El ministro francés de Interior, Gérald Darmanin.
El ministro francés de Interior, Gérald Darmanin. Lois Venance/AFP

Francia quiere frenar la violencia machista, que en 2020 causó la muerte de 102 mujeres y que se está convirtiendo en la motivación principal de las intervenciones policiales en todo el país. Según ha anunciado este lunes el ministro del Interior, Gérald Darmanin, el objetivo es que toda denuncia que llegue a comisaría sea tratada de manera prioritaria, para lo cual se contará, entre otras medidas, con personal especializado en cada comisaría. A nivel nacional además, se creará, este mismo verano, un “responsable nacional” similar al que ya existe para la lucha contra el terrorismo o la droga.

“Desde este lunes, voy a exigir que en toda Francia el tratamiento de las denuncias por violencia machista sean prioritarias”, adelantó Darmanin en una entrevista con el diario Le Parisien. “Eso quiere decir que deben ser tratadas antes que todas las demás: antes que los robos, que los casos de droga, de los hurtos. En una palabra, las demandas por violencia conyugal deben situarse en lo más alto de la lista”.

Para ello, el ministro anunció refuerzos de personal y una mayor especialización, una demanda insistente de las organizaciones feministas que llevan años denunciando el trato a veces hasta vejatorio que se da a víctimas de violencia machista cuando acuden a denunciar a comisaría. “Quiero que en cada departamento haya equipos especializados en la lucha contra violencia machista”, dijo Darmanin. Según explicó, en cada comisaría y brigada de gendarmería se contará con un “agente especializado en violencia machista que deberá asegurarse de que los expedientes son evaluados y garantizar la coordinación con otros servicios públicos y colectividades”.

A ello se unirá, a finales de agosto, un “responsable nacional bajo el modelo que existe ya en materia de terrorismo o de droga”. El objetivo es mejorar la coordinación entre los diferentes servicios implicados en este caso, incluidos los judiciales, para evitar nuevos dramas como el que el pasado mayo sucedió en Mérignac, cerca de Burdeos, donde un hombre condenado varias veces por violencia machista asesinó a su exmujer en plena calle quemándola con gasolina tras dispararle en las piernas para que no pudiera huir. Una investigación interna tras el brutal asesinato reveló graves fallos en el seguimiento del maltratador y la falta de coordinación de los servicios implicados, que hicieron que no todas las autoridades responsables fueran notificadas de la situación, a pesar de que el hombre tenía prohibido acercarse a su exmujer y que esta había interpuesto una nueva denuncia dos meses antes de su muerte.

“No puede ser que la policía sepa un caso y la justicia no”, declaró al respecto la semana pasada a EL PAÍS y Le Monde la ministra delegada francesa de Igualdad, Élisabeth Moreno, durante una visita a Madrid donde se encontró con su par española, Irene Montero, con quien visitó el sistema policial VioGén, entre otros. España es, para Francia y otros países europeos, un referente en materia de lucha contra la violencia machista, coinciden tanto grupos feministas como políticos. “Francia se inspira mucho en España para combatir la violencia contra las mujeres”, aseguró Moreno. “Es el país que más ha hecho en este asunto en Europa”.

En Le Parisien, el ministro del Interior, cuyo nombramiento como “primer policía de Francia” hace un año fue muy cuestionado, puesto que una mujer lo acusa de haberla obligado a mantener relaciones sexuales en 2009, aseguró que la “consigna” que se va a dar a todas las fuerzas del orden es que los agentes deberán notificar a la fiscalía todo caso que llegue a sus manos, independientemente de que la víctima, a veces por miedo a represalias, desee realizar una denuncia formal o no.

“El objetivo es que el 100% de las constataciones [de violencia machista] se transformen en denuncia o en una notificación a la justicia”, explicó, a la par que confirmó que se “proscribirán, definitivamente”, las denominadas maines courantes en caso de violencia machista. Esta es una figura en Francia que permite acudir a comisaría para registrar un hecho del que se ha sido víctima o testigo, sin llegar a interponer una denuncia que pueda originar una investigación judicial, aunque si finalmente se decide dar ese paso, la main courante puede servir como prueba inicial de los hechos. Darmanin aseguró además que se creará una aplicación en septiembre para facilitar la denuncia de casos de violencia machista.

Según las cifras publicadas este lunes por Interior, en 2020 murieron en Francia 102 mujeres a causa de violencia en el seno de la pareja. En España, con aproximadamente tres cuartas partes de la población, fueron 43, menos de la mitad. La cifra francesa es la más baja de los últimos 15 años (en 2019 fueron 146 feminicidios), pero sigue suponiendo un asesinato machista cada tres días. Casi el 86% de estos fueron cometidos en el domicilio de la pareja, de la víctima o del autor, y el arma de fuego fue el medio más habitual (en 41 asesinatos, 33% de los casos), seguida de un arma blanca (38 casos, 30%). La violencia causó también la muerte de 14 menores en 2020.

Muestra de que la violencia machista sigue siendo un flagelo en Francia es el hecho de que los casos no han dejado de aumentar, aunque haya habido menos muertes. De hecho, revela Darmanin, en la entrevista, “está convirtiéndose en el primer motivo de intervención de policías y gendarmes, antes de otras cuestiones, incluidos procedimientos relacionados con la droga”. En total, en 2020, se registraron más de 400.000 intervenciones policiales por violencia machista, es decir, 45 por hora.

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