La cantante burkinesa Kalam Kunde.
La cantante burkinesa Kalam Kunde.A. LÓPEZ 

Tras un ligero velo se esconde una valiente mujer que rompe con los tabúes y tradiciones en su país. Cantante, compositora, música, bailarina, Kalam Kunde es la talentosa líder del grupo homónimo. Esta mujer decidida y polifacética está consiguiendo que las mujeres burkinesas se sientan más libres a la hora de poder tocar instrumentos ancestralmente relegados a los varones. El kunde es un instrumento típico de algunos países del Sahel como Malí o Burkina Faso. La tradición indica que solo los hombres pueden tocarlo. Romper con esta tradición, es un paso hacia la liberación de la mujer y la igualdad, ya que en estos países todavía existen marcados roles de género y numerosas prohibiciones que impiden la emancipación de las mujeres. Esta ruptura de la tradición implica que la compositora tenga proteger su identidad para evitar represalias.

Utilizando un nombre falso y ocultándose tras un sombrero de paja y cuero, que suelen lucir los varones de la tribu fulani, y cubriendo su rostro tras una tela negra, la cantante se sube a los escenarios para hacer bailar con su música al público atónito de ver a una mujer cantar y tocar tan bien el kunde. La acompañan en cada concierto dos jóvenes, para representar la tradición uno toca el djembe, una calabaza enorme que sirve como percusión y para representar la modernidad, el otro muchacho toca el piano eléctrico. Esta combinación de instrumentos muestra claramente el espíritu de esta joven dispuesta a abrir su país a la modernidad con el avance de las mujeres sin olvidar sus raíces.

Este grupo se está haciendo un hueco en la música kunde, prueba de ello es que en 2019 fue nominada en su país para el Premio Kunde de la esperanza, un premio que el jurado otorga a los cantantes que se están iniciando en la música, ya que consideran que su carrera va a dar frutos y se va a desarrollar con el tiempo.

Pregunta: ¿Cuál es el significado de Kalam Kunde?

Respuesta: Kalam en el islam significa la palabra de Dios. Es una palabra en árabe, me gusta su significado y el kunde es el instrumento burkinés formado por una calabaza y cuatro cuerdas.

P: ¿Cuándo empezó a cantar y a tocar el kunde?

R: Saqué mi primer álbum en 2018 pero mi relación con la música empezó cuando era pequeña. Primero empecé a bailar por diversión hasta que un día decidí hacer de mi hobby una profesión. Compartí escenario con algunos de los bailarines más importantes de Burkina Faso pero debido a una lesión en la rodilla tuve que dejarlo. La danza y la música son hermanas así que un día empecé a cantar y a tocar instrumentos. Probé varios instrumentos pero lo que me gustaba de verdad era el kunde.

P: Supongo que fue complicado siendo mujer empezar a tocar un instrumento reservado a los hombres en su país.

R: Tardé años en decidirme a aprender a tocar el kunde. Antes de tocar oficialmente tenía miedo porque no sabía cómo la gente iba a reaccionar, me iban a ver como una mujer rebelde. No ha sido fácil, ya que la sociedad es muy cerrada en cuanto a las tradiciones. Incluso para encontrar a un profesor que quisiese enseñarme no fue nada fácil. Mi marido me ayudaba a buscar un profesor. Cuando un profesor venía a casa para enseñarme a tocar el kunde, al ver que era mujer, se negaban a enseñarme e incluso se enfadaban y me decían que para salvaguardar el honor de su familia no instruirían a una mujer, ya que les caería una maldición. Un día un joven vino casa y tuvo el coraje para enseñarme.

Además yo no tenía el apoyo de mi familia, mi hermano me dijo que dejase de tocar y me buscase un trabajo serio, eso me dolió. Cuando fui al pueblo a contarle mi padre que había decidido empezar a tocar el kunde, se lo tomó a broma, pensaba que iba a intentarlo dos días y después me cansaría. Hasta el día de hoy no se lo cree. Como vive en un pueblo aislado en el campo dónde no hay televisión, mi padre aún no ha podido verme tocando en la tele pero estoy convencida de que si me viese aunque fuese con el velo sabría que soy yo. Me quitaré el velo cuando piense que sea el momento.

P: ¿Qué fue lo que le impulsó finalmente a decidirse a aprender a tocar este instrumento?

R: Un día soñé que tenía al lado de mi cama un kunde, entonces me desperté y me dí cuenta de que no había ningún instrumento. Después de este sueño, estuve dos años reflexionando sobre empezar a tocar el kunde, ya que tenía miedo por todo lo que la gente me auguraba si plantaba cara la tradición. Me decidí años después gracias a otro sueño dónde había un señor mayor que cantaba y tocaba el kunde, yo me acerqué al señor y entonces se acabó el sueño. Desperté a mi marido corriendo para que me diese el móvil y pudiese grabar yo misma la canción que el viejo estaba cantando en sueños. Mi marido me dijo “si te gusta este instrumento, aunque yo nunca haya visto a una mujer tocarlo ¡hazlo, toca! Si no tocas el instrumento vas a morirte y si lo tocas, también, así que tócalo”. Pensé, lo que tenga que pasar, pasará. Yo no puedo tocar otra cosa, intenté aprender otros instrumentos pero no me gustaron. El kunde me llamaba y voy a seguir tocándolo, espero que la gente en el futuro lo entenderá.

P: ¿Qué clase de augurios le vaticinaban y que consecuencias pensaba sufrir usted si tocaba este instrumento?

R: Me han pronosticado toda una serie de maldiciones por arriesgarme a tocar el kunde como que mi cuerpo albergaría malos espíritus, sufriría terribles enfermedades que no tendrían cura, perdería mi casa, sería pobre o tendría hijos con malformaciones o incluso que moriría. Todo ello me asustaba y me desmotivaba pero siempre sacaba la fuerza para seguir adelante. Un día antes de empezar un concierto un hombre insultó a mi manager por permitirme tocar el kunde lo cual casi generó una pelea. No quiero que haya peleas, quiero que poco a poco la sociedad se dé cuenta de que las mujeres también pueden tocar. ¿por qué si un hombre toca y no se muere, por qué se ha de morir una mujer? Creo que la gente se equivoca y se debe permitir a las mujeres tocar el kunde y divertirse. Sin embargo, el problema es que romper las tradiciones para una gran parte de los burkineses puede llevar en ocasiones a que algo malo ocurra, es como si se te echan un mal de ojo por romper la tradición. Pido que dejen a las mujeres tocar el kunde, es simplemente un instrumento.

P: Su primer álbum lleva por título Educación y sabemos que usted apoya otras causas sociales. ¿por qué ha llamado así a su álbum y cuáles son las causas que defiende Kalam kunde?

R: Mi rol como artista, es motivar a otras mujeres. Los artistas son ejemplos, portavoces, educadores, es importante que el artista diga cosas que eduquen para ser íntegro, honesto y trabajador. Mi álbum habla de la educación popular en Burkina Faso. Hablo de las personas de este país que no están contentas con algo y organizan revueltas y empiezan a matar a gente. Estamos todos en el mismo barco, si vosotros giráis, nosotros también y si rompéis el barco, nos ahogaremos todos. Es a partir de la educación que se dirige un pueblo, la educación es el vector para el desarrollo de África pero hay que encontrar la buena educación para que todo el mundo viva en armonía.

Participo en campañas para promocionar la donación de sangre y quiero realizar una campaña para apoyar a las mujeres refugiadas en Burkina Faso a través de la música para que puedan tocar instrumentos. Quiero lanzar un mensaje para vivir en paz, dónde los dirigentes puedan dar una educación al pueblo. Thomas Sankara tenía una visión del pueblo, sabía donde quería llegar y les enseñaba a ser íntegros y a amar a su país pero cuando el Estado no se compromete con la educación no hay que sorprenderse si la juventud no respeta a la autoridad.

P: ¿Qué mensaje le daría a todas esas mujeres que quieren hacer cosas que están reservadas a los hombres pero que no se atreven a dar el paso?

R: Aconsejo a todas las mujeres que quieran hacer algo que si tienen un sueño intenten alcanzarlo y no dejen que nadie les diga lo que pueden hacer y lo que no pueden hacer. Si crees que eres capaz de hacer algo, hazlo.

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