Luis: [José] Alvarado, [Abel] Quezada, [Manuel] González Durán. El tlatoani define quiénes pueden participar en los ritos y mirarle la cara…

 

[Fuentes: 28 de marzo de 1970] Puedes juzgar la trascendencia de Posdata [el libro que Paz publicó en 1970] por el ataque que te hizo [Alfonso] Martínez Domínguez al recibir la protesta de los not-so-strayed sheep [el rebaño no tan descarriado] de la nueva legislatura (una ávida, gris y monótona grey de líderes corruptos, millonarios, generales selectos, locutores de televisión, Martín Luis Guzmán y Enrique González Pedrero –sector intelectual) […] [Emmanuel] Carballo y Alfonso Martínez Domínguez usan las mismas armas para atacarte: el fetichismo sagrado disfrazado de positivismo pragmático […] [Salvador] Novo es la Madame Pompadour de la literatura mexicana –una Pompadour cada día más parecida a La Celestina.

 

[Fuentes: 10 de abril de 1970] Preparamos varios artículos sobre Posdata para el sumplemento de Siempre!, a fin de poner en su lugar a los críticos deshonestos (llamarlos “críticos” es inexacto, lo sé) o iniciar la discusión de tus tesis al nivel que exigen. Escribiremos Monsiváis, Benítez, Villoro, yo y uno o dos más. No hay demasiada gente. La inteligencia independiente la representan un puñado de nombres. La mayoría sigue prefiriendo sus chambas y su miedo. [José] Iturriaga compara a Díaz Ordaz con Juárez. [Enrique] González Pedrero es senador, etc. No queda más remedio que pararse cada vez que sea necesario, hablar, demostrarles que no tenemos miedo y que sucumbiremos haciendo uso de la palabra.

 

[Paz: Cambridge, Inglaterra, 19 de noviembre de 1970] No pido renunciar a la crítica de México pero, precisamente en nombre de la crítica, debemos enfrentarnos a los nuevos “ninguneadores”. No me refiero únicamente a los viejos chochos y cínicos, Martín Luis Guzmán y Novo, ni a los payasos como Arreola; pienso en los pícaros como Carballo que unen la mala fe a la tontería. Monsiváis [que está en Londres] me ha hablado de ese prólogo a la antología de cuentos publicada por Alianza Editorial en el que niega a toda la literatura mexicana. Esta negación es parte de otra, sospechosa y significativamente presente: la de la revolución mexicana. Hace unos días me dijo Monsiváis: “Hay que creer en la literatura mexicana”. Sí, hay que creer en Sor Juana y en Rulfo, en Reyes y en Villaurrutia, en López Velarde y en Fuentes –hay que creer en ellos con la misma pasión con que argentinos y cubanos, peruanos y chilenos, creen en los suyos. Con la misma pasión y con mayor lucidez.

 

[Fuentes: 8 de diciembre de 1970] La decadencia de la vida literaria en México es aterrante: los “pundits” [opinionantes profesionales] son dos bandoleros de la pluma como Carballo y [Luis Guillermo] Piazza; uno, alentado por el gobierno; el otro, por la embajada norteamericana...

 

(Continuará con los años de 1970 a 1977…)

(Y con la carta de Sabines a la señora Zuno...)

 

 

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Guillermo Sheridan
Es un escritor, editorialista y académico, especialista en poesía mexicana moderna.
Monday, 13 March 2017 00:00

Evaluar… ¿Para qué?

Escrito por

“El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y la SEP gastaron cerca de mil millones de pesos para evaluar a alumnos y maestros, pero los resultados no se utilizan para mejorar la calidad de la educación” … Auditoría Superior de la Federación.

Uno de los argumentos que de manera permanente se han esgrimido sobre la necesidad de la evaluación como punto de soporte de la Reforma Educativa, tiene que ver con la necesidad de conocer cuáles son las áreas de mejora para poder emprender en consecuencia acciones que permitan generar acciones del Estado Mexicano para su solución.

Más allá de este bonito juego de palabras, en diversas instancias se ha comentado sobre las inconsistencias que se presentan –y demuestran– que la demagogia es la principal razón y la pretensión electoral de 2018 el principal motivo que mueve las acciones de quienes determinan el rumbo educativo en nuestro país, porque se está gastando 5 veces más en la evaluación que en la formación inicial de nuestras Escuelas Normales, con cursos en línea y sin sentido que no utilizan los resultados de la evaluación.

Todavía durante la comparecencia en el marco del análisis del IV Informe de Gobierno Federal, el Secretario de Educación Pública Aurelio Nuño Mayer afirmó que “la evaluación docente permite saber qué hacen los maestros y dónde están las áreas de mejora, para crear programas de formación continua”, sin embargo, sus palabras contrastan con los resultados dados a conocer por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) de la Cámara de Diputados el pasado 8 de febrero de 2017.

Así, en la página 16 del informe de la Cuenta Pública de 2015 se establece que se ejercieron 956,064.8 miles de pesos para las evaluaciones de la calidad de la educación básica, el 36.8% (352,151.3 miles de pesos) correspondió a la Secretaría de Educación Pública (SEP), y el 63.2% (603,913.5 miles de pesos), al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, sin embargo, a pesar de dichos recursos empleados, los resultados de las evaluaciones no se usaron para la toma de decisiones de las autoridades educativas que incidan en la mejora del aprendizaje de los alumnos de educación básica.

Cuando se toman decisiones en cualquiera de los ámbitos del servicio público que no se encuentran sustentadas en información pertinente y suficiente que la soporte, se puede caer en la discrecionalidad en la toma de decisiones que de acuerdo a la definición de la propia ASF en la página 57 del Informe General de la Cuenta Pública 2015, “Este riesgo engloba, principalmente, aquellas circunstancias que pudieran facilitar que las determinaciones de los servidores públicos no se realicen en un entorno de transparencia y control suficientes”, con la posibilidad de “anteponer su interés individual”, de la “Comisión de errores derivada de dificultades en la interpretación de la normativa existente”, o “Toma de decisiones sin planeación u objetivos claros”, en cuyo caso cualquiera de los supuestos representa un grave problema para la educación del país.

La evaluación en sí misma no es mala, representa una gran oportunidad para encontrar las vetas de mejora del Sistema educativo, pero no cuando el se usa como pretexto para la denostación de un gremio que a lo largo de la historia del Sistema Educativo Nacional siempre ha estado a favor de las grandes causas de nuestro país…

https://manuelnavarrow.com

¿Qué tenían en común el cantante Joan Sebastian y el ex gobernador Mario Marín?

Algunas cosas.

Vea el hipócrita lector:

Ambos venían de abajo, del pueblo, de esa zona marginal de la cultura mexicana que sigue siendo segregada y discriminada.

Ambos tuvieron infancias difíciles, con limimitaciones económicas y marcadas por los internados.

Marín, lo sabemos, fue enviado a Amarillas, en Tlaxcala: un internado para niños pobres.

Joan Sebastian, en tanto, estuvo en dos internados: uno en Guanajuato y otro en Morelos.

Se conocieron cuando la fortuna les sonreía abiertamente.

Cuentan los testigos que hubo un clic inmediato.

Marín, como gobernador, empezó a agasajarlo y a involucrarlo en los negocios.

Con amigos en común crearon una empresa de taxis aéreos.

Cada vez que el cantante venía a Puebla llegaba a bordo de un Agusta de modelo reciente.

Una vez juntos, aparecía el alcohol, la conversación y la guitarra de Joan Sebastian.

Inevitablemente la tertulia terminaba con el cantante complaciendo al pequeño auditorio.

Y es que Marín era muy celoso en ese tema.

No quería más de diez a la mesa cuando viniera “Joan”.

Hace unos días, el periodista y escritor Héctor de Mauleón reveló en su columna En tercera persona, que se publica en El Universal, un tema que generó polémica, morbo y escándalo: Joan Sebastian, el amigo de Marín, estuvo involucrado en la trata de personas.

¿Qué dijo de Mauleón?

Que el cantante había sido señalado por diversas víctimas de trata de personas como partícipe de fiestas y encuentros en los que participaron conocidos narcotraficantes y menores de edad.

Al decir del escritor y periodista, “Amanda”, explotada sexualmente por un personaje señalado como El Boloncho, dijo que “en una ocasión entró a las habitaciones en que se encontraban las ‘chicas’ —así les llamaban en ese ámbito a las menores de 10 años de edad— y —citó textualmente la declaración—, ‘estaba ahí el artista Joan Sebastian’.

“De acuerdo con el documento, ‘Joan Sebastian les decía a las ‘chicas’ que ellas eran sus princesas y él las cuidaría como su papá’.

Según ‘Amanda’ les regalaba zapatillas y compraba los accesorios, todo en oro”.

De Mauleón se basa en testimoniales obtenidas en la averiguación previa PGR/UEITMPO/164/2014.

“Amanda”, explotada sexualmente por El Boloncho en un burdel de Taxco, Guerrero, hizo estas declaraciones en compañía de una representante de una organización contra la trata de personas.

El periodista agrega en su columna que el 8 de junio de 2015, “Julieta”, otra víctima de trata, declaró ante la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada que una mesera apodada “Azul” le propuso ir a ella y a otras jóvenes menores de edad a una fiesta como “damas de compañía”.

Así lo relató: “En esa fiesta están Edgar Valdez Villarreal, La Barbie, y varios de sus hombres.

“(…) Es el 2 de noviembre de 2009.

“Después de beber un rato, una de las jóvenes, Nicole, pasa con La Barbie a la parte de arriba. ‘Julieta’ entra a la recámara con El Negro. En un momento determinado se escuchan los gritos de Nicole y después un disparo. De la habitación de La Barbie sacan cargando el cadáver de la joven. ‘Julieta’ se entera después de que Nicole no quiso cumplir con los deseos del capo.

“(…) Las jóvenes del Sexto Sentido  —antro de Temixco, Morelos, donde eran explotadas las jóvenes— fueron solicitadas poco después para dar servicio en un rancho. Era, de acuerdo con el testimonio de ‘Julieta’, el rancho de Joan Sebastian. Los tratantes le habían mostrado un álbum de fotos con chicas y el cantante había elegido a las que quería en la fiesta.

“La mayoría de las convocadas eran menores de edad, y Joan Sebastian, relata ‘Julieta’, se refería a ellas como ‘la mercancía’. La Barbie se hallaba entre los invitados, afirma la víctima”.

“Julieta”, nos dice Héctor de Mauleón, “nunca estuvo en el bar en el que fue explotada ‘Amanda’, y sin embargo, sus testimonios se tocan.

“La gran oscuridad de México las unió”.

Los testimonios erizan la piel, sobre todo cuando sabemos que ese personaje era visitante asiduo de Casa Puebla.

Para quienes creíamos que todavía no habíamos visto nada, estas revelaciones de Héctor de Mauleón deberían ponernos a pensar.

¿Qué dirá Marín sobre las testimoniales rendidas a la PGR?

¿Se deslindará de Joan Sebastian igual que como lo hizo de Kamel Naciff?

Quizás, lo más seguro, repita las palabras que le dijo a López Dóriga cuando éste le preguntó si el empresario de origen libanes era su amigo:

“Desde luego que no. No puede ser mi amigo alguien que atenta contra la ley y se expresa así de esta manera. Y alguien que está sospechoso de delitos contra los niños”.

Cuidado, licenciado Marín: ahora que regresó de su breve exilio español, hay reporteros que no perderán la oportunidad de preguntarle sobre el tema por más protección que usted tenga —todavía— del legendario PRIPack.

Monday, 13 March 2017 00:00

¿Fin de Occidente?

Escrito por

Al menos tres generaciones en Occidente (las nacidas después de la Segunda Guerra Mundial) creyeron que el fin de la Guerra Fría derivaría en el triunfo pleno y definitivo de la libertad y la democracia. Algunos no fuimos tan lejos como para concordar con Francis Fukuyama cuando proclamó "El fin de la historia", pero pensamos que la humanidad, en efecto, había dado un paso irreversible. Famous last words.

Las expectativas se derrumbaron con la caída de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001. A la violentísima e imprevista irrupción de los viejos fanatismos religiosos siguió una ola bélica que desestabilizó todo el Medio Oriente, diseño artificial pero eficaz que databa de la Primera Guerra Mundial. Y desde entonces las sorpresas no han cesado. Otras corrientes de pensamiento y acción golpean el edificio institucional de Occidente: son los fanatismos de la identidad nacional o étnica que creíamos superados.

La explicación habitual que se ha dado a este vasto reacomodo es la de una reacción contra la globalización, una nueva rebelión de las masas lastimadas o desposeídas por la liberalización general de los bienes y servicios en todo el planeta. A ese factor -sin duda real- se aúna el rechazo que muchos sienten hacia la presencia de los migrantes llegados a los países más avanzados de Europa y América para protegerse de los cataclismos de la guerra o buscando construir un futuro, así fuese mínimo, para sus familias.

Si esas tensiones fuesen solo religiosas, étnicas o nacionales sería de suyo grave pero -como todos sabemos- el cuadro se ha complicado inmensamente a raíz de la crisis económica que estalló en 2008, crisis que muchos atribuyen a la libertad, que consideran excesiva, de los mercados financieros. El nuevo flujo de la información, además, ha hecho consciente al público de un fenómeno tan antiguo como la historia pero que ahora, con plena razón, nadie está dispuesto a tolerar: la corrupción de los gobernantes.

Me he referido a la información y quizá se trata del epicentro del cambio. En estos años hizo su aparición un protagonista ubicuo: la conversación universal por la red. La Revolución informática propició (y sigue propiciando, en este mismo instante) nuevos desarrollos y una creatividad sin límites, pero el vértigo que produce tiene un efecto paradójico: alienta una democracia directa sin las ventajas que el sistema tenía en la antigüedad (deliberación continua) y con su desventaja mayor: la reacción impulsiva, irracional, destructiva.

Ése es el momento actual, muy cercano al pánico. Y por eso no debería sorprender su consecuencia política. Puestos a votar, los ciudadanos (presos de la perplejidad que se acumula como una bola de nieve) no eligen la continuidad de las instituciones (cuya historia desconocen, cuyo sentido menosprecian) sino a las figuras carismáticas que, como ha ocurrido desde tiempos inmemoriales, capitalizan el miedo y prometen la vuelta de un pasado mítico o la llegada de un futuro mesiánico, soluciones sencillas, inmediatas, vengativas y justicieras, a los vastos problemas de los hombres.

En nuestra era de perplejidad, ningún país parece inmune a este desarrollo: el plebiscito democrático que votó el Brexit es casi tan sorprendente como la elección de Donald Trump en Estados Unidos. El populismo (que no es de derecha ni de izquierda) es el nuevo fantasma que recorre al mundo. Hay una fuga global de la racionalidad y aun de la fe en la verdad objetiva. Un pesimismo abismal parece el malestar de nuestro tiempo.

En este trance, no es casual que uno busque el eco de otros momentos crepusculares: el ocaso de la democracia ateniense, la decadencia de la república romana, el fin del Renacimiento, la convulsa era revolucionaria que siguió al Siglo de las Luces, el misterioso estallido de la Primera Guerra Mundial (cuyas causas nunca han quedado claras, porque el mundo europeo vivía una era sin precedentes de prosperidad) y, sobre todo, el derrumbe de la República de Weimar, incendiada literalmente por un demagogo con un poder destructor sin precedente en la Historia Universal.

Es verdad. Estamos ante una conjunción preocupante. El orden liberal parece hundirse; y otro (aún sin rostro, pero autoritario y fanático) parece dibujarse. Y sin embargo, profetizar el fin de Occidente (como ha ocurrido tantas veces) es prematuro y probablemente falso. Nunca hay que subestimar el impulso natural del hombre a la libertad. ¿El fin de Occidente? Famous last words.

 
www.enriquekrauze.com.mx
 
 
 

Historiador y ensayista. Director de la revista Letras Libres. Entre sus libros: Por una democracia sin adjetivos (1986), Biografía del poder (1987), La presidencia imperial (1997), Travesía liberal (2003) y De héroes y mitos (2010). Su obra más reciente es Redentores (2011) publicado en Estados Unidos, México y Brasil. Recibió la Orden de Alfonso el Sabio en España y el Premio Comillas de biografía por Siglo de Caudillos. Miembro de El Colegio Nacional.
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