Duran Duran, en Nueva York, en septiembre de 1981.
Duran Duran, en Nueva York, en septiembre de 1981.DAVID TAN/SHINKO MUSIC / GETTY IMAGES

John Lennon acababa de ser asesinado (diciembre de 1980) y los imperiales Led Zeppelin doblaban las rodillas después del fallecimiento (septiembre de 1980) de su batería, John Bonham. Terminaba la época de las grandes bandas que reinaron en los sesenta y setenta. Era 1981 y se abría el abanico. La irrupción de la tecnología permitía el desplazamiento de la patriarcal guitarra por los elásticos sintetizadores. Nacía el tecno pop, el pop siniestro, los nuevos románticos y el punk se hacía más violento, convirtiéndose en hardcore. ¿Hemos dicho que las guitarras desaparecían? No, hace 40 años también nació el hair metal en su versión más pendenciera, con los depravados Mötley Crüe arrasando la ciudad. Hace cuatro décadas el pop y el rock no eran monocolor: primaba la variedad y la calidad. Estos 20 discos lo demuestran:

 

-The Human League, ‘Dare!’

¿Quiénes son? The Human League fueron imprescindibles en la creación de lo que se llamó synth pop (pop con sintetizadores). A principio de los ochenta el grupo estaba a punto de desaparecer. Sus dos líderes, Martyn Ware e Ian Marsh, se habían marchado. Se quedó solo el vocalista Philip Oakey, que no pasaba por ser el más talentoso de los de Sheffield. Pero Oakey se levantó de las ruinas, se sacudió el polvo y deslumbró con este disco.

¿Por qué es tan bueno ‘Dare!’? Huyan de este álbum los flipados de las guitarras. Ellos se lo pierden. Aquí abundan los sintetizadores, las cajas de ritmo, los soniditos disparados por una máquina… y la voz de barítono de Oakey. Juntos van creado perlas de pop tecnificado como Love Action, la popularísima Don’t You Want Me o The Things That Dreams Are Made Of, donde Oakey canta algo imperecedero: “Todo el mundo necesita amor y aventura. / Todo el mundo necesita dinero en efectivo para gastar. / Todo el mundo necesita amor y cariño. / Todo el mundo necesita dos o tres amigos”. Dare! lleva cuatro décadas sonando y no se resiente.

- Rainbow, ‘Difficult to Cure’

¿Quiénes son? La banda que Ritchie Blackmore montó al largarse de Deep Purple. Maniático y ególatra, el guitarrista cambiaba de formación casi en cada disco. Este es el quinto álbum de Rainbow y el tercer vocalista utilizado: primero fue Ronnie James Dio (todos los honores para él), luego fichó a Graham Bonnet y ahora era el turno de Joe Lynn Turner.

¿Por qué es tan bueno ‘Difficult to Cure’? El rock duro setentero lloró la ruptura de esa sociedad imbatible: Blackmore y Dio. Lo bueno es que este comenzó una carrera en solitario sensacional. En Difficult to Cure, Blackmore recluta a un gran vocalista, Joe Lynn Turner. Juntos componen un disco de rock duro para todos los públicos. I Surrender es un cañonazo, Spotlight Kid es frenética y demuestra lo gran guitarrista que seguía siendo Blackmore; Magic tiene una base funk interesante… Sobra, eso sí, el tema que cierra disco: una ramplona versión instrumental de la Novena Sinfonía de Beethoven. Lo demás, de lujo.

- The Police, ‘Ghost In The Machine’

¿Quiénes son? La única banda nacida en la era punk y la nueva ola que se convirtió en masiva y logró llenar estadios. The Police decidieron superar las etiquetas, evolucionar, experimentar y sofisticar su mensaje. Ghost In The Machine, su cuarto disco, es un ejemplo de ello.

¿Por qué es tan bueno ‘Ghost In The Machine’? El trío expande aquí su música, introduce sintetizadores, el reggae se ha convertido en dub y las letras son proclamas que todavía hoy nos son familiares: un atribulado ciudadano sobrecargado de información y cumpliendo disciplinadamente su función como parte de un engranaje en un sistema que le controla. Ghost In The Machine ve el nacimiento de unos The Police intelectuales, pero con la capacidad intacta para fabricar estribillos comerciales, como el de Every Little Thing She Does is Magic. También un disco donde las relaciones entre los tres se empezaron a agrietar. Un trabajo con experimentación que sin embargo triunfó. Y el principio del fin del trío.

- Journey, ‘Escape’

¿Quiénes son? Journey arrancó su carrera en San Francisco a mediados de los setenta como una banda entre lo progresivo y el jazz-rock. No fue hasta la incorporación del vocalista Steve Perry en 1978 cuando cambiaron al rock melódico (AOR, en la terminología musiquera) y se convirtieron en una de las bandas más vendedoras del planeta.

¿Por qué es tan bueno ‘Escape’? Algunos se percataron de la grandeza de Don’t Stop Believin’ cuando la escucharon en la mítica última escena de Los Soprano. Eso fue en 2007. Llegaron 25 años tarde, pero bienvenidos. Esa canción fue la que impulsó Escape, un hermoso disco de rock, con la electricidad contenida, las baladas necesarias y el cálido registro de voz de Perry. Vendió una brutalidad: tanta gente no puede estar equivocada.

- Rick James, ‘Street Songs’

¿Quién es? Personaje influyente en el funk y el hip hop, artista superdotado, canalla irredento. Reinó a finales de los setenta y principio de los ochenta colocando 23 canciones en los puestos altos de las listas de ventas en Estados Unidos y luego se precipitó en una orgía de vicios que acabó con su vida a los 56 años.

¿Por qué es tan bueno ‘Street Songs’? Con la música disco agonizando, en 1981 Rick James le da un impulso añadiendo propulsión funk, abriendo el camino para el neo soul, dejando sus bases para que luego las utilizaran los raperos (Jay Z incluido) y creando la canción perfecta para levantar de su lecho a un moribundo, Super Freak. Todo esto es este disco.

- Duran Duran, ‘Duran Duran’

¿Quiénes son? En la cuna del heavy metal, Birmingham, donde nacieron Black Sabbath y Judas Priest, allí, en esa oscura y penosa ciudad, también había peluquerías. Recién salidos de una de ellas, atiborrados de mechas y laca, emergieron a principios de los ochenta Duran Duran, figuras principales de los llamados nuevos románticos, tipos atrevidamente vestidos componiendo música luminosa en un entorno sombrío.

¿Por qué es tan bueno ‘Duran Duran’? Aunque su siguiente disco, Rio (1982), es más redondo, su debut es más influyente. Aquí está todo: los Blur más pop, Franz Ferdinand, los Killers… Teclados chispeantes, bajos funk, guitarras rítmicas (pocos punteos) y la personalísima voz de Simon Le Bon, referente para Morrissey o Damon Albarn.

- Whitesnake, ‘Come an’ Get It’

¿Quiénes son? La primera etapa de Whitesnake es la más desconocida del grupo. Allí estaban los guitarristas Micky Moody y Bernie Marsden (además de los ex Deep Purple Ian Paice y Jon Lord), arropando con sus guitarras boogie la carnosa voz de David Coverdale. Este disco pertenece a esa época, cuando la banda facturaba rock duro de raíz blues, antes de cardarse las melenas y convertirse en los reyes del hair metal, ya sin Moody y Marsden.

¿Por qué es tan bueno ‘Come an’ Get It’? Hubo un tiempo en el que las bandas de rock duro tocaban con una sonrisa dibujada en el rostro, y no con cara de asesino en serie. Este es uno de los casos. David Coverdale, el mejor continuador de las voces grasas a lo Paul Rodgers, comanda una banda de rock and boggie que fabrica un disco no sujeto a modas ni agarrado a un periodo, como luego les pasó con el hair metal.

- The Rolling Stones, ‘Tattoo You’

¿Quiénes son? Los Rolling Stones afrontando una década, la de los ochenta, complicada discográficamente (no en vivo, donde llenaban estadios) para las bandas que nacieron en los sesenta. Tattoo You resultó el mejor de los cuatro álbumes que grabaron en esa década, quizá su último gran disco. Y eso pasó hace 40 años.

¿Por qué es tan bueno ‘Tattoo You’? Es curioso: hablamos de un álbum fabricado de retales, sobre todo de las sesiones de grabación de los dos anteriores, Some Girls (1978) y Emotional Rescue (1980). Pero en conjunto la cosa tiene sentido. La primera parte es rock, como su arranque dinamita (Start Me Up), sus rocanroles (Hang FireLittle T&A, cantada por Keith Richards) y sus blues (Black Limousine). La cara B se llena de estupendas baladas (viva el falsete de Jagger): Worried About YouHeaven o la más conocida, Waiting On A Friend. Un álbum compendio de algunas de las facetas de los Stones, un disco importante en España porque fue el que los trajo en esos dos conciertos mágicos del Vicente Calderón en 1982.

- Depeche Mode, ‘Speak and Spell’

¿Quiénes son? Un caso parecido al de The Human League. El principal compositor del grupo, Vince Clarke, se marchó después de este, el álbum de debut de Depeche Mode. Con el tiempo, Depeche fueron mucho más grandes que los proyectos de Clarke, Erasure y Yazoo.

¿Por qué es tan bueno ‘Speak and Spell’? Obra iniciática del pop de sintetizadores. Canciones de cuando aún creíamos que podíamos domar a las máquinas. Existe mucha robótica en Speak and Spell, pero toda y cada una de las piezas tiene alma. Antes de que nos robara el corazón el algoritmo, había humanos manipulando los datos. Recordemos también que aquí está Just Can’t Get Enough, que cada vez que suena salimos a la pista.

- Prince, ‘Controversy’

¿Quién es? En 1981 Prince ejercía de telonero de los Rolling Stones en la gira de Tattoo You. No fue bien aquello. Prince se enfrentaba por primera vez en su carrera a un público masivamente blanco y patriarcal, que en algunos conciertos no paró de abuchearlo y de tirar cosas al escenario. El de Minneapolis abandonó aquella gira para grabar este disco que desafía a ese ambiente racista y sexista. Controversy, el cuarto disco de su carrera, fue su respuesta a esa atmósfera tóxica.

¿Por qué es tan buen ‘Controversy’? “Soy negro o soy blanco, soy gay o heterosexual”, canta Prince en el tema que da título al álbum. Porque pocas veces se ha llamado a la revuelta social desde la sexualidad. En lo musical, en Controversy están los últimos coletazos de la música disco (esas guitarras cimbreantes influencia de Nile Rodgers), gruñidos a lo James Brown, orgiásticas baladas marca de la casa (Do, Me Baby), para cerrar el álbum con el pop juguetón que se impondría en el primer tramo de los ochenta (Jack U Off).

- Mötley Crüe, ‘Too Fast For Love’

¿Quiénes son? “Cuando irrumpimos éramos más una pandilla que un grupo. Nos emborrachábamos, nos metíamos una cantidad demencial de coca y nos recorríamos todo el circuito de Los Ángeles con botas de tacón, tropezando cada dos por tres. Sunset Strip era un agujero de depravación”. Así cuenta el cantante Vince Neil en la biografía del grupo, Los trapos sucios, el ambiente en el que se grabó Too Fast For Love, su primer disco.

¿Por qué es tan bueno ‘Too Fast For Love’? Un disco sin presiones comerciales, áspero, rockero, rudo, lleno de imperfecciones y de autenticidad. Lo editaron por su cuenta y luego fue relanzado por la discográfica con un sonido más pulido. Más que heavy metal, este álbum es punk rock. Guns N’Roses lo destrozaron de tanto escucharlo antes de lanzar su Appetite for Destruction en 1987.

- Kraftwerk, ‘Computer World’

¿Quiénes son? Cuatro alemanes que venían advirtiendo desde principio de los setenta de la implantación de las máquinas en nuestra atolondrada existencia. Para ser 1981, su mensaje no titubeaba: los robots controlarán el mundo. Vieron el futuro antes que nadie.

¿Por qué es tan bueno ‘Computer World’? Puesto que los seres humanos ya no pintamos nada, bailemos con el sonido que crean nuestros amos. Es lo que realiza Kraftwerk en Computer World. Podían haber grabado un disco apocalíptico, pero resultó un trabajo lúdico de sonidos robóticos. Durante estos últimos años son frecuentes los creadores (y no solo músicos) que han troceado de este disco partes para impulsar sus canciones. Eso es un dato más de la relevancia de Computer World.

- Joan Jett & The Blackhearts, ‘I Love Rock ‘N’ Roll’

¿Quién es? Una excelente intérprete de rock and roll no lo suficientemente reivindicada seguramente por el abrumador dominio del estilo por los hombres, más si hablamos de los setenta. Ha tenido que venir recientemente Miley Cyrus para recordarnos el talento de Jett.

¿Por qué es tan bueno ‘I Love Rock ‘N’ Roll’? Con las Runaways rotas, Jett inicio una complicada carrera en solitario. Fue rechazada por todas (literal) las discográficas, que se subieron por las paredes cuando publicó este disco, el segundo de su carrera en solitario. Versiones bien escogidas y temas propios que se desarrollan donde mejor luce su voz macarrónica: el glam rock. Todo arrancaba con una declaración de principios que todavía suena reivindicable: I Love Rock ‘N’ Roll.

- Billy Squier, ‘Don’t Say No’

¿Quién es? Los ochenta fueron la década de las oportunidades. El estadounidense Billy Squier vislumbró una en 1981 y editó este Don’t Say No, pelotazo que sonó permanentemente durante un par de temporadas en las radios comerciales estadounidenses.

¿Por qué es tan bueno ‘Don’t Say No’? Muy inteligente la jugada de Squier, que realizó un trabajo a medio camino entre Led Zeppelin y Boston, ni tan furioso como los británicos ni tan rimbombante como la banda de Tom Scholz. O sea, un rock más o menos duro que no alterara las pulsaciones a los que les gustaba el pop. Perfecto para sonar en las radios FM familiares, no hay ni una canción decepcionante en el disco, balada merengosa incluida.

- Heaven 17, ‘Penthouse and Pavement’

¿Quiénes son? El grupo que formaron Martyn Ware e Ian Marsh cuando salieron de The Human League. Es de esas jugadas que salen extrañamente bien. Los League editaron sin ellos el maravilloso Dare! y Heaven 17 debutaron con este gran disco.

¿Por qué es tan bueno ‘Penthouse and Pavement’? Con esa portada tan molona y tan tecno pop como funky, Heaven 17 crearon un disco de pop elegante y bailable con alguna carga de profundidad en sus letras. “Fabriquemos todos una bomba. / Colócala y cierra la puerta. / Ponte tus mejores prendas y vamos a salir a fardar. / Aunque nuestro futuro sea negro”, cantan en Let’s All Make a Bomb. No, Heaven 17 no tenían mucha fe en la vida moderna.

- Black Flag, ‘Damaged’

¿Quiénes son? Una institución dentro del punk. Desde California y con una potente influencia no solo entre los diferentes subgéneros del punk, sino también en estilos como el grunge. Liderados por el guitarrista Greg Ginn y secundado por la brutal voz de Henry Rollins.

¿Por qué es tan bueno ‘Damaged’? Se puede considerar a Damaged como un álbum seminal dentro del hardcore, una vertiente extrema del punk. Nihilista, afilado, violento, la definición de la palabra “ira” en el diccionario debería recomendar este disco.

- Grace Jones, ‘Nightclubbing’

¿Quién es? Una modelo jamaicana que deslumbró con su imagen andrógina, brilló en las pasarelas, ocupó las portadas de las revistas de moda más importantes… y un día descubrió el Studio 54 neoyorquino y decidió que ese tipo de música que allí se bailaba era lo suyo. Desde entonces es un icono pop.

¿Por qué es tan bueno ‘Nightclubbing’? El mismo año que se editó este disco, 1981, Grace Jones estuvo en el programa televisivo de Russell Harty. El presentador hizo una broma sobre el perfume que ella llevaba y luego se giró para hablar con otro invitado. Jones le advirtió que no le diese la espalda. Como el periodista no le hizo caso, la cantante empezó a darle bofetadas. Lo vieron millones de personas. Así era Jones por esa época, poderosa y cero indulgente con quien mostrase actitudes paternalistas y sexistas. Nightclubbing exhibe un crisol de géneros (pop, reggaefunkdisco) interpretados con sinuosidad por una Grace en estado de gracia.

- Foreigner, ‘4’

¿Quiénes son? Foreigner tuvo un éxito inmediato y alargado en el tiempo. Sus tres primeros álbumes arrasaron en ventas. Pero quedaba lo mejor, este cuarto, cumbre del rock melódico.

¿Por qué es tan bueno ‘4’? Gran año, 1981, para el rock alejado de las estridencias. Además de este se publicó Escape, de Journey, ya comentado en esta lista. En la mayoría de los hogares estadounidenses había una copia de alguno de ellos, y en muchos, los dos. La voz rockera y con alma de Lou Gramm, la guitarra siempre con las notas justas de Mick Jones y un conjunto de canciones pegajosas ofrecen un trabajo maravillosamente empalagoso. Aquí está Urgent y su solo de saxo y Waiting for a Girl like You, la balada perfecta para las comedias románticas americanas.

- The Cure, ‘Faith’

¿Quiénes son? La banda de Robert Smith afrontando el segundo disco de su trilogía siniestra (la completan Seventeen Seconds, 1980, y Pornography, 1982) y cerrando su primer ciclo, importantísimo, en el cual definiría un estilo para luego ir matizándolo. Todavía están en la brecha.

¿Por qué es tan bueno ‘Faith’? En este disco The Cure da forma definitiva a su mundo, oscuro y bello, trágico y gozoso, inquietante y calmo. Porque, a pesar de estar deprimidos, hay que bailar. Todo Faith construye una atmósfera excitante, con fases conmovedoras y otras aterradoras. El bajo de Simon Gallup hace cabalgar a unas canciones que acaban dominadas por la voz dramática de Robert Smith.

- The Replacements, ‘Sorry Ma, Forgot To Take Out The Trash’

¿Quiénes son? “La mejor banda que nunca lo fue”, tituló la revista Rolling Stone un reportaje sobre The Replacements . Por ahí van los tiros. Un grupo que influyó a R.E.M., Dinosaur Jr., Lemonheads y decenas de bandas del rock alternativo estadounidense, pero que no llegaron a disfrutar del éxito que se merecían.

¿Por qué es tan bueno ‘Sorry Ma, Forgot To Take Out The Trash’? Este es el primer disco de la banda de Minneapolis, el más punk de su carrera. Los Replacements sonaban sucios, pero se nota que sus referencias eran Chuck Berry y los Rolling Stones. Los opiáceos de Keith Richards los cambiaban por estimulantes y alcohol. Tocaban a una velocidad demencial, grababan discos caóticos, enchufaban las guitarras y ya. Por esa falta de planificación, a pesar de ser tan buenos, no llegaron muy lejos. Y entre tanta agitación, una preciosidad como Johnny’s Gonna Die.

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